|
CASTRO EN LA
RECAMARA
Oswaldo Yañez
Desde la Ciudad de La Habana |
Quidquid delirant reges, plenctuntur
agivi.
Cada vez que deliran los reyes, lo
sufren los griegos.

n
Cuba cuando el barbudo en jefe estornuda,
los cubanos mueren de neumonía; cuando
espanta un mosquito, su pueblo muere de
dengue...
Mientras la nomenclatura afirma que Castro volverá pronto a
ejercer el poder y algunos exiliados lo
ponen en duda, la reacción de los
cubanos ha sido de dos tipos. La de los
incondicionales de la nomenclatura que
se frotan las manos ante el próximo
evento que muchos no dudan en calificar
como una resurrección y la de la mayoría
ha reaccionado con un suspiro que
expresa su desesperanza, lo que se
avecina no es más de lo mismo sino algo
peor.
Algunos creen que la cruel represión
recetada por Ramirito y ejecutada por
Furry acatando las órdenes del
hermanísimo en el periodo de su interina
función es un bálsamo en comparación con
lo que nos espera si el Uno vuelve a
ejercer su función.
Se aproxima el cuarto aniversario de la infausta primavera
negra y no pocos nos tememos, dado el
grado de inquina que poseen los
represores, que le hayan ofrecido la
posibilidad al comandante en jefe
revolucionario de que vuelva por la
puerta grande con la ejecución de la
Operación Coco Rojo, lo que significaría
la detención y encarcelación de la
mayoría de disidentes pacíficos,
periodistas independientes, activistas,
miembros de Ongs y sindicalistas
independientes, reeditando una nueva
primavera de incalificable color.
Esta es una posibilidad bien cierta pues en estos últimos
tiempos la contrainteligencia ha
trabajado incansablemente recogiendo
pruebas de la presunta actitud
contrarrevolucionaria de cientos de
personas. Los chinos dicen que quien
teme sufrir sufre de temor por lo que yo
me preparo para lo que pueda venir con
ánimo sereno.
Si Castro volverá a asumir el poder o se quedará en un
segundo plano son dos posibilidades que
dependerán exclusivamente del grado de
recuperación y de la influencia que el
primer círculo de Castro pueda tener a
la hora de intentar preservar su
maltrecha salud.
Castro se ha divertido mucho observando todas las reacciones
que se han producido mientras luchaba
con el de la guadaña, especial regocijo
le produce escuchar a los voceros de la
casa blanca.
Debido a su adicción a los medios es casi imposible que el
Uno no haga una reaparición triunfal que
se preparará con extremo cuidado, el
problema es que la enfermedad le ha
dejado huellas imborrables en su imagen.
Castro desconoce que la grandeza no
consiste en recibir honores, sino en
merecerlos; como dijo Aristóteles.
Una posibilidad es que Castro
reapareciera en Venezuela visitando al
auténtico heredero de sus ideas
revolucionarias, en el que ve el hijo
que le gustaría haber tenido, el
cómplice auténtico del mantenimiento del
régimen cubano, Hugo Chavez. Dependerá
del tipo de repercusiones que pudieran
producir, al anciano en jefe, un viaje
de estas características; los galenos
valorarán sobre el estado del enfermo y
se tomará la decisión.
Ni que decir tiene que su reaparición
será orquestada como un nuevo triunfo
revolucionario sobre las agoreras
previsiones del imperialismo yanqui.
Si la querella criminal presentada en España prospera, Castro
se verá obligado a retomar las riendas
del poder, de facto, para que esta fuera
desestimada de nuevo pues las dos
anteriores que se rechazaron fueron
argumentadas en base a que no podía
encausarse al gobernante de una nación
en el ejercicio de su poder. Alberto
Velazco trabaja a marchas forzadas en la
valoración del asunto.
A Castro se le ruega encarecidamente que no se precipite al
retomar el mando y que permanezca en el
segundo plano que mantiene hasta ahora
para que su recuperación sea completa.
Lo que no se atreven a decirle es que si
vuelve a ejercer sus funciones no podrá
hacerlo por mucho tiempo pues su estado
físico ha quedado lo suficientemente
deteriorado para que se presente algún
fallo orgánico fatal, repentinamente.
Ya lo tienen convencido de que Cuba en su ausencia “marcha”,
lo que se niegan a reconocer es que
rueda cuesta abajo hacia un acantilado,
por lo que están tratando de venderle
que la imagen de que está al pie del
cañón es aceptada por la mayoría en la
situación actual y le ofrecerán un
calendario de actuaciones en los medios
para satisfacer sus ansias de
protagonismo intentando que nada cambie
en el estatus actual.
Si no son capaces de convencerle de que haciendo lo que
actualmente hace, su muerte sería
considerada, cuando aconteciera, como la
de un revolucionario que falleció con
las botas puestas; Castro retomará el
poder intentando realizar las mismas
labores que desempeñaba antes de su
enfermedad con la consecuencia
inevitable de que sus esperanzas de vida
se acortarán sustancialmente,
acrecentándose la posibilidad de que el
óbito sobrevenga repentinamente.
La camarilla de desgobernantes interinos
prefieren el actual estado de cosas pues
les permite un mayor margen de maniobra
a pesar de que todas las actuaciones que
acometan deban estar convenientemente
disfrazadas del saco revolucionario,
cualquier intento de cambio en alguna
cuestión de calado no podría pasar el
examen de Castro si retoma efectivamente
el poder, con su enfermedad están más
cómodos. Ninguno debería olvidar que
Napoleón acabó perdiendo porque libró
una batalla de más como dijo Dominique
Nora.
Esta camarilla está atenazada por el miedo atroz a que su
jefe considere que alguno ha tratado de
aprovechar su enfermedad para ejercer un
grado de protagonismo que solo le
corresponde al Uno. Su hermano supo
calibrar esta posibilidad inmediatamente
por lo que siempre ha tratado de
mantener un perfil bajo frente a los
medios para no eclipsar a la estrella de
la revolución. A Felipe le bajaron
pronto los humos hurtándole incluso un
viaje que deberá haber hecho a la ONU,
Picardito Alarcón se teme lo peor tras
su entrevista con los congresistas
estadounidenses, a no ser que siguiera
estrictas órdenes de la inteligencia y
Ramirito espera que sus logros al
controlar al potro indomable de la
Internet sean suficientes para conservar
su estatus y que no se le hayan notado
demasiado sus ansias de poder.

