
o
sorprende que los lacayos de la tiranía
contribuyan a intentar desprestigiar a
sus compatriotas que defienden la
libertad y democracia para su patria
pero lo que no deja de indignarme es que
la prensa internacional considere
legítimas las campañas represivas del
hermanísimo contra la disidencia
pacífica y que se tomen en cuenta las
actuaciones de la tiranía sin recordar
los atropellos cometidos en el pasado
por la misma.
Si no constituyera una representación de
la tragedia que vivimos a diario me
causaría una gran hilaridad contemplar
cómo, día tras día, los comecandelas de
Castro II el Empecinado tratan de
asociar con un inexistente enemigo a los
disidentes, no poseen un ápice de
legitimidad para reprocharle a ningún
cubano que reciba dinero del extranjero
para subsistir, de hecho los mismos que
se dan golpes de pecho son los que más
prebendas reciben del régimen y si es
posible desde el exterior, también.
Que ocurriría si se relacionara a los
testaferros castristas con los envíos de
divisas a mapuches o los piqueteros para
fomentar revueltas, pasaría algo si se
constatara que el dinero de Castro ha
financiado a partidos y asociaciones de
toda Iberoamérica, cambiaría algo que
los revolucionarios hayan dado refugio a
terroristas internacionales y les hayan
entrenado para cometer masacres.
Yo les diré lo que habitualmente
acontece, pocos son los medios que se
atreven a publicar estas noticias, todas
son ciertas, muchos lo saben y callan
para devolver un favor a la tiranía, si
hablan, algún oscuro secreto de su
pasado les importunará, otros lo hacen
simplemente por miedo al aparato o para
evitarse problemas, es lamentablemente
frecuente que cualquier noticia que
perjudique al castrismo tenga un tibio
reflejo en las planillas o se ignore
directamente, según algunos, esas cosas
ni venden ni se debe hablar de ellas.
Pero ellos si que pueden cometer
cualquier atropello contra los que
disienten, peor aún, algunos lo aprueban
y justifican, es lo que viene
aconteciendo con la disidencia desde sus
comienzos. Los Castro han vendido su
patria al mejor postor desde el inicio
de la revolución y todo es válido para
perpetuarse en el poder ante el
asombroso silencio de la comunidad
internacional que está completamente
engañada en cuanto a las intenciones del
Dos; que les quede claro, con este
sistema no habrá nunca libertad y
democracia en mi patria y su
complacencia con la tiranía es el
preludio a un gran derramamiento de
sangre y los que ahora callan serán tan
responsables como los que aprieten el
gatillo.
La campaña mediática contra los
disidentes pacíficos tiene varios
objetivos que se intentan cumplir, a
saber:
1. Desacreditar los justos reclamos de
la disidencia relacionándola con un
dinero que deben recibir si quieren
subsistir ya que el castrismo los ha
expulsado de cualquier forma legítima de
ganarse la vida, se les arrebata el
trabajo en primera instancia para
colocarlos en situación de poder
aplicarles a conveniencia la ilegal
figura de peligrosidad social
predelictiva, es decir, yo te expulso
del trabajo y como no trabajas te
encarcelo por si se te ocurre delinquir.
2. Fomentar el odio a los
estadounidenses haciéndoles directamente
responsables de todas las miserias que
el cubano de a pie debe soportar cada
día y que son causa directa de la
incapacidad y corrupción de la tiranía
verdeolivo que nos desgobierna.
3. Asociar a los disidentes con el
nombre de mercenarios para justificar
los actos violentos de repudio que
habitualmente padecen y concienciar a
los castristas de que luchan por su
patria contra unos enemigos que cobran
por disentir. Esta falacia es
frecuentemente aceptada por muchos de
mis compatriotas que desconocen que los
disidentes no cobran por realizar sus
actos sino que lo hacen por convicción,
a diferencia del aparato de seguridad
que los reprime que si disfruta de
prebendas por vigilar, infiltrar y
acosar a los disidentes, incluso las
brigadas que realizan los actos de
repudio tienen su recompensa, a veces
tan paupérrimas como ron y pan, triste
pero real.
