
n el cónclave de mandos que se produjo
en el Palacio Presidencial hasta altas
horas de la madrugada se evaluó
la irresoluble coyuntura que enfrentan
los disímiles mandos y cargos de la
revolución castrista, ninguna solución
sino apretar más la garra que oprime al
pueblo. Los dirigentes, uniformados o
no, fueron informados de que si era
preciso todos correrían la suerte del
General Ochoa y sus cómplices.
La advertencia de discreción,
honradez y fidelidad fue recibida con
miradas que iban desde el asombro hasta
el odio, todos se creían en posesión del
derecho a hacer de su guerrera un sayo
como prebenda por cerrar filas contra el
enemigo y miraban al tuerto sabiendo que
era la causa de las investigaciones y
sonsaques que se han venido produciendo
últimamente.
Sólo uno sonreía, probablemente
porque le gustaba lo que los ojos de sus
compañeros de armas revelaban, si cómo
en la simulación de la muerte de Castro
era Ramiro Valdés quien enseñaba los
dientes, el sucesor del tirano en jefe
debería comprobar si su espalda está
bien cubierta, puesto que conociendo al
hombre, llegado el caso, no le dará
tiempo ni de musitar... tú también Bruto...
Después de demasiados días el
general apareció en público, su discurso
patético resaltaba la estolidez misma
inherente al sistema caduco y vacío que
defiende, quien pudiera escucharlo o
verlo se daría cuenta de que tanto su
lenguaje corporal como su tono es el de
un hombre derrotado; así luce la tiranía
en nuestros días, acosada y dando los
últimos y sangrientos coletazos, quizás
la noticia más reseñable sea que Castro
II el Empecinado anunció que se iba a
parapetar, menudo arrojo.
Raúl acusó a Orlando Zapata Tamayo
de morir por unas absurdas
reivindicaciones y lo catalogaron como
un delincuente común al que le negarían
la entrada en la Yuma, según Alarcón. Lo
que no dijo fue que las acusaciones las
fabrico la contrainteligencia y que las
condenas fueron dictadas sumarialmente
por un sistema judicial corrupto y
sumiso, su reclamo era un trato digno
como preso de conciencia y eso le costó
la vida; no pidió asilo político, a buen
seguro que le hubiera sido concedido si
hubiera tenido la oportunidad, él no lo
quiso, amaba demasiado a su patria cómo
para abandonarla.
El Presidente del desgobierno acusó
a los medios foráneos de fabricar un
mártir...Nadie que tenga algo enjundioso
en la sesera puede desconocer la verdad,
Orlando fue asesinado por el inhumano y
cruel trato que le dispensaron, incluso
cuando yacía en el féretro se podían
observar en su inerte cuerpo los rastros
de las golpizas recibidas justo antes de
entrar en coma.
Los mártires no nacen, se hacen y el
aparato represor castrista creó al nuevo
mártir, ni los noticiosos, ni
presentadores estrella, ni siquiera
insignes blogueros lo elevaron a esa
categoría, fue su sacrificio y
aceptación de la suerte a la que le
avocaron sus carceleros, lo que
significó su ascensión a la figura
emblemática en que se ha convertido, al
punto de que no ha muerto, Zapata vive,
algo que Castro II jamás podrá conseguir.
Cuarenta y cinco mil firmas, desde
algunas anónimas a las más prestigiosas,
han rubricado la acusación contra el
desgobierno cubano; la opinión pública
internacional se ha percatado, ya era
hora, del carácter criminal de la
tiranía castrista, el aparato de
desinformación del régimen ya casi ha
tirado la toalla para tratar de revertir
esta situación, el desafío es como
tratar de parar una marea, lentamente
ésta va subiendo y los que están en
primera línea ya tienen el agua al
cuello por lo que optarán por nadar a
favor de corriente, algunos trovadores
insignes ya lo han echo, ninguno se
ahogará al ver que su jefe corre al
parapeto.
