uevamente a través de los libelos
oficiales el pueblo sigue siendo
desinformado,
la burda manipulación que se intenta
transmitir no es otra que la
justificación de la falta de acceso a la
Internet por parte del pueblo debido al
embargo norteamericano, la largura de la
hipocresía es directamente proporcional
a las millas de cable submarino que
Ramirito ha encargado para conectar el
archipiélago con Venezuela, un proyecto
que puede quedarse sin culminación ante
el camino sin retorno que el gorila rojo
tomó desde la pérdida del referéndum.
Aunque mañana mismo se habilitara un cable para ofrecerle a
Cuba una conexión a Internet con un
ancho de banda como el que se disfruta
en el continente los cubanos no
tendríamos acceso libre a la red.
Ramirito ya la consideró un potro al que se podía y debía
dominar, su solución ha consistido en
limitar el acceso libre a los miembros
más destacados del gobierno y a la
Seguridad del Estado, el resto solo
dispone, en el mejor de los casos,
acceso a la intranet que conecta las
páginas oficiales de las disímiles
organizaciones y ministerios castristas,
solamente desde los hoteles y embajadas
es posible acceder a determinados
servidores de correo extranjeros, no
siempre y por supuesto quedando
identificada la persona que accedió, en
todos los casos.
No puedo resistir la tentación de expresar mi asombro de que
todos callaran ante el hecho contrastado
de que Eliecer era un jefe de turno de
la Operación Ciber, Operación Verdad
para los aguerridos revolucionarios;
parece ser que no hay que darle
importancia a que los castristas ataquen
y manipulen cuanta página sea sospechosa
de ir contra la revolución, bueno, acaso
no la tenga, pero si que la tiene el
hecho de que los estudiantes de
informática estén obligados a trabajar
en programas que Ramirito vende para
apuntalar con esos dólares al castrismo,
por supuesto todos los programas que
salen de la facultad tienen puerta de
atrás, un sistema que permite al autor
un pleno acceso, sea quien sea el
comprador.
El desgobierno cubano no puede permitirse que su pueblo se
entere a través de las páginas de
información extranjeras que la
nomenclatura y el generalato constituye
una clase corrupta de casatenientes,
tampoco se consentirá que se conozca que
las empresas y hoteles del castrismo no
son del pueblo sino de unos pocos
privilegiados y por supuesto, nada debe
saberse de sus amantes y mantenidas,
entonces todos sabrían que la revolución
es toda una mentira, muchos ya lo
intuyen pero pocos tienen el
conocimiento cierto de la doble moral de
la dirigencia con detalles que
estremecerían al más castrista.
Tampoco se puede permitir que la disidencia tenga contacto
con el exilio para poder organizarse
como una opción segura de cambio. No se
consiente que se informen sobre los
atropellos que a diario se comenten
contra los contestatarios pacíficos y se
intenta que se desconozcan que los
penales están matando lentamente a los
presos políticos y de conciencia, a los
periodistas y sindicalistas
independientes y en general a los
injustamente encarcelados por motivos
tan ridículos como atropellar a una
vaca.
Parafraseando a Galileo Gallilei diremos: eppur si muove…
Efectivamente y aunque parezca increíble, los presos
consiguen sacar sus reportes de las
torturas que se comenten en los penales,
los periodistas independientes siguen
informando de lo que pueden en unas
condiciones constantes de hostigamiento,
amenazas y violencia, las Damas de
Blanco siguen saliendo a la calle,
FLAMUR sigue con su campaña de la moneda
única, Antúnez, Marta, Darsi y otros
valientes realizan ayunos, repartos de
las declaraciones de los derechos
humanos, misas, oraciones, marchas; las
bibliotecas independientes siguen
repartiendo literatura censurada y cada
vez es mayor el consenso de que el
cambio es inevitable para Cuba, a pesar
de los esfuerzos del aparato, en la
calle no se habla de otra cosa…¿Y los
cambios?
Los castristas mantienen su engaño y su postura ante la
comunidad internacional de que se
respetan los derechos humanos y de que
habrá cambios en breve, ya han engañado
al Vaticano y al representante de la
Unión Europea, yo, en mi inocencia,
pensaba que hacía falta algo más que un
paseo alrededor del parque para
convencer al diplomático belga,
nuevamente me equivoqué; a su Eminencia
le bastó una misa televisada y unas
fútiles promesas.
Debo expresar mi completa desaprobación ante el descomunal
error de darle espacio en los noticieros
a todas las ocurrencias del gorila rojo
mientras el Dos apuntala la sucesión,
soy el primero en desear la liberación
de los secuestrados por los grupos
terroristas colombianos, pero es
intolerable, aunque se pongan de
manifiesto las vínculos castristas con
los terroristas, que los desvaríos de un
golpista tengan más cobertura
informativa que las torturas en las
cárceles revolucionarias, sobre todo en
los medios creados por y para consumo de
los cubanos. Se debería dar más
transcendencia al injusto
encarcelamiento de Juan Bermúdez Toranzo,
tras una farsa judicial, que a la visita
del orate bolivariano a Castro II el
Empecinado. Namaste.
Parece ser que mañana se celebra Primer Día Internacional por
la Libertad de Expresión en Internet,
aquí en el archipiélago no hay nada que
celebrar, ni libertad, ni conexión libre
a la red y mucho menos expresión, mis
compatriotas lo saben bien, cada día que
pasa carecemos de algo más, padecemos a
diario una dolorosa muerte en vida.
Me informan desde el exterior que parece que haya cundido el
desánimo ante lo acaecido en la asamblea,
ese es un lujo que los cubanos no
podemos permitirnos. Ahora más que nunca
debe arreciar la voz del exilio que
animará al insilio a conmemorar como se
merece el aniversario de la Primavera
Negra.
Todos debemos de clamar ante el mundo la liberación de los
injustamente encarcelados, debemos
expresar con fuerza que ya basta de
tiranía, gritemos con una sola voz que
el cambio ya no se puede parar, todos
debemos hacerlo y unos a otros debemos
alentarnos para continuar la
impostergable labor de liberar a nuestra
patria.
De mancomun et insolidum.
De mancomún y en forma solidaria.
Oswaldo Yáñez.
Ciudad de la Habana.
A once de marzo del año de la inminente
Libertad para todos los Cubanos.
P. S.
Muchos inquieren que método utilizo yo
para comunicarme, todavía no es el
momento de revelarlo, como comprenderán
no se le puede dar facilidades al
aparato, bastantes tienen ya.