4. Crear el clima de enfrentamiento
necesario para justificar la
encarcelación masiva de disidentes en lo
que ellos calificarán como legítima
defensa, este argumento si que da
realmente lástima pues resultaría muy
curioso que el todopoderosos régimen
castrista fuera derrotado por las
mujeres que reclaman la liberación de
los injustamente encarcelados, si
comenten este error, las consecuencias
no serán asumidas por los amigos del
castrismo, no creo que se atrevan,
tienen demasiado que perder por lo que
adoptarán la actitud de que el régimen
es demasiado bueno con los disidentes
pues pudiendo encarcelarlos no lo hace,
la gastada e inútil imagen de papa
estado complaciente, ya no engañan a
nadie.
5. Distraer a propios y extraños de los
problemas reales que Cuba padece, el
desgobierno del Dos solo ha conseguido
agravar más todavía la desesperada
situación de los cubanos que no tienen
familiares en el extranjero, ya ni con
las remesas se consigue lo que
habitualmente se obtenía en la bolsa
negra, de muy mal hemos pasado a peor si
cabe.
La situación de los cubanos ha empeorado
desde que el discurso de Castro II el
Empecinado alentó a la población a dar
su opinión sobre los aconteceres que se
viven en mi patria pues levantó algo que
las tiranías tratan de matar en origen,
la esperanza.
Así, los cosméticos cambios que se han
producido solo son contemplados con
complacencia por los amigos del
castrismo mientras la población solo
puede observar como los macetas del
régimen y los que disponen de remesas en
una ingente cantidad hacen acopio de los
nuevos insumos disponibles y reflejan lo
que antes se veía con más intensidad, la
diferencia de clases en el archipiélago
cubano que está provocando que los robos
y la violencia alcancen una cotas nunca
conocidas hasta la fecha.
Las fulas procedentes desde el exterior
son imprescindibles para que los cubanos
no fenezcan de pura inanición pero son
también, gracias al impuesto
revolucionario del 20% que se aplica a
los dólares, el combustible
indispensable para que el aparato
represor de la tiranía siga funcionando.
En el MININT hay descontento, muchos
están hartos de reprimir al pueblo,
jóvenes que se divierten como pueden son
habitualmente detenidos para prevenir el
tráfico de drogas de armas y de otros
productos de fácil salida en el mercado
negro, algunos ya reflejan sin pudor el
hastío que les produce cumplir las
órdenes, ellos saben donde se cometen
los mayores delitos pero el problema es
que quien los comete está bajo el manto
protector de este o aquel general
castrista, la doble moral llega a
extremos inusitados.
La salidas ilegales se suceden sin cesar
y la mayoría se produce en connivencia
con la inteligencia militar y las tropas
guardafronteras, no en vano algunos días
y horas se sabe por donde no se debe
patrullar, este negocio hace que algunos
estén amasando una ingente cantidad de
dinero y será cuestión de tiempo que
algún incauto sea detenido para dar
ejemplo al estilo de la causa uno, aquel
que no reparta el botín será el que
primero caerá.
Los llamados a incrementar la
productividad, en especial la
alimentaria, han pasado al olvido, todo
el mundo se preocupa de seguir teniendo
algo con lo que comerciar en la bolsa
negra para poder subsistir, si a ello le
sumamos que los castristas deben
llevarse su parte podremos constatar
como es imposible que el sistema
funcione.
El desgobierno cubano sigue secuestrando
el 90% del sueldo de mis compatriotas
que trabajan para compañías de capital
mixto lo que hace imposible que cobren
un monto que les permita vivir
dignamente, esa ingente cantidad de
dinero, que es hurtada con mensual
frecuencia, ha hecho millonarios a los
Castro pues solo un pequeño porcentaje
revierte en las arcas del estado y sirve
para mantener residencias y amantes por
doquier a los que visten verdeolivo y
dicen defender al pueblo.
