DEFENDIENDO LA PROCLAMA DEL PEZ
o pienso, honestamente, que quien rechace firmar LA PROCLAMA DEL PEZ no tiene legitimidad moral para continuar viviendo en una cuba libre y democrática más, a pesar de que rechazaran hacerlo, también tendrían cabida en la patria refundada.
Me gustaría que lo primero que pensaran quienes leyeran este documento fuera que los penales castristas están a rebosar de cubanos que no hubieran sido encarcelados si en Cuba imperara la democracia.
Se pueden añadir disímiles adendas al documento que serían probablemente aceptadas por la mayoría, pero, como dijo un buen cubano, se trata primero de agarrar al pez, estas pocas letras resumen bien el sentir de un pueblo amordazado por diez lustros por la tiranía castrocomunista; es por ello que el documento es tan simple, para evitar que los firmantes se pierdan en las formas sin ir al fondo que es lo que nos interesa a todos.
Todos debemos ser conscientes que en un estado de derecho nadie escapa al brazo de la justicia, aunque es lenta siempre llega, por lo que es fundamental constituir el marco en el que todos puedan reclamar el respeto de sus derechos.
Este sencillo documento debe será puesto a disposición de la disidencia tanto del insilio como del exilio y podrá ser firmado tanto por particulares como por asociaciones, empresas, partidos, etc. que estén de acuerdo con el mismo. Me atreveré a señalar que es un resumen mínimo de las intenciones comunes de todos los grupos de la disidencia y lo único que persigue es la libertad del pueblo cubano.
Pueden acceder a LA