
ientras el generalato verdeolivo
y la nomenclatura practican el juego de
las sillas la represión contra la
disidencia, dentro y fuera de los
penales, se ha convertido en una carrera
de méritos para conservar la posición.
No son solo los disidentes sino el
pueblo en general el que padece las
ocurrencias de los orates que nos
desgobiernan, nada importa, solo
conservar la silla y perpetuar la
dictadura, caiga quien caiga y cueste lo
que cueste.
Mucho me temo que Antúnez será uno de los primeros en ser
privado, otra vez, de su libertad
injustamente. El intento continuado de
ejercer sus derechos en una dictadura
trae, tristemente, estas consecuencias.
Antúnez, de la mano de Marta y otros
incondicionales, está consiguiendo poner
en evidencia al aparato represor, sus
constantes manifestaciones, marchas y
declaraciones ponen de manifiesto, a
diario, que los únicos cambios que
planea el tirano son los de sus pañales.
Las declaraciones de los injustamente encarcelados han
puesto al descubierto que la gira del
propietario del unicornio y de muchos
millardos, no es sino una maniobra
desinformativa castrista que pretende
tapar el hediondo olor de las prisiones
con perfume, la mezcla resulta
insoportablemente maloliente para
cualquiera que quiera darse cuenta de
que, de facto, los derechos humanos en
Cuba solo son un sueño.
En Holguín se está produciendo un tremendo drama, los
holguineros que durante años de
sacrificio pudieron levantar cuatro
paredes para poder malvivir han visto
como a tonfazo limpio eran desalojados
de las viviendas que tantos sudores les
costó levantar, no van a ser decenas
sino centenares los que correrán esta
suerte.
Parece ser que el terreno que en teoría debería pertenecer al
pueblo pertenece a las estrellas de los
generales verdeolivo y que a través de
los tentáculos del yernísimo, la
todopoderosa Gaesa, han decidido poner
fin a las soluciones habitacionales de
los holguineros pues ya tienen
comprometido el terreno para explotarlo
con intervención de capital extranjero.
Una vez más los castristas manifiestan
su desprecio al pueblo y lo reprimen a
voluntad para lograr sus objetivos,
conseguir las fulas necesarias para
mantener a sus esposas y amantes en un
nivel de vida que el trabajador cubano
no puede ni soñar.
Apareció Mariela, le ronca…
Convenientemente rodeada de ingleses
entendidos en maltratos infantiles que
disfrazaban la profunda ignorancia de la
que adolece, en este y en otros muchos
temas; intentó contarnos un cuento en
el que se nos presentaba al archipiélago
como un país en el que las cifras de
abusos y violaciones infantiles estaban
muy por debajo de la media…
Pero a renglón seguido manifestó su profunda torpeza en
desenvolverse con los medios al
reconocer que queda un largo trecho para
que la sociedad cubana reconozca y
denuncie este tipo de problemas y que
las cifras pueden no ser concluyentes.
No, en efecto, las cifras son una pura
quimera y el oficial de la seguridad del
estado que la acompañaba lo sabe
demasiado bien, solo la desfachatez para
mentir que el castrismo ha cultivado
durante diez lustros les permite seguir
engañando al pueblo y a la comunidad
internacional sin sonrojarse. La moral y
la ética es algo que el adoctrinamiento
castrista destruye en sus primeras fases,
no puede ser de otra manera, sin esta
estrategia hace años que todos estos
abusadores languidecerían entre rejas en
vez de los injustamente encarcelados.
Hay muchos testimonios de periodistas independientes que
atestiguan hasta donde puede llegar el
nivel de estos abusos, pero parece ser
que la comunidad internacional no les da
suficiente credibilidad, acaso por ser
cubanos, si no eres un exiliado o tienes
pasaporte de otra nación no tienes la
suficiente credibilidad, bien vamos a
ver que tal andan de pantalones los
periodistas extranjeros.
Les voy a explicar como pueden comprobar de primera mano que
existen redes de prostitución infantil
fácilmente accesibles en La Habana, el
que tenga redaños que lo compruebe y lo
publique.
