
l Empecinado comienza con la operación
de distracción,
de cara a la comunidad internacional,
filtrando a una agencia de prensa
extranjera la liberalización de algunos
productos de consumo, por supuesto todos
vendidos en moneda fuerte. Los cubanos
ya podemos comprar en chavitos un
flamante microwave, el problema, para el
que pueda permitírselo, será encontrar
la carne para estrenar el rutilante
aparato.
No hay conexión a Internet, pero se podrá comprar un laptop,
solo en la bolsa negra hay dvd de
interés, pero se podrán adquirir los
reproductores, no hay nada que cocinar,
pero se podrá calentar en el microwave,
no hay nada que ver en la televisión
pero la pantalla podrá ser hasta de 24
pulgadas, no disponemos de carne, pero
podremos obtener una olla eléctrica, no
tenemos carro, pero podremos colocar una
alarma, no vemos casi ninguna guagua,
pero podremos pedalear en una bicicleta
eléctrica, le ronca Empecinado, le ronca…
La medida pretende sacar, del único mercado que funciona en
el archipiélago, la bolsa negra, los
aparatos que los internacionalistas
venden para poder comer, una vez
regresan de sus misiones. La verdad es
que esta disposición no tendrá ninguna
repercusión entre los que no tienen
acceso a la moneda dura y no se ocupa de
las dos necesidades principales del
pueblo, el resolver diario y por
supuesto, de su libertad.
Otros productos como el aire acondicionado y los
calentadores esperarán al año próximo,
hornos, cocinas y tostadores eléctricos
esperarán un año más, no dejo de
preguntarme en que país viven los
desgobernates nuestros, con mi sueldo
nunca tendré acceso a estos productos y
si me dedicara a trabajarme a las
turistas necesitaría un par de años para
ahorrar lo suficiente, en verdad que
ellos mismos cavan cada día una palada
de la tumba de la revolución.
El problema del pueblo no será resuelto con estas medidas ni
con ninguna de similar calado, si de
verdad quisieran hacer algo por su
patria, los castristas, tomarían el
primer avión rumbo a ninguna parte y se
dedicarían a pasar el resto de sus días
con la plata que le robaron al pueblo,
no lo harán, tienen pánico a que se les
reclamen las consecuencias de sus actos.
En realidad creo que estos anuncios tratan de tapar las
deserciones y revelaciones de los
cubanos en la Florida, hay un anuncio
que ha caído como una bomba de
fragmentación, hay elementos del
ejército que están dispuestos a cambiar
de gobierno de grado o por la fuerza.
A nadie debe extrañar que los miembros de la gerontocracia
castrista que poseen la llave de la
jabita revolucionaria y que visten de
verdeolivo, se hayan planteado que sus
hoteles producirían el triple sin los
Castro en el poder, ellos llegarían a
acuerdos con la yuma y el embargo se
levantaría por fin, se harían mucho más
ricos y tendrían el perdón del pueblo
por los atropellos cometidos.
Yo nunca aceptaré cambiar a un tirano por otro, aunque su
nombre no sea Castro, solo apoyaré a
quien realice una transición pacífica a
la democracia para que mis compatriotas
puedan vivir con prosperidad, paz y
genuina libertad en nuestra propia
patria.
Espero que los partidarios del apaciguamiento no eleven su
voz a favor de la tiranía, la represión
no cesa y los presos políticos siguen en
los penales, no disponemos de libertad
ergo no hay nada que celebrar, la lucha
continúa.
Propter metum populum.
A causa del miedo al pueblo.
Oswaldo Yáñez.
Ciudad de La Habana.
A trece de marzo del año de la iminente
Libertad para todos los Cubanos.