
l buen político es aquel que no cita al
pueblo en sus pláticas y trabaja sin
denuedo para conseguir su bienestar,
aún más, no se pliega a espurios
intereses que puedan redundar beneficios
a su familia, círculo íntimo o su propia
persona.
Catón de Útica, muerto en el primer
siglo antes de Cristo, es recordado como
un filósofo estoico y uno de los más
activos defensores de la República, sus
altos valores morales y su virtud
incorruptible le hicieron ganarse el
respeto incluso de sus enemigos
políticos, a su muerte Cicerón escribió
un manifiesto encomiástico al que el
tiránico César tuvo que contestar
divulgando calumnias para que no se
convirtiera en un admirado mártir.
Muy a su pesar, el suicidio del de
Útica pasó a ser un exemplum, todo un
símbolo que allí donde el juicio de la
historia y el horror de la época
impedían mantener viva una cierta manera
de pensar y de actuar, consiguió que la
esperanza no pereciese y que el antaño
ideal de libertas continuase vivo en
tiempos del imperio.
En el siglo XXI, en mi patria, miramos
ejemplos como los Doctores Óscar Elías
Biscet, Darsi Ferrer o el Titán de Ébano,
Antunez, por citar a algunos de los
vivos sin renunciar al honroso recuerdo
de nuestros muertos, que aún sin
necesidad de perder la vida pero
embarcándose en las más duras
adversidades nos marcan el camino a
seguir para enfrentar a la tiranía,
cuyas ansias de imponer su criterio
revolucionario le hacen extender su
cáncer adoctrinador por todo el
continente enfermándolo de muerte.
Las metástasis se extiende por el mundo
amenazando seriamente el modo de vida
occidental que conocemos en la
actualidad, constituyendo el populismo,
demagógico ad nauseam, su más frecuente
síntoma y el robado ideal bolivariano el
tumor que invade Venezuela, calcando la
tarea castrista realizada con José Martí;
la indecencia de prostituir los
principios del prócer hasta límites
impensables es constante, incluso la
historia se reescribe al dictado de cada
decreto ley presidencial.
Los encendidos discursos marxistas
leninistas del pasado no evitaron la
caída del Muro de Berlín y quad era
demostrandum sirvió para certificar la
muerte del modelo que no sirvió sino
para que los ciudadanos se convirtieran
en una suerte de autómatas al servicio
de la colectividad, para suerte de todos,
los robots se revelaron y devinieron en
libres.
Aún quedan algunos reductos de esta
filosofía, la Corea del Norte más
aislada y peligrosa, el Vietnam y la
China que experimentan la mixtura
comunista con el capitalismo más salvaje
y mi patria, nuestra Cuba destruida por
los dislates de los hermanos Castro.
La tarea desempeñada por el castrismo
de intentar implantar su modelo
revolucionario a través de la guerrilla
se reveló un fracaso tras otro; no
obstante las penetraciones en los
disímiles países de América sirvieron
para mantener una red de agentes y
contactos con minorías étnicas,
sindicatos y grupos afines al generalato
verdeolivo y por ende al líder máximo.
Casi como encontrar la olla de oro del
duende irlandés al pie de una ceiba
significó para Castro el éxito del
coronel golpista Hugo Rafael Chávez
Frías, la amenaza de un eterno periodo
especial que se cernía sin remedio sobre
todos los cubanos, se vio aliviada justo
cuando los dirigentes ya no sabían que
más inventar para mantener en pie el
edificio revolucionario, entonces el oro
negro comenzó a fluir con un caudal que
parece inacabable.
Los asesores cubanos del gobierno
bolivariano fueron instruidos
rápidamente en las tácticas castristas
con dos fines principales que no únicos,
perpetuarse en el poder y expandir el
modelo del socialismo del siglo XXI de
nuevo cuño por toda América, los costes
fueron inasumibles para muchos
venezolanos que tuvieron que exiliarse
con gran dolor de corazón y alma, al
igual que tuvieron que hacer en su día
miles de mis compatriotas.
EL fracaso del modelo castrista podía y
puede aún revertirse gracias a los
petrodólares chavistas, si consideramos
exitoso mantenerse en el poder, que
compran voluntades de ciudadanos
desinformados, grupos guerrilleros o
narcoterroristas, sindicatos, partidos
políticos y gobernantes.