Lo primero es conseguir una visa de turista y hacerse
acompañar de algunos amigos para pasar
desapercibido, un par de periodistas
tendrían una sombra sin salir del
aeropuerto y no les abandonaría hasta
agarrar el avión de vuelta.
Una vez en La Habana pueden elegir un hotel de cuatro o cinco
estrellas, cualquiera valdrá,
dependiendo de su nacionalidad les
orientarán hacia unos u otros, algunos
de la compañía que gestiona el hombre
del traje gris, que funge como Virrey de
La Habana Vieja, serían muy adecuados
para la labor.
Después de un par de días disfrutando de los encantos
preparados, ad hoc, para los turistas
probablemente tengan, a base de propinas,
buena relación con alguien del hotel o
con algún taxista. Si como por milagro
disfrutan un par de veces o tres del
mismo taxista, no lo duden, ese es su
hombre. Seguramente colaborará o formará
parte de la seguridad del estado, si el
periodista es conocido no habrá ninguna
duda.
Una vez que tengan confianza con él ya les habrá ofrecido
chicas o chicos de todos los colores y
condiciones. Si delicadamente le
expresan que buscan algo especial, un
bombillo se le encenderá, los pedidos
especiales dejan una comisión tremenda.
Dejando traslucir que les gustan las chicas jóvenes el
taxista ya se habrá orientado
perfectamente y les remitirá a un amigo
suyo, este el que gestiona el negocio,
contará con los contactos necesarios en
la seguridad y o la policía para
desempeñar sin trabas su labor, una vez
que se haya convencido de que no son
peligrosos probablemente les llevará a
un lugar donde comprobar el material.
El material no consiste en otra cosa que unas niñas
asustadísimas que los mirarán como si
fueran un salvavidas. El motivo es que
esperan que ustedes les adopten o se
casen con ellas y las saquen de ese
infierno. Es el cuento que les venden a
los infantes, si os portáis bien a lo
mejor os llevan al extranjero, los que
no son complacientes son duramente
castigados, bajo estas amenazas y esta
violencia los díscolos no existen, la
voluntad está completamente doblegada.
Pueden ir todavía más lejos para comprobar la falta de
escrúpulos de estos individuos, si
hablan de algo más especial todavía y si
solicitan una "nueva" podrán comprobar
el precio que tiene una virgen menor de
edad, tres mil fulas tienen la culpa,
les pedirán seis mil, pero aceptarán la
mitad.
Una vez acordado el precio deberán negociar las condiciones,
el tiempo, cuantos van a disfrutar de
ella, si les permitirán monitorear la
sesión, todas estas felonías son
negociables, ante esto último lo más
probable es que el precio vuelva a
aumentar, luego les expresarán con
indignación que no permitirán que las
caras aparezcan en la grabación o las
fotos, es común que al supervisar el
material aludan que se podría reconocer
al menor y se apropian de la grabación
para comercializarla por otra vía con lo
que las ganancias se incrementan
exponencialmente.
Después de haber llegado a un acuerdo fijarán la cita,
una vez llegado el momento pueden aducir
que no es lo que buscan, el enfado del
esbirro explotador será tremendo pero
con algunas fulas pueden calmarlo y
salir de allí directamente al
aeropuerto.
Existen medios técnicos que pasan desapercibidos para
monitorear esta actividad para que no
quede ninguna duda de que los hechos que
narrarán después se atienen
estrictamente a la realidad, de sus
pantalones, estomago y su pericia
depende el resto. De esta manera podrán
comprobar el nivel de depravación que
existe entre el aparto represor
castrista que se beneficia de toda
actividad que se considera ilegal.
La repugnancia, inquina, impotencia e indignación que siento
al narrar estos hechos que ocurren a
diario en mi patria solo es superada por
la que sufro por las mentiras que a
diario los voceros del régimen tiránico
dispensan a los medios internacionales y
que son creídas por la mayoría del
público extranjero; todo es mentira,
Cuba es un infierno y vivir en él es una
maldición, quien les diga lo contrario
solo miente porque espera sacar un
beneficio a cambio.
Mientras todo tipo de desgracias ocurren a mis
compatriotas los pragmáticos y los
dogmáticos continúan jugando, lejos del
mundanal ruido, su particular juego de
las sillas.
