
l
régimen castrista
conoce bien la manera de mantener
sojuzgado al pueblo y es por ello que
entre sus planes no figura procurar su
bienestar, más bien todo lo contrario.
Saben a la perfección que la máxima
latina, primun vivere deinde philosofari,
es su mejor arma; quien está tan ocupado
en tratar de resolver el día a día, no
tendrá tiempo de percatarse que es la
ausencia de libertad lo que realmente lo
asfixia, sin ella, cantarle a la paz es
como brindar con la copa vacía, sea el
que sea el color de la camisa de quien
haga el brindis.
En estas condiciones, de represión,
seguimiento y hostigamiento constante,
constituye todo un hito el conseguir
sacar un reporte fuera de nuestra isla
cárcel, mucho más si la prisión es una
de las reales con cuatro paredes o
dentro de un cubículo en aislamiento,
como Rolando Jiménez Posada, en el que
subsistir es toda una proeza; a pesar de
todo sigue habiendo hombres y mujeres
valientes que consiguen romper
exitosamente el cerco, el logro sólo es
realmente mensurable para los que
vivimos en las entrañas de la bestia, en
el exterior no son capaces de imaginar
lo que supone, para los reporteros si
que será frío el adiós.
Gracias a ellos se conocen noticias como
las de colapsos parciales o totales en
algunos de los edificios de La Habana
que se suceden como un goteo, unas veces
sin heridos, otras con daños personales
y de vez en cuando con algún occiso;
todas ellas son silenciadas casi en su
totalidad por el aparato de
desinformación del partido, sólo los
periodistas independientes se hacen eco
del colosal desastre que constituye hoy
en día la vivienda en mi patria, en la
que no caben amantes bandidos.
Tampoco suelen ser portada de la prensa
plana las muertes en los penales; una
omisión en la asistencia sanitaria, un
asesinato que se hace pasar por
accidente, una golpiza más cruenta de lo
debido...Sucesos de este calado son una
constante, ya la total y completa
vulneración de los derechos de los reos
es tomada como un hecho consumado e
inevitable, lo peor es que este hábito
se está propagando por toda América
Latina, ante la inoperancia de los
organismos internacionales, cuando no
con su silencio cómplice, mientras
bailan el tango del pecado.
Las farsas judiciales son otro logro del
castrismo, desde las primeros
fusilamientos de la cabaña a los últimos
de los tres jóvenes negros que Amaury y
Silvio apoyaron por escrito, han sido
demasiados los compatriotas que han
regado con sangre mi patria, siempre con
el silente observador que por ser
admirador o defensor de la izquierda los
ha desconocido; lo curioso es la saña
con que han atacado las mismas personas
a las dictaduras de corte derechista, a
mi mente acuden muchos nombres, uno de
ellos vendrá pronto a cantar, al parecer
tener un abuelo picador es coartada
suficiente para defender al castrismo.
El día del infausto triunfo de la
revolución, el periodista independiente
Roberto de Jesús Guerra Pérez está
citado a un juicio preparado, ad hoc,
para silenciarlo; un fiscal, falsos
testigos y un juez, obedeciendo órdenes
lo condenaran injustamente, será
probablemente conducido a un penal en el
que las notas de limón y sal
reverberarán en su memoria como puñales.
Las yuntas de bueyes son la solución del
Dos a la carestía que vivimos, sudor nos
pide... Lágrimas son las que vierten los
guajiros después de plantar lo que les
dicen, vender al precio normado, para
luego comprobar que se revende a precio
de oro y en moneda dura y darse cuenta
que lo recibido, si hay suerte, no
alcanza para continuar viviendo, sólo
los cultivos y recolección por la
izquierda permiten mantener a su familia,
ninguno de ellos se sentirá el ombligo
del mundo.
Los recién egresados se percatan al
tener que trabajar dos años para el
estado, que laborar en un puesto de
trabajo relacionado con su carrera es un
sueño y con la llegada del primera
mensualidad ya sólo piensan en emigrar,
cuando tienen que empezar a distraer
recursos revolucionarios o vender su
cuerpo para subsistir se preguntan si en
realidad no les gobierna un president
alien.
Estos día un quebradero de cabeza más se
une a los ya desesperados inventos que
se necesitan para poner un plato a la
mesa de los hijos, las madres cubanas
han descubierto que el precio de los
zapatos del uniforme escolar no conocen
la crisis, más bien gritan a pleno
pulmón, la ley de la oferta y la demanda
capitalista; el precio es desorbitado,
algunas lloran en sus catres pensando lo
que deberán hacer al día siguiente, no
sueñan con ningún unicornio azul...Aunque
entre tarros suele andar el juego.
Los municipios de oposición, que
imparables siguen su creación por todas
las provincias de nuestra patria, están
descubriendo que su trabajo no cae en
saco roto pero enfrentan el problema
casi irresoluble de encontrar una
conexión a internet y resolver las fulas
que cuesta el ratito para que el mundo
entero conozca que avanzan, también se
encuentran con la presilla a sus páginas
y la desesperante velocidad que implica
que su comunicación está siendo
interceptada y que te pone la cabeza
mala...
En otros casos, como el de Boyeros, a
los opositores se les impide su
asistencia a misa, se les amenaza y
coacciona con la violencia necesaria,
son ya enemigos, así los ha declarado la
contrainteligencia y los recursos que
esta emplea siempre están prestos, a
pesar de que la crisis se hace notar y
al irse agotando las fulas necesarias
para mantener las delaciones y
seguimientos se emplea el último recurso,
se les advierte que su suerte será
desaparecerlos, así no podrán escribir
ningún soneto.
A muchos les ha sorprendido que fuera
noticia el uso que se les da a los
periodos oficialistas, hace muchos años
que lo llevamos haciendo, se ha
reportado en muchas crónicas, al parecer
ignotas para los editores de insignes
periódicos; no deja de ser otro recurso
más entre los obligados sacrificios a
los que nos vemos avocados en nuestro
diario resolver, demasiado tarde algunos
se dan cuenta de que vivimos una comedia
silente.
Cada vez con más frecuencia de la
deseada se convierte en tragedia, estoy
tratando de averiguar, no sin grandes
esfuerzos, los detalles de varios
asesinatos con descuartizamiento, les
mantendré al tanto si confirmo que nos
encontramos con un “Fidel el destripador”
de similar calibre que el infausto Jack
londinense. Con la celeridad que son
detenidos y condenados algunos reos no
sería descartable que hubieran
encarcelado a algún inocente, quien sabe
si para tapar a algún pincho que tararea
habana blues.
Mientras todos estos aconteceres nos
envuelven formando una fina pero
inexorable mortaja, es difícil poder
entender que alguien nos pretenda
liberar con un concierto, nadie puede
pretender que el primer derecho que mis
compatriotas echan en falta es el de
escuchar una sarta de canciones, de
hecho ya se ha probado que el evento es
una maniobra de la inteligencia cubana y
sus participantes colaboradores en la
misma por acción o por omisión.
Los agentes de inteligencia repartidos
por todo el planeta recibieron órdenes
de amenazar a los cantantes que subirán
al escenario utilizando para ello las
nuevas tecnologías, en algunos casos su
impericia permitirá identificarlos sin
duda alguna, asunto que será de utilidad
para los servicios extranjeros.
Pero el acento se ha puesto en la
intransigencia de mis compatriotas que
viven en el extranjero, culpables ahora,
según los medios izquierdistas, de todos
los males de mi patria, a esa caterva de
hemipléjicos les recordaré que si el
desgobierno cubano nos devolviera la
libertad para viajar, seríamos los
primeros en participar en un concierto
solidario pero aunque padecemos algo
parecido a la paz romana, sinónimo de
desolación, no disfrutamos ni de un
atisbo de libertad.
Espero y deseo que el concierto que se
está preparando en la otra orilla para
contrarestar la infamia que se
perpetrará contra la dignidad de los
cientos de miles de víctimas del
castrismo sea todo un éxito y que este
si reciba la máxima cobertura noticiosa
pues estoy seguro de que en él no
faltará el recuerdo para todos los
presos políticos y de conciencia, a buen
seguro de que la libertad para todos los
cubanos será su principal objetivo.
La verdad es que todavía me debato entre
dos posibilidades con respecto al
concierto de Juanes, tanto una como otra
son de lo más deleznable, no se si la
actuación constituye una estrategia
ideada para atraer al turismo y que este
sea el primero de muchos similares o si
los ríos de tinta y los terabits que se
emplean para publicitarlo son sólo el
preludio de la triunfal reaparición del
Uno. La pregunta que deberían hacerse
los cantantes es si en verdad la
publicidad que reciben les merece la
pena. ¿Les saldrá a cuenta el indeleble
borrón en su imagen si al final tienen
que estrechar la mano manchada de sangre
de un tirano?
Aliorum iudicio permulta nobis et
facienda et non facienda et mutanda et
corrigenda sunt.
Según el parecer de otros, gran
cantidad de cosas deben ser hechas,
omitidas, cambiadas y corregidas por
nosotros.
Oswaldo Yáñez.
Ciudad de La Habana.
A uno de septiembre del año de la
inminente libertad para todos los
cubanos.