Debo hacer un inciso, los pastores
de la Iglesia Católica en su gran
mayoría están cuidando de su rebaño en
la medida de sus posibilidades que son
muy parcas, dicho sea de paso, la
actitud de muchos es encomiable; pero no
podemos decir lo mismo de la jerarquía
que los gobierna, el Cardenal Jaime
Ortega y Alamino no está a la altura de
las circunstancias que vive nuestra
patria, me duele decirlo más de lo que
muchos piensan, más debo hacerlo a pesar
de los pesares, la libertad de la patria
lo llama y al parecer él no escucha...
A la muerte del anterior Papa se
oyeron rumores de que el purpurado
cubano estaba en las apuestas como
papable, nada impulsaría más su
postulación, si es que a ello aspira,
que imponer el sacramento de la unción
de los enfermos a Guillermo Fariñas, o
impartir la misa en la Iglesia de Santa
Rita y al termino enarbolar un gladiolo
junto a las Damas de Blanco.
Acaso alguien en el Vaticano le
pueda dar el empellón que precisa su
eminencia para cumplir con su obligación
como cubano, sería una gran noticia
celebrada por fieles y ajenos, la señera
demostración de que Jesucristo ha
resucitado se revelaría en todo su
esplendor y no sólo en los corazones
cubanos palpitaría el gozo propio de
estas fechas sino en los de todo el
mundo, se diría que al fin el capelo
cardenalicio actuó con la
responsabilidad que el cargo presupone.
Lo que tampoco se reflejó en el
discurso de clausura del congreso de la
juventudes comunistas, en el que resaltó
que cada vez menos jóvenes y rojas se
vislumbran sus menguadas filas, fue el
cambio que se ha producido para que la
represión resulte más efectivas, la
contrainteligencia está desesperada, el
parte nacional operativo así lo refleja,
se han dado cuenta de que la revolución
de los gladiolos es la amenaza más seria
que enfrentan y si el pueblo se suma a
las manifestaciones en las que se
escuchan los justos reclamos de las
Damas de Blanco habrán perdido las
calles y con ello el jaque mate sería
cuestión de tiempo.
La sección 21 de la
contrainteligencia, conocida como
enfrentamiento, ha cursado instrucciones
de que se impida el movimiento de las
Damas de Blanco y que las llamadas Damas
de Apoyo, que no son sino mujeres que
acompañan y se solidarizan con las
anteriores, sean detenidas para impedir
que el grupo sea numeroso, por supuesto
así mismo se hará con cualquier varón;
el uso de la violencia está autorizado
pues la prioridad para conseguir este
objetivo es de grado uno.
Siguiendo las órdenes del menor de
los Castro y de su Ministro del
Interior, el Mayor Damián jefe de la
sección 21 para Holguín y Banes, mandó
una turba que habitualmente se encarga
de los actos de repudio y agredió a
Reina Luisa Tamayo y a sus acompañantes,
cuando tras asistir a la misa trataron
de marchar hacia el domicilio de una de
las promotoras de los Municipio de
Oposición, el resultado fue que hasta
menores resultados lesionados, la madre
de nuestro mártir Orlando Zapata tuvo
que ser asistida en el hospital, a cuya
salida declaró que está dispuesta a
derramar hasta la última gota de su
sangre para que los presos políticos
sean liberados.
En La Habana el Coronel Samper logró
que la Iglesia de Santa Rita sólo
contara con la presencia de dieciocho
Damas de Blanco luego de detener a
varias de ellas que trataban de llegar
hasta la marcha y a un número sin
determinar de mujeres que estaban
dispuestas a sumarse a portar su
gladiolo junto con ellas, el siguiente
objetivo es que el siguiente domingo
sean menos aún, hasta conseguir que los
gladiolos dejen de desfilar.