Los pragmáticos de verdeolivo obligan al grandrama a publicar
que el Dos le ganó al Uno en respuesta a
las reflexiones que produjeron los
dogmáticos y que revelan su oposición a
los planes para realizar algún tibio
cambio con la agricultura.
Como si nada ocurriera, como si los balseros no siguieran
desapareciendo en el estrecho o siendo
maltratados en penales de otros países.
Sin importarles que en las ergástulas
castristas sigan muriendo presos
injustamente encarcelados. Animando al
aparato represor a que detenga día sí,
día también, a algún disidente pacífico.
Sin reparar en el escándalo del recuento
de votos, las cuentas no les salen a los
castristas ni bien ni mal. Sin conocer
que los alimentos se coticen más que una
joya. Continuando desalojos forzosos
para que nada se oponga a sus intereses
de cambiar de vivienda o realizar algún
negocio con fulas frescas del extranjero.
Inalterables ante las protestas de sus
mismos acólitos que se quejan de todos
los atropellos que sufren, porque no lo
duden, los castristas son las primeras
víctimas de apoyar al tirano.
En resumen, todo vale, nada importa, solo mantenerse en el
poder a ser posible con sillón y carro
oficial, la cuenta en el extranjero hace
tiempo que lleva engordando sus ceros…
Yo no se cuanto más resistiré sin cometer una locura, veo
demasiadas cosas a diario que me
indignan y mi autocontrol, aunque
cultivado a diario, tiene un límite, no
lo sé, en verdad que lo ignoro…
Por ello veo más necesario que nunca apoyar las acciones de
la disidencia pacífica, a las Damas que
nos recuerdan en silencio que no debemos
perder la perspectiva de liberar a los
injustamente encarcelados, a Marta, a
Darsi, a Biscet, a Oswaldo, a Antúnez, a
las mujeres de Flamur, a los partidos
políticos no reconocidos, a las
bibliotecas independientes, a los
sindicatos independientes prohibidos, a
todos debemos apoyar por una sencilla
razón, solo Dios sabe cual de estas
chispas será la que prenda el barril de
pólvora en que se ha convertido mi
patria y por ello debemos apoyar,
fomentar, ayudar, colaborar y realizar
cualquier propuesta que contribuya a
multiplicar las acciones contra la
tiranía, públicas, privadas, reconocidas
o anónimas, todas cuentan, alguna chispa
prenderá finalmente la mecha que
provoque la implosión que riegue de
Libertad mi patria, no lo dudo y lo
ansío cada día con más anhelo, pongan
ustedes lo que puedan de su parte, se lo
ruego.
Turba in
auxilium convocata est.
Se
convocó a la multitud para acudir en
socorro.
Oswaldo
Yáñez.
Ciudad de La Habana.
A uno de febrero del año de la inminente
Libertad para todos los Cubanos.
P. S.
Inquieran
sobre estos síntomas y si tienen dudas,
acudan al doctor para asegurarse que sus
hijos no están sometidos a ningún abuso.
Síntomas de abusos sexuales.
Un temor
reciente y obvio de una persona incluida
la familia o de ciertos lugares.
Una reacción anormal o no anticipada
cuando se le pregunte si alguien lo ha
tocado.
Dibujos que muestran actos sexuales.
Cambios de comportamiento repentinos,
tal como el orinarse en la cama o una
pérdida del control de las evacuaciones.
Una conciencia repentina de los órganos
genitales.
Actos y palabras sexuales compartidas
con otros niños o animales.
Preguntas sobre la actividad sexual que
no son apropiadas para su edad.
Cambios en los hábitos de dormir, tal
como pesadillas en los niños pequeños.
Estreñimiento o el negarse a evacuar.
Algunas
señales físicas del abuso pueden incluir.
Dolor,
enrojecimiento o sangre en el ano o los
órganos genitales.
Una secreción inusual del ano o la
vagina.
Enfermedades de transmisión sexual, tal
como la gonorrea, clamidia o verrugas
genitales.
Frecuentes infecciones urinarias en las
niñas.
El embarazo en las jóvenes.