Lo único claro es que si la comunidad internacional no se
pone de acuerdo para lograr una posición
común frente a Cuba para que sus
desgobernantes den los pasos necesarios
para mejorar el bienestar del pueblo
mediante una transición a un estado
democrático en el que los Cubanos puedan
vivir en libertad, el pueblo amordazado,
reprimido, desinformado y hambriento
seguirá buscando a los Pepes, a los
Johnies, a las Pepas y a las Marys; una
maltrecha balsa o cualquier disímil
solución para escapar a una pesadilla
que ya dura diez lustros.
La triste realidad es que siempre nos quedará un Castro en la
recámara para continuar la tarea
revolucionaria, se llame Raúl, Felipe,
Ramiro, Abelardo u otra disímil acepción
de la nomenclatura. La decisión que
debemos tomar los cubanos es rechazar
esta salida a la muerte de Castro
trabajando incansablemente para que el
pueblo conozca la verdad fuera de la
mentira revolucionaria pero hasta la
fecha los mecanismos de represión y
desinformación del gobierno
revolucionario no permiten dar voz a la
disidencia por lo que es indispensable
la colaboración internacional, ya sea a
título personal o institucional o
gubernamental para ayudarnos a salir de
la ruina revolucionaria y entrar por la
puerta grande de la Libertad a la
auténtica Democracia participativa
rubricada en unas elecciones
auténticamente plurales y con sufragio
universal.
Todos deberíamos recordar las palabras de un Maestro de
la literatura:
La
libertad es uno de los más preciosos
dones
que a los hombres dieron los cielos;
con ella no pueden igualarse los tesoros que encierran
la tierra y el mar:
por la libertad, así como por la honra, se puede y debe
aventurar la vida.
Miguel de Cervantes (El Quijote).
Se avecinan los tiempos más difíciles que los cubanos
hemos afrontado en los últimos cincuenta
años y es fundamental que el pueblo no
se sienta solo ante el golpe de efecto
que el aparato de propaganda castrista
prepara para minar la moral de los que
todavía tienen esperanzas de vivir en
Cuba con Libertad.
Quod tibi non vis, alteri ne facias.
Lo que no quieras para ti, no lo hagas a
otro.
|
|

|