Es preciso que los pretendidos
defensores del dialogo con la tiranía
conozcan cómo los estertores del régimen
castrista no vacilan en agredir y
maltratar a menores y mujeres con total
crueldad e impunidad; el resto de mis
compatriotas, tanto en el exilio cómo en
el insilio y la comunidad internacional
deben elevar sus más enérgicas protestas
y condenas ante la flagrante vulneración
de los Derechos Humanos de nuestras
corajudas coterráneas.
Desfachatez y chantaje son las
palabras de orden para convertir a las
víctimas en victimarios y son usadas por
los libelos oficiales e incluso por el
máximo mandatario. Resulta completamente
indignante que quien reprime la libertad
ad nauseam acuse a Guillermo Fariñas de
cargos fabricados por los mismos
represores en sus despachos del edificio
sito en Línea y A.
Así mismo enciende que los
totalitarios que han usado el chantaje
desde el mismo día que desembarcaron en
un yate tachen la huelga de Guillemo
como algún tipo de coacción en vez de
una justa expresión de llamado al
respeto de los más básicos Derechos
Humanos, sañudamente vulnerados, de los
prisioneros políticos enfermos.
Al inicio usaron el o conmigo o
fusilado, luego cambiaron el paredón por
la ergástula y el campo de trabajo,
pasado el tiempo te retiraban las
prebendas si disentías, llegó en punto
que exigían fidelidad o destierro, si
aún así te quedabas y seguías
oponiéndote al sistema te expulsaban de
tu trabajo y te privaban del sustento,
más tarde te fabricaban un acto de
repudio y si algún compatriota te
ayudaba corría tu misma suerte, si lo
hacían desde el exterior ya te tachaban
de contrarevolucionario y mercenario;
nadie, nadie en este mundo, ha usado el
chantaje con tamaña desfachatez como los
Castro.
El sicólogo Guillermo Fariñas
continúa con su postura y su vida sigue
en peligro, demasiadas cosas en el
interior de su cuerpo están próximas a
fallar, sólo Dios sabe cual será la
primera y si resultará fatal, oraremos
por él sin denuedo, así como por Darsi
Ferrer y Franklin Peregrino del Toro,
ambos en mal estado a causa de su ayuno,
uno en su domicilio y el otro en una
celda de castigo, aún a la espera de un
falsario juicio.
Raúl Castro, Alarcón y sus voceros
hacen responsables a quienes apoyan al
huelguista de su sino, están tratando de
poner la venda antes de la herida,
pueden decir lo que quieran, el mundo
entero los hará responsables de su
muerte pues saben que su petición es
justa y debería ser contemplada pero el
empecinamiento diabólico les hará de
nuevo ser catalogados como lo que son,
pura, lisa y llanamente, insensibles a
la suerte de su pueblo aunque los
féretros se apilen hasta el cielo.
El general y sus cómplices de
cooperación necesaria pueden parapetarse
y pertrecharse lo mejor que sepan pero
sus actos hablan por sí sólos, los
militares ven una huida a ninguna parte
de sus mandos corruptos hasta los
tuétanos, el pueblo ve que la carestía
se incrementa mientras a sus dirigentes
se les permite incluso hasta la
ostentación y la disidencia cierra cada
vez más sus filas y cobra más valor y
adeptos cuanto más se recrudece la
represión.
Desconozco si la absurda defensa de
la revolución castrista llevará a sus
dirigentes a demorar su fin más allá de
lo razonable pero lo que es bien cierto
es que su situación es la más delicada
de su historia, ignoro si será el pueblo
el que fuerce la remoción del sistema o
si el verdeolivo se vestirá de los
colores patrios para hacer lo que
debieron hace mucho tiempo; no obstante,
en la actualidad, podemos definir la
situación de los Hermanos Castro sin
temor a equivocarnos: parapetados y sin
salida.
Oswaldo Yáñez.
Ciudad de La Habana.
A catorce de abril del año de la
inminente libertad de todos los cubanos.