Los que cobran en pesos cubanos deben
resolver distrayendo cualquier insumo
que sea posible vender en la bolsa negra
y en el peor de los casos, cuando esto
no es posible, solo queda vender el
propio cuerpo, muchas y muchos se ven
abocados a prostituirse por primera vez
por necesidad, luego la espiral se
convierte en infinita.
Yo estoy muy orgulloso de que haya
personas en el extranjero que se atrevan
a enviar dinero a los que disienten del
régimen para que puedan continuar con su
labor, considero perfectamente legítimo
que se intente impedir que la tiranía se
apropie ilegítimamente del 20% de todos
los dólares que entran en mi patria y
que luego sirven para reprimir al pueblo
y para que el tirano y sus adlátares se
perpetúen en el poder.
Todos deben recordar que, en la Polonia
del telón de acero, el sindicato
Solidaridad recibió financiación
exterior para poder mantener las huelgas
que acabaron al fin con el sangriento
régimen comunista, los disidentes
cubanos tienen el mismo derecho que los
polacos a que desde el exterior se les
ayude a reclamar el fin de al tiranía,
da igual cual sea el color de la divisa,
mayor orgullo sería que el dinero
viniera de un compatriota pero toda
ayuda es necesaria para continuar esta
desigual lid.
Debemos detenernos ahora en un episodio
lamentablemente ignorado por el mundo.
Tras la constatación del desastre de
Birmania se ha podido comprobar como las
ONG no tenían permiso para visitar las
zonas afectadas y que las ayudas
provenientes del extranjeros eran
secuestradas por la junta militar
birmana para venderlas en los mercados,
tras esto se convocó una reunión en
Naciones Unidas para abordar el problema
birmano.
Quiero recordar a los que asistan a esa
reunión que el desgobierno cubano impide
actuar a cualquier ONG que no sea
controlada por la seguridad del estado y
que el nivel de desnutrición infantil y
de falta de asistencia sanitaria en el
interior del archipiélago cubano hace
que el nivel de Myanmar y de Cuba sean
muy semejantes; todavía peor, pues en mi
patria hay médicos pero son enviados al
extranjero, hay medicinas pero solo para
los que manejan divisas. ¿No les parece
inadmisible en el mismo grado que el
asunto birmano?
Deberían exigir a los desgobernantes
cubanos que levanten toda restricción a
las ONG para que mi pueblo sea atendido
como debe y no que la ayuda quede en el
PCC y sus organizaciones horizontales o
directamente en el aparato represor de
la tiranía. Si esto se pudiera producir
muchos dejarían de pasar hambre o
soportar enfermedades de fácil curación,
a los disidentes no haría falta
enviarles dinero pues sería ayudados
directamente por dichas asociaciones,
aunque no les quepa duda que los
primeros en ser ayudados serían los
presos políticos y los injustamente
encarcelados y sus familias, eso ya lo
llevamos haciendo como podemos con los
pobres recursos de los que disponemos,
de esta manera podríamos hacerlo sin ser
tachados de mercenarios por los
vende-patrias que hace poco querían
vivir en una cubazuela.
Espero que todos los cubanos se decidan
por fin a alzar la voz reclamando:
-la inmediata e incondicional libertad,
sin destierro, de los injustamente
encarcelados.
-la publicación y cumplimiento de los
pactos de Derechos Civiles y Políticos.
-la libertad de asociación y reunión.
-el levantamiento de las restricciones
al trabajo por cuenta propia.
-un sueldo digno en una moneda única.
-libre actuación de las ONG en toda la
patria sin intervención del estado.
-LIBERTAD al fin…
Ut desint vires, tamen est laudanda
voluntas.
Aunque faltan las fuerzas, sin embargo
es de alabar la voluntad.
Oswaldo Yáñez.
Ciudad de La Habana.
A veintiuno de mayo del año de la
inminente libertad par todos los
cubanos.
P.S.
El dengue ha vuelto, en realidad nunca
se fue, especialmente a Santiago,
protejan a sus hijos de las aguas
albañales y charcos, pero esta es una
historia de la que hablaremos otro día.
Sic Deum tecum, quis adversus te?