Nadie entiende cómo un modelo que
necesita atropellar, apabullar y
eliminar las libertades colectivas e
individuales desconociendo por completo
los Derechos Humanos se ha convertido en
el modelo imperante en cuatro naciones y
corre el peligro de extenderse por todo
el planeta, Ecuador, Bolivia, Nicaragua
y Venezuela son pasto de las llamas que
provoca el socialismo del siglo XXI.
La desfachatez bolivariana parece no
conocer límites, causada por ser
herencia directa del castrismo que lo
alumbró; es casi consenso para la
comunidad internacional que Chavez paga
con la plata de todos los venezolanos
las campañas políticas de dirigentes
inescrupulosos que implantarán su modelo,
otrosí se observa que desde la corona de
Miss Mundo, las películas de directores
estadounidenses e incluso los puestos de
representación de los Organismos
Internacionales son compradas a bajo
precio.
El secretario General de la OEA, Miguel
Insulza, chileno de nacimiento, ha
demostrado ser un fiel servidor de quien
le puso en la poltrona y que hoy
mantiene sus excesos, no le importa
mostrarle al mundo su parcialidad y
apego al socialismo del siglo XXI, el
descaro es obsceno.
Su fidelidad al chavismo está pronta a
tener premio, ya comenzó desde su país
natal la hégira de sus emisarios por los
feudos afines al gorila de Barinas para
propugnar su reelección en el cargo, su
partidismo en el caso de la crisis
hondureña ha sido decisivo para este
movimiento.
Diríase que a pesar de que el modo de
poner fin a los desmanes de Zelaya no ha
sido muy estético, a pesar de que está
perfectamente legitimado por el palmario
incumplimiento de la constitución que
juró defender; en todo caso el cese
queda legitimado por el parlamento, los
tribunales de justicia y hasta por los
partidos políticos.
La gente de bien esperaba que la
valiente decisión de los hondureños de
escapar per aspera del socialismo del
siglo XXI debería haber sido loada por
aquellos a quien éste pretende destruir,
nada más lejos de ello está lo
acontecido hasta la fecha, ninguna
zanahoria y sólo palos han recibido de
todo el globo, a pesar de los pesares
las elecciones están en marcha y la
nación se mantiene firme en sus
decisiones, sólo puedo decir bravo por
ellos.
Los organismos de la ONU han demostrado
que con el correr de los tiempos se han
vuelto inoperantes en grado sumo, su ojo
izquierdo se mantiene cerrado ante los
desmanes bolivarianos y castristas, por
no hablar de la China capitalista, les
parece poco, todavía hay más.
La trayectoria del señor D'Escoto, a la
sazón Presidente de la Asamblea de
Naciones Unidas habla por sí misma,
simplemente profundizando someramente en
su perfil se debería concluir que su
pasado lo inhabilita para ostentar
cualquier desempeño internacional, pero
por obra y gracia de los petrodólares
chavistas ahí lo tenemos.
El otrora sacerdote ha ido más allá y
ante el coro de impúdicas loas propinado
por los medios castristas en la
presentación de lo que él dice que es un
libro, decidió que no bastaba con
practicar el deporte que se ha puesto de
moda entre los mandatarios americanos,
visitar La Habana y deshacerse en
procaces elogios del tirano en jefe.
Desconozco si el Derecho Internacional
recoge como delito la apología de la
tiranía pero si no está contemplado
debería, los cientos de miles de
víctimas del castrismo claman desde la
tumba por ello, los vivos parecen
demasiado ocupados en preservar el
sillón o su mismo trasero como para
proponerlo.
No hace muchos años se diría que Europa
y Norteamérica tenían claro que el
castrismo como sistema político debería,
al menos, ser enterrado con su creador,
hoy parecen decididos a que su fruto, el
socialismo del siglo XXI sobreviva y
reine a la muerte de Castro, cosas
veredes amigo Sancho, que diría Don
Miguel de Cervantes.
