
ara sonrojo e indignación del mundo
entero, los que se dicen
gobernantes de las naciones
pertenecientes al alba han expresado su
apoyo al tirano in pectore iraní, en
realidad todos ellos lo son, disfrazados
con una capa de elecciones, si todavía
no lo han conseguido es su meta más
ansiada, su medio, silenciar a todo
aquel que disienta o ponga en duda la
legitimidad de su autoridad, en Cuba, el
asunto nos sabe a añejo.
Castro II el Empecinado no acudió a la
cumbre, las malas o buenas lenguas dicen
que andaba muy ocupado con una botella,
en realidad daba lo mismo, las
instrucciones de Machadito eran
irrestrictas, apoyar al régimen de los
ayatollas y conseguir una declaración
conjunta, nihil novum sub sole y
espurios intereses bajo la mesa, como
siempre.
Los asesinatos en las calles de Teherán
no han bastado para que la comunidad
internacional tomara medidas, al parecer
vale más el petróleo que la sangre,
siempre y cuando no sea la de ellos, la
constatación de que la represión pura y
dura de la dictadura islámica no es
suficiente para que los países que dicen
defender la democracia hayan tomado una
nítida postura.
Yo pensaba que mi patria era la
excepción, pero constato que somos uno
más de la lista de naciones en las que
no importa cuánto ni cómo se vulneran
los derechos humanos, bajo mi punto de
vista estamos a la cola del mundo en
cuanto a relevancia y prioridad se
refiere, claro que no tenemos crudo ni
diamantes y el níquel vale casi lo mismo
que el ron, acaso ésta sea otra razón.
Espero que todos hayan tomado buena nota,
en especial en la Casa Blanca, yo no le
rendiré pleitesía al Presidente Obama
como si de un nuevo Dios se tratara,
simplemente le diré algo que a ningún
cubano escapa pero que al parece en la
orilla de enfrente realizan a diario, no
se puede hacer una tortilla sin romper
los huevos.
Han bastado unas cuantas acusaciones de
injerencia occidental para que todos
plieguen velas y dejen al pueblo iraní
abandonado a su suerte, exactamente cómo
a mis compatriotas, la palabra mágica
inspira pavor a los diplomáticos de
naciones democráticas, yo la pido sin
rubor y la bendigo.
No hablan de injerencia cuando los
castristas infiltran servicios de
información de todo el orbe, ni cuando
envían educadores para adoctrinar en el
marxismo leninismo, ni cuando se
financia y apoya a grupos guerrilleros o
terroristas, ni si se auspician
sediciones, protestas y manifestaciones
violentas, todas dirigidas en mayor o
menor medida desde La Habana.
Creo que ha llegado el momento en que
alguien debe decir basta, no se puede
poner la otra mejilla siempre y en
silencio, a pesar de que esté escrito en
la Biblia; yo quiero injerencia, por
todos los costados y en todas las áreas,
más y más cada día, bendita sea la
injerencia.
Ya que los políticos sienten tanto miedo
y anuencia ante el concepto espero que
mis compatriotas que viven en el
extranjero injieran cuanto puedan y un
poquito más, como hicieron en Suecia con
Mariela, que presionen a los políticos,
empresarios, a los medios de
comunicación y hasta a sus vecinos, los
fingidos diálogos con los hermanos
tiranos son una pérdida total de tiempo
y mientras tanto el pueblo y los presos
sufren indeciblemente ante la indolencia
mundial, pueden ver el testimonio
desgarrador de la familia del preso
político Ariel Sigler Amaya.
Todos aconsejan, denle una oportunidad
al Negro inquilino de la Casa Blanca,
los gallego, rehenes del tirano insisten
en que su postura dará frutos, hasta
ahora sólo han producido el periodo de
carestía y represión más duro que hemos
experimentado hasta la fecha, la
revolución ha fracasado hace mucho
tiempo y sus defensores también, alea
jacta est.
Todavía el aparato represor mantiene
tensas las cadenas que cada cubano
arrostra al cuello pero hasta a ellos
les falla el pulso, ni siquiera la
fiesta conmemorativa del Ejército
Occidental fue capaz de acallar el
descontento, las prebendas sólo alcanzan
ya para los de arriba, los de los
escalones inferiores deben resolver cómo
el resto del pueblo.
La escasez se extiende hasta a las
tiendas en divisas y un turismo escaso y
rácano en dólares hace que ni siquiera
los que viven de los visitantes estén
exentos de padecer necesidad, la
cartilla nunca estuvo tan flaca y el
fantasma del hambre campa por sus
respetos a lo largo y ancho de mi
patria.
Algunos dicen que las calientes noche
del malecón van a acabar mal, podría
ser, la policía sólo tiene como recurso
para resolver el decomiso ilegal y las
multas inventadas, a las jineteras se
les acaba el oro para comprar su
libertad al oficial de la capeta, los
favores sexuales ya no contentan a los
uniformados.
No se si este verano será la antesala de
la revolución de la carne, desconozco si
las revueltas cada vez más frecuentes y
las pintadas y carteles de descontento
serán el presagio de algo de mayor
enjundia pero lo que si está claro es
que hemos comenzado un camino sin
retorno, es cuestión de tiempo que la
situación de la nave devenga en
ingobernable y para más inri muchos
dicen que el piloto está borracho.
Algunos claman ayuda, yo prefiero morir
de hambre que comer petrodólares
manchados de sangre que sustentan a la
tiranía, quizás ya esté demasiado harto
de vivir sojuzgado y secuestrado, no es
que me quiera ir pero defenderé que lo
pueda hacer quien lo desee libremente,
cada vez estoy más convencido de que el
dueño de las llaves de la finca no las
entregará si no se las arrebatamos.
Pero el amo está armado, ya hizo
testamento y familiares crecen como
hongos esperando la herencia, todos
quieren los puestos que rentan fácil y
un sillón desde el que ordenar las
represiones más cruentas sobre quien
disiente, al parecer el odio se hereda y
se dirige a todo aquel que no les apoye.
Creo que debemos hacer un acto de
introspección, mirar a los que nos
rodean y buscar nuestra forma de
oponernos al régimen que nos oprime,
cada uno cómo mejor sepa o pueda,
apoyarse en otro compatriota, se halle
donde se halle, siguiendo hacia adelante,
a voz en grito o calladamente, pero en
todo momento buscando siempre la
libertad para nuestra patria y por ende
la de todos nuestros compatriotas, quien
ayude será bien recibido, los que
rehúsen hacerlo será a cargo de su
propia conciencia, si es que todavía la
tienen operativa en estos funestos
tiempos.
Me gustaría que la declaración del ALBA
fuera su ocaso, que todas las personas
de bien se percataran de que estos
presuntos líderes no buscan sino
alimentar su propio ego en un fingida
defensa de los intereses de sus
respectivos pueblos, que pretenden
defender pero oprimen de facto sin
importarles un ápice su sufrimiento;
abran los ojos, esos próceres de barro
sólo protegen sus intereses y los de los
tiranos aliados y quienes los apoyan no
pueden erigirse como defensores de la
libertad, la han atropellado tantas
veces que ya ni la reconocen, de mi
patria se ausento hace tanto tiempo que
ni recuerda el camino de vuelta, ya es
hora de que lo haga, creo que nuestro
momento no puede ni debe esperar.
Primus vitam quam doctrinam.
Primero la vida antes que la doctrina.
Oswaldo Yáñez.
Ciudad de La Habana.
A veintiséis de junio del año de la
inminente libertad para todos los
cubanos.