
ientras el mundo entero anda
encandilado por la aparente partida de
ajedrez entablada por Obama y Castro II
el Empecinado, mis compatriotas siguen
comiendo cables, los penales rugen de
dolor contagiados por el sentir de los
injustamente encarcelados, los jóvenes
siguen tratando de escapar a la
pesadilla diaria, los disidentes siguen
siendo reprimidos a conciencia y lo peor
es que nadie se percata de que nuestra
desesperación es tal que se encuentra
perennemente instalada en la antesala de
la tragedia.
El desgobierno, ajeno a cualquier
padecimiento del pueblo, utilizó de
nuevo el aparato del partido y del
sindicato únicos para recordar los
problemas de la ausencia a un desfile,
que no sonroja por lo anacrónico de sus
peticiones sino por el patente irrespeto
mostrado a quien pretende defender, ni
siquiera la amenaza de un contagio
multitudinario de la gripe del puerco
disuadió al amo de la finca.
El levantamiento de las restricciones de
viaje y del límite en el envío de las
remesas no ha supuesto ningún cambio en
el estado actual de las cosas para los
cubanos de a pie, tanto por la crisis
económica que aqueja al mundo como por
la constatación de que quien pone las
reglas para entrar a mi patria no se ha
movido un ápice, a los que se les tenía
vedada la entrada antes se les deniega
ahora igualmente.
Todo aquel cuyo expediente sea de no
confiable es devuelto a su destino, por
supuesto tras haber pagado las
astronómicas cifras para mantener el
pasaporte cubano, las pertinentes tasas
y probablemente habiendo contratado el
viaje con algunas de las empresas de
viajes que el generalato castrista tiene
dispuestas por el mundo para
garantizarse vivir a cuerpo de rey, a la
par que recomiendan a mis compatriotas
el vivere parvo, vivir con lo justo.
Si a pesar de todo el régimen tiránico
decide franquearle la entrada, casi con
inmediatez sentirá de nuevo las fauces
de la fiera al cambiar su dólares, al
rentar un carro o si debe hospedarse en
uno de los hoteles castristas, un
servicio tercermundista a precio de
cinco estrellas. Eso sin visitar las
tiendas en divisas, parada obligatoria,
pues es el único lugar donde se
encuentran las cosas que realmente hacen
falta para subsistir.
Si además decide usted visitar a uno de
los disidentes para suministrar ayuda
para los presos políticos, ya su destino
quedará marcado por siempre, si no es
expulsado ipso facto, la próxima vez el
viaje acabará en la aduana de la
terminal, es por ello que me entristece
tanto leer y escuchar a mis compatriotas
que el levantamiento de las
restricciones ha hecho que ellos
recuperen su libertad de viajar a su
patria, se engañan ellos mismos y lo
saben, nuestra patria es la finca de los
Castro, ellos tienen la llave y nadie es
libre, ni para entrar, ni para salir y
mucho menos para moverse o hablar en
ella.
Es un error insistentemente repetido por
la comunidad internacional el ver al
desgobierno de los Castro como uno más,
desde la perspectiva de los cánones
habituales que usan los gobiernos
democráticos para tratar con otros
países, olvidan que Cuba es una tiranía
y como tal debe verse y pensarse en
cualesquiera de las posturas que se
consideren para tratar con ella.
Es por ello que tanto la Señora Clinton
como el Presidente Obama van directos a
la trampa preparada ad hoc para ellos,
el régimen tiránico tiene como objetivo
prioritario la derrota del Imperio y
nunca antes como ahora la ven tan
cercana.
En la otra orilla deben pensar que
quienes les han informado, de que las
conversaciones con la tiranía no tienen
otro objetivo que ganar tiempo para que
los agentes de opinión castristas en el
extranjero consigan la unanimidad en la
opinión pública para que se pida por
aclamación el levantamiento del embargo,
están completamente en lo cierto. Lo
digo porque al inquilino de la Casa
Blanca se le escapó un comentario que no
ha pasado inadvertido.
Cuando Barack afirmó que él no quiere
hablar por hablar, reveló sin
pretenderlo que ya había sido puesto al
día de que esa es la intención del
desgobierno cubano, se saben otras
cosas, pero de momento debemos guardar
silencio sobre ellas, llegará el momento
de decirlas, todavía no es prudente
hacerlo.
Es claro y evidente que la tiranía
cubana está haciendo el papel de la
doncella ofendida, siendo la jinetera
más vieja del continente, cree haber
encontrado el talón de Aquiles de la
administración Obama. Su costumbre de
legislar y gobernar a favor de lo que
dictan las encuestas, muchas de ellas
cocinadas para que ofrezcan los
resultados que les interesan a quienes
las encargaron, así como la obsesión de
mantener la imagen del Presidente por
encima de los intereses del país o de su
pueblo, serán su Némesis.