La administración norteamericana,
cuajada de demócratas admiradores de las
políticas más izquierdistas del orbe han
decidido que quieren acabar con la
tiranía cubana inundándola de turistas y
dólares y cubriéndola de intercambios
culturales y conciertos, algo así como
matarla a besos; se darán cuenta
demasiado tarde los incautos que acabará
comiéndoselos en pepitoria cual si de
una perdiz de las novelas ejemplares del
citado autor en medio del jolgorio y la
hilaridad de los socialistas del mundo
entero.
Algunos piensan que el petróleo es la
causa de todos nuestros males, no les
falta razón a mi parecer, las
democracias occidentales son víctimas de
los desmanes de los totalitarismos que
manejan el comercio del gas y del crudo
en todo el globo, para nuestra suerte
existe una solución a este
avasallamiento.
Si queremos ver cómo el socialismo del
siglo XXI fracasa tenemos dos opciones,
esperar a que nuestros nietos nos lo
narren o ponernos a la tarea hoy mismo y
sin denuedo, sin prisa pero sin pausa se
deben tomar decisiones que pueden
parecer dolorosas pero que producirán
como efecto que el poder de los
petrodólares chavistas comience su
indefectible ocaso.
Para ello existen dos decisiones
fundamentales, no serían las únicas en
el marco global que nos contempla pero,
al menos, considero que se debería
profundizar en el perfeccionamiento de
las energías nucleares seguras, al
tiempo que se investiga con los recursos
necesarios para que las energías
renovables resulten asequibles para
producirlas y cambiar la dependencia del
petróleo, gas y carbón por la de agua,
sol y viento.
Tanto los ecologistas por un extremo
como los productores y gestores del gas
y el crudo llevan mucho tiempo
oponiéndose a ello, el Presidente Obama
no será quien decida, a pesar de que lo
finja, poner fin al poder de las
tiranías disfrazadas de democracia que
basan su poder en los dólares del
petroleo y el gas para desgracia de su
pueblo.
Se encontrará con las manos ocupadas en
defender el dólar cómo moneda de
referencia, las pretensiones castristas
de derrotar la divisa norteamericana
están a punto de ser una realidad por
petición expresa de rusos y chinos,
amigos de castristas y bolivarianos que
han aprovechado la crisis mundial para
dar la puntilla a la moneda enemiga, la
del imperio que diría el gorila rojo.
En el particular caso de mi patria nos
encontramos que somos ricos en sol y
níquel, insumos indispensables para
convertirnos en la plataforma ideal para
perfeccionar la energía solar,
disponemos incluso de los cerebros
necesarios para ello, el problema es el
mismo de siempre.
La tiranía que nos oprime no acepta lo
fallido del sistema y en vez de
prepararse para una transición a la
democracia pluripartidista y a la
libertad de mercado nos ofrece yuntas de
bueyes, conciertos para una paz por
sometimiento y tonfa y penal para el que
ose disentir de ello.
Muchas
señales me indican que el pueblo, a la
muerte de los Castro, tomará el camino
correcto, pudiera ser antes si
recibiéramos ayuda pero más que
facilitarnos la labor se ponen palos en
las ruedas del carro de la democracia
que arrastran a solas los disidentes
entre las dentelladas de los esbirros
del tirano.
En el extranjero los castristas
confesos, los espías y los agentes de
opinión encubiertos se aprestan a
señalar la división del exilio, el mismo
Juanes ha hablado de ello, no me digan
que eso no es adoctrinamiento; curioso
que a pesar de que su concierto no sea
político no pierda oportunidad para
asaetear a los que se oponen a la
maniobra de la inteligencia castrista.
En realidad no importa, todos somos
cubanos a pesar de ello y que unos
tengan una opinión y otros la contraria,
bien por miedo, conveniencia,
desinformación o a lo peor por
convencimiento, no deja de ser una gran
alegría pues es el futuro de nuestra
patria, todos podremos opinar y disentir
con libertad sin que el penal nos
aguarde tras hacerlo.
Es por ello que algunos consideramos
que la libertad de los presos políticos
y de conciencia es el primer paso para
liberar a nuestra patria y lo pedimos
con firmeza, pese a quien pese es hora
de que salgan los presos.
Beneficium dignis, ubi des omnes
obliges.
Favorecer a los que se lo merecen es
obligar a todos.
Oswaldo Yáñez.
Ciudad de La Habana.
A siete de septiembre del año de la
inminente libertad para todos los
cubanos.