
as Damas de Blanco
volverán a marchar este Domingo desde la
Iglesia de Santa Rita, gladiolo en mano
y pidiendo libertad para los presos
políticos, un acto de repudio y una
comitiva de la Sección 21 de la
Seguridad del Estado les esperan, ha
llegado el momento de ponerse con la
manga la codo para apoyarlas, todas las
mujeres que puedan deberían acudir y
acompañarlas.
Ha sido unánime la condena al
repugnante atropello de sus derechos que
se cometió contra ellas cuando querían
entregarle una misiva al Ministro del
Interior, con copia para el Dos, en la
que solicitaban la libertad para sus
familiares; tanto dentro del
archipiélago como en el exterior, los
mensajes de solidaridad han sido
incontables.
Compatriotas, el movimiento se
demuestra andando, si todos son
solidarios con ellas no hay ningún
motivo para que el domingo no se vistan
de blanco y las acompañen en su caminata,
las mujeres claro, ellas lo prefieren
así.
Desde las turistas, que
ocasionalmente nos visitan, a las
integrantes femeninas de todos los
grupos de oposición, que el desgobierno
cubano no reconce y el resto de cubanas
de bien, tienen una cita insoslayable en
la Iglesia de Santa Rita.
Quizás en el siglo XXI, al que
podemos calificar sin dudarlo, el siglo
de la mujer, sean estas las llamadas a
protagonizar los avances necesarios en
el reconocimiento de las libertades que
la gerontocracia castrista ha sido
incapaz de contemplar y mucho menos de
aceptar.
El generalato verdeolivo no solo es
machista en cuanto a elegir a las
trabajadoras de sus empresas, sino que
llega a unos extremos insospechados a la
hora de reprimir a las disidentes.
Existen testimonios, de extrema dureza,
de cubanas que han sido vejadas de una
ignominiosa forma solo por el hecho de
ser hembras y de querer la democracia
para su patria. En la villa, la
tristemente conocida Villa Marista, se
producen episodios que harían sonrojar
de ira al más calmado.
El burdo intento de manipular las
voluntades de las Damas no ha tenido
éxito. La pretensión de relacionarlas
con una congresista americana solo ha
puesto de manifiesto que el régimen
castrista espía a sus ciudadanos y que
manipula a voluntad las informaciones.
Calificar de mercenarias a las Damas
de Blanco más que un insulto parece un
acto de deseperación. Los mismos que
mendigan su prebenda habitual al
generalato para poder mantenerse, los
que mienten para conservar su puesto de
trabajo, los que hacen cualquier cosa
para defender al moribundo régimen, las
insultan y proclaman a los cuatro
vientos que van contra la patria.
Nadie les cree, primero porque no
van como ellos en carro particular y
segundo porque no se ven las fulas que
ellos manejan en las tristes jabas de
ellas. Historicamente los castristas si
que han vendido su patria por un puñado
de dólares, desde los kopecs a los
petrodolares chavistas, todo les ha
parecido bien con tal de poder
perpetuarse en el poder, nadie hay más
traidor a la patria y a sus orígenes que
un castrista.
Por todo ello espero que escuchen
este llamado, el acto de repudio y los
instrumentos para la represión están
preparados, solo espero que en estos
duros momentos, en los que la salud de
varios presos políticos pende de un hilo,
no abandonemos a su suerte a las Damas.
Espero que la prensa internacional
no padezca una repentina epidemia de
domingo y acuda a la cita, es su trabajo,
espero que su conciencia les permita
realizarlo porque su ausencia sería
injustificable, tanto para propios como
para extraños.
Si todos estamos de acuerdo en que
la libertad de los presos políticos es
lo primero obremos por tanto en
consecuencia. No les pido que dejen
solas a sus mujeres, el que quiera puede
ser testigo, desde una prudencial
distancia, de la caminata. Yo estaré
allí, me verán bajo mi cobertura
habitual y no me conocerán, pero allí
estaré…
Espero que para poder narrar luego
que la marcha se desarrolló sin
incidentes y que se recepcionó la carta
en la que se solicita la inmediata e
incondiconal liberación, sin destierro,
de los presos políticos y de conciencia.
Hoy me parece oportuno acabar con
una frase del prócer, injustamente
secuestrado por el castrismo:
"La mordaza que se pone en boca ajena se
vuelve esposas para las propias manos".
José Martí.
Oswaldo Yáñez.
Ciudad de La Habana.
A veinticuatro de abril del año de la
inminente Libertad para todos los
Cubanos.
P.S.
Iglesia de Santa Rita. Quinta Avenida
esquina a 26, Reparto Miramar