El régimen cubano no juega al ajedrez
con la administración norteamericana,
simplemente finge hacerlo, con
estudiadas o provocadas declaraciones,
pero fundamentalmente hay que escucharlo
a través de los agentes de opinión que
reciben directamente órdenes de la
Inteligencia castrista.
En cuanto a la maniobra de autorizar a
las empresas de telecomunicaciones el
establecer relaciones comerciales con la
dictadura, considero que es un vano
intento de implementar un sistema de
comunicaciones fuera del control del
aparato represor que no lo autorizará en
esas circunstancias bajo ningún
concepto.
Debemos recordar que entramos en el
terreno en el que Ramiro Valdés es amo y
señor, él tiene sus planes, el cable con
Venezuela; sólo si se establecieran, con
ayuda rusa y china, nuevos métodos para
controlar las comunicaciones de voz y de
datos, sería posible un acuerdo
comercial con las empresas de la otra
orilla y siempre bajo el manto de una de
las empresas controladas por el
comandante revolucionario.
Veo muy improbable exista nadie dentro
del régimen que acepte echarle un pulso
a Ramirito y decida apostar por aceptar
la propuesta comercial a sus espaldas,
sólo el Dos podría hacerlo con éxito y
ese enfrentamiento podría provocar
imprevistos acontecimientos dentro del
generalato controlado por el nuevo
aparato de contrainteligencia dirigido
por el hijo del Dos.
Los raulistas ya han conseguido un par
de viejas pretensiones que les harán más
ricos, la siguiente es la libertad de
viaje para los norteamericanos, luego
serán los créditos y después vendrá el
levantamiento total del embargo, más
tarde se solicitará la devolución de la
Base de Guantánamo y por último una
indemnización por los daños del bloqueo
al pueblo de Cuba; por si eso fuera
poco, ya hay personas que están
realizando estudios por toda
latinoamérica cuantificando los daños
que las diversas administraciones
estadounidenses han provocado a los
pueblos para pedir que se les resarza
por ello.
Como ven es todo un calendario de
peticiones que resultarían absurdas con
cualquier otro mandatario pero que con
Obama parecen asequibles, ni que decir
tiene que los negociadores cubanos
tratarán de hacer ver que los
equivocados son los estadounidenses y
ellos los perjudicados.
Irán más allá y tratarán de lanzar un
campaña para conseguir la reelección sin
límite de mandatos del actual Presidente
pues es claro que con otra persona no
conseguirán ninguno de sus objetivos, lo
mejor de todo es que se planea la
consecución de los mismos sin hacer
ninguna concesión, simplemente la
presión de otros gobiernos
latinoamericanos controlados por los
agentes cubanos y de la opinión pública
internacional manejada al antojo por los
castristas, recogiendo el fruto del
trabajo desempeñado por décadas en esta
área, bastarán para cumplir el deseado
sueño de vencer al Imperio.
Una vez vencido, el paso natural es
gobernarlo, si ya hay un afroamericano
al mando, el siguiente puede ser un
latino; un incauto manejable, con la
suficiente ambición, es fácil de
fabricar, la fiera es insaciable.
Más todo tiene su pero y este caso los
posee en abundancia, fuera de esta
ecuación se encuentran mis compatriotas,
que sobreviven como pueden a las
dentelladas de la bestia, la confianza
sin límite en el aparato represor es su
mayor debilidad.
Es improbable que de la noche a la
mañana el pueblo se ponga en pie y diga
basta, pero nunca como hasta ahora se
han conocido tantos focos de rebelión
ante las insostenibles situaciones que
vivimos a diario, en varias poblaciones
la gente se ha virado con furia ante las
injusticias, son muchos los episodios en
los que la policía y sus tropas
especiales se han tenido que emplear con
inusitada dureza para que la situación
no se les escapara de las manos.
Por no hablar de que el reparto de
tierras ha sido un completo fracaso en
cuanto a la producción de insumos
alimentarios se refiere, el absentismo
laboral y la falta de producción son ya
endémicas, los robos al estado han
devenido en una rutina indispensable
para la subsistencia y la bolsa negra
resurge con fuerza de sus cenizas, como
no podía ser de otra manera.
Cuando el umbral de las personas que no
tienen nada que perder sea mayor que el
resto, nadie podrá sofocar los incendios
de la rebelión, una vez haya tantos
focos que los bomberos no alcancen para
sofocarlos, las llamas se adueñarán de
punta a cabo de mi patria; una alimaña
sólo puede ser vencida por otra con más
necesidad, en mi patria estamos tan
famélicos de libertad que no lo
creerían, acaso ese hambre convierta al
pueblo en el animal que devore a la
fiera insaciable del castrismo.
Error parvus in principio, magnus in
fine.
Error pequeño al principio, grande al
final.
Oswaldo Yáñez.
Ciudad de La Habana.
A uno de mayo del año de la
inminente Libertad para todos los
Cubanos.