
o albergo duda alguna
de que las actuaciones de los tres años
de desgobierno de Raúl Castro el
Empecinado serían calificadas por
Capablanca como una interminable
sucesión de enroques defensivos;
mantener el poder y seguir sojuzgando al
pueblo parapetándose en su moribundo
hermano para no tomar decisión alguna
que pudiera perjudicar la pretensión de
que su prole herede los cargos que
perpetúen la tiranía, estos han sido sus
únicos logros y por su puesto, la
cruenta, ruda e interminable represión
contra todo aquel que ose disentir a su
totalitaria voluntad.
El anuncio de la postergación sine die
del congreso del Partido es la palpable
demostración de que el aparato ha muerto
y el cadáver hiede en todas las
provincias por igual, se ha convertido
en el partido de las tres mentiras, ya
ni es partido, mucho menos comunista y
ni tan siquiera cubano, los petrodólares
chavistas se encargaron de que la
bandera vaya paulatinamente trasmutando
en un irrestricto proceso de alquimia
cromático y que la estrella se vaya
difuminando con cada petrolero que
fondea en la bahía de La Habana.
La revolución ya no guarda siquiera las
formas, su histórico discurso
defendiendo al pueblo es hoy en día
impronunciable, sus libertades, derechos
y bienestar han sido, en este orden,
terminados por la tiranía castrista, el
futuro inmediato al que es avocado por
la gerontocracia verdeolivo no es otro
sino que resista ante la más absoluta
carestía, pues consideran a todos los
cubanos como los culpables de que no se
produzca en la imprescindible cuantía
para mantener unos servicios que en la
actualidad son sólo comparables con el
más subdesarrollado de los países.
La estolidez campa por sus respetos en
las disímiles alocuciones y el
empecinamiento en no reconocer lo
fallido del sistema lleva a buscar
culpables, ora el enemigo histórico, ora
la falta de disciplina, cualquier cabeza
de turco es aceptable con tal de no
mirarse el ombligo, oculto tras los
resultados de demasiados fastos
revolucionarios a los que la población
tiene vedado el acceso, los
desgobernantes no reconocerán nunca más
que los errores ajenos, los propios son
causa de la incompetencia de los que les
rodean, su estulticia no conoce límite.
No cabe duda de que la incapacidad de
resolver de mis compatriotas está siendo
cada vez más acentuada por las
dificultades de las acciones y
legislaciones represivas ad nauseam,
estas nuevas medidas conducen
indefectiblemente al aumento del
descontento general y es por ello que
los organismos de inteligencia y los
cuerpos del ejercito y la policía,
necesarios para mantener a la tiranía,
no verán recortado su presupuesto, pero
sería propio de un ciego no ver que ni
siquiera esas fulas alcanzan para
mantener a los hasta ahora fieles en la
misma coyuntura.
Los trabajos de la inteligencia y la
contrainteligencia han perdido
efectividad y lo seguirán haciendo hasta
que un plan les pase desapercibido o
sean incapaces de neutralizarlo, un foco
sin apagar puede llevar a que el fuego
arrase mi patria de oriente a occidente,
ellos lo saben pero esperan que los más
descontentos y fogosos se mantengan a la
espera del óbito del tirano en jefe,
momento en el que se prevé que algunos
hagan su movimiento, quien lo haga sin
el apoyo necesario será descabezado sin
piedad.
Pero fuera del ruido de sables están mis
compatriotas que ya están hartos de ver
cómo ningún esfuerzo para mejorar es
fructífero y que los jóvenes no tienen
esperanza alguna, la elaboración de este
cóctel no se estudia en las escuelas, se
aprende su producción seriada en la
calle, a golpe de tonfa y entre el
rugido inmisericorde del estómago vacío,
esa masa informe es la que viene tomando
forma con más fuerza cada día.
Lo último que he oído me ha dejado de
piedra, no es que sea inconcebible pero
si de una desfachatez inusitada, no
creerán a quien se pretende colocar como
cabeza del MININT, muchos no lo
imaginarán pero es el trayecto natural
si se pretende que siga los pasos de sus
padre, sí, en efecto, el hijo del
Empecinado podría convertirse en
ministro, preparado para que cuando los
óbitos se produzcan en cadena sea el que
se postule como presidente, la sucesión
de la tiranía se pretende realizar a la
coreana.
Tengo curiosidad por ver las caras de
algunos de los generales más fieles ante
esta posibilidad, es muy probable que se
cojan el monte pero el miedo a ser
defenestrados hará el resto, este
instrumento y los trabajos de la
contrainteligencia militar has sido
hasta la fecha suficientes para
sustentar a la tiranía durante diez
lustros.
Pero todos estos movimientos futuribles
no importan más que en el palacio
presidencial y sus aledaños, nosotros
estamos muy ocupados en no ser
encarcelados y no morir de inanición o
no sucumbir a la tentación de pasar a
mejor vida por mano propia, nuestra vida
en el infierno continúa y a duras penas
encontramos motivos para levantarnos del
catre a diario, un escenario de
padecimiento y sinrazón es el abismo al
que miramos al despuntar la aurora.
Muchos sólo son capaces de soportar la
tragedia sembrada por la total ausencia
de libertades al mirar a los ojos de sus
hijos, ellos son su prima ratio vivendi,
quien no tiene este ancla a la vida es
presa fácil del alcohol, las drogas o de
otras innombrables perversiones que
conducen unívocamente a la
autodestrucción, algunos se agarran al
sincretismo yoruba, la fe católica u
otros cultos, pero a veces ni siquiera
eso es suficiente, si se hicieran
públicas las cifras de suicidios o
muertes violentas se demostraría lo
atinado de esta afirmación.
En este escenario la violencia es
omnipresente, los celos, el robo, una
botella de más u otras circunstancias
hacen que la funeraria sea un negocio
próspero, no tanto como en Venezuela
pero casi, directores de hotel,
sacerdotes, profesores y turistas no
escapan a esta espiral, aunque se
procura que la tierra caiga sobre los
asuntos para que no sean conocidos o
noticia.
En los casos donde la publicidad es
inevitable se elige a un culpable que
confiesa lo que sea menester entre las
dentelladas de la fiera interrogadora,
si el escándalo es manifiesto se buscan
medios coercitivos para acallar las
voces que claman justicia.
El mensaje de la inteligencia cubana a
los gallegos ante el asesinato del
último párroco ha sido contundente;
capturado el culpable, su amante... el
silencio se hizo; yo no creo ni un ápice
de estas sospechosas argumentaciones
pero para la Iglesia y los funcionarios
de Desatinos ha sido suficiente, los
feligreses que lo conocían escuchan la
mentira pero callan por miedo, endémico
en la mayor de las Antillas.
La comunidad internacional permanece
impasible ante los atropellos a las
libertades que se cometen en mi patria y
los desconocen sistemáticamente
convirtiéndose en cómplices ante los
desmanes a las libertades de los países
que imitan el sistema cubano en
Latinoamérica, Venezuela es la que está
más próxima a nuestra tiranía, aquí,
mientras tanto, los presos políticos y
de conciencia mueren lentamente en los
penales...
Los gobernantes mantienen la postura de
diálogo con los hermanos tiranos
mientras la arena del reloj se desliza
inexorablemente, deben saber que serán
moralmente responsables si un infausto
día mi patria se vuelve a teñir de
sangre, aunque puede que no sea la
primera, en Honduras ya se aprestan a
esgrimir la violencia para recuperar el
poder ansiado por los socialismos
fascistas del siglo XXI, que son
demostrados cómplices de los
narcoterroristas y que mantienen
candentes las fronteras de Colombia.
No cabe sino concluir que los sucesivos
enroques del Empecinado solo encontrarán
un jaque por el movimiento de mis
compatriotas, un tablero viciado, las
piezas rotas y los jugadores con la
pistola en la sien, pero a pesar de todo
es una de las disímiles pesadillas que a
los castristas les atormentan, el mate
se aproxima a la misma velocidad con que
la naturaleza les agota inexorablemente
la vida a los seniles revolucionarios.
Ab
insomne non custita dracone.
Para
ejercer de custodio el dragón ha de
padecer insomnio.
Ciudad de La Habana.
A dos de agosto del año de la
inminente libertad para todos los
cubanos.