
loré,
lenta y cadenciosamente al principio, un
torrente se desbocó al final; ver y
escuchar a Alejandro y a Pepín desde la
lejana ciudad de Madrid fue desgarrador.
El video es un autentico canto contra
los atropellos de la tiranía, todas las
cosas que el desgobierno cubano niega y
que los relatores de los Derechos
Humanos desconocen están comprendidas en
este corto testimonio; los comecandelas
dirán que mis compatriotas mienten,
nadie que tenga corazón podrá ignorar la
sinceridad de sus aseveraciones.
La primera lágrima asomó a mis ojos
cuando oí a Pepín decir que les cuesta
vivir en libertad porque no la conocían,
aún peor fue escuchar a Alejandro
sentenciar que tras diez lustros uno no
puede ser consciente de lo que significa
vivir en Libertad.
La indignación subió de tono al escuchar
a Blanca el hostigamiento padecido en su
cuadra y los acosos y humillaciones a
que era sometida en las visitas a su
esposo en el penal.
Cuentan que se habían sorprendido de no
encontrar la vida salvaje que la
revolución les había descrito, aún más
grata fue la sorpresa del cálido
recibimiento, de las atenciones de la
Cruz Roja y de la Asociación Cuba en
transición, mejor resultó que los
reconociera y saludaran con afecto en
plena calle, gratas noticias; parece que
aún quedan gallegos con alma…
Casi me sentí reflejado en Alejandro
cuando contaba como había llegado a
convertirse en disidente en un lento
proceso, cuanta verdad hay en sus
palabras; cual gota que horada la piedra
las mentiras castristas acaban por
convencerte de que no hay otra opción
lógica más que la de desear la libertad
para todos los cubanos.
Pepín llegó a esa conclusión por otros
métodos, la perestroica sembró una
semilla de esperanza en su alma y
concluyó que en su patria debería
acaecer lo mismo; el maldito periodo
especial en tiempos de paz reveló, una
vez más, que las promesas incumplidas
presagian el rugido de los estómagos
vacíos.
Apreté los puños mientras José Gabriel
narraba un hecho bien conocido por mi,
la infecta labor de los presos comunes
al servicio de la policía carcelaria,
sicarios de toda índole, amos de la
galera, que convierten la supervivencia
diaria en un imposible; son demasiados
los penados que han optado por el
suicidio por culpa de estos animales.
Esta tortura, mortificación, acoso,
martirio ha acabado con la salud de los
presos políticos, Normando Hernández,
Biscet, María de los Angeles Borrego y
tantos otros que intentan ser doblegados
a tonfazos, la carne es débil pero el
espíritu no es tan dúctil.
Recordé a José Díaz Silva, ha vuelto a
ser encarcelado, al no ser desterrado
tras su licencia extrapenal continuo con
sus labores de oposición al régimen,
pidiendo el cambio con su manilla,
reuniéndose con sus compatriotas; el
primer día de abril volvió a la galera.
Esta es la razón del destierro de los
presos políticos, hay voluntades que no
pueden ser doblegadas…
Otra lágrima sucumbió al peso de la
gravedad cuan do Alejandro enumeraba en
17 las chinchas que tuvo que matar en su
cama para intentar descansar, su faz
era un pálido reflejo de la repugnancia
que tuvo que vencer para aprender a
dominar a las hordas de insectos que
pululaban por su galera de 40 metros de
profundidad y 6 de ancho que compartía
con 108 personas…
La constatación de la incomunicación a
la que eran sometidos llegó de voz de
Alejandro, cubanos somos y soluciones
inventamos, es nuestro sino y fruto de
ello son las picubas que sortean los
deleznables registros corporales, nunca
un poema dice tanto como en una picuba,
no hay un "te quiero" más verdadero que
el que se escribe en esos proscritos
pedazos de papel.
La cámara viró a las calles madrileñas
donde todo es abundancia, libros, prensa
plana, mercados, transporte público y
asombrosamente se compra en la misma
moneda que anuncian los escaparates,
casi se diría que es lo que solicita
Flamur hecho realidad.
El asombro no tiene fin en la capital de
España para los cubanos, las farmacias
disponen de todos los medicamentos y si
falta alguno lo consiguen en minutos,
increíble; pero todavía es más extraño
encontrar un pedazo de tierra cubana en
medio de ese laberinto de calles que
pisaba Cervantes, un Centro Cubano en el
que los tragos y el oído te transportan
por unos instantes a tu patria,
entreverando sentimientos de miedo,
tristeza, añoranza y alegría.
El final desató un torrente, ya el
caudal no se pudo detener, escuchar las
palabras que narraban como los antiguos
presos estaban aprendiendo a vivir esta
nueva etapa de su vida como exiliados…pero
siempre pensando en Cuba y en la
libertad de todos los cubanos.
El incesante caudal de lágrimas parecía
irrefrenable mientras pensaba que
debíamos hacer algo más que lo que
hacemos para conseguir la excarcelación
sin destierro de todos los injustamente
encarcelados, la rabia e impotencia
encorajinaban mi llanto…
Poco a poco los sonidos de mi cuadra
comenzaban a devolverme a la cruda
realidad, debemos seguir luchando,
recordando como dicen nuestros
compatriotas que el Dos es el Uno al
cuadrado, no puede haber tregua ni
rendición en la lucha por conseguir
vivir en Libertad en nuestra propia
patria, así me conjuré, paso a paso,
siempre al frente, tranco corto pero
constante, unidos todos andaremos el
resto del camino, entonces los
desterrados podrán regresar a nuestra
patria y el llanto será de pura
felicidad.
Sunt lacrimae rerum et mentem mortalia
tangunt.
Hay lágrimas de las cosas y tocan la
mortalidad de la mente.
Virgilio.
Oswaldo Yáñez.
Ciudad de La Habana.
A dieciséis de Abril del año de la
inminente Liberta para todos los
Cubanos.
P. S.
Es el primer video que se coloca en mi
blog, creo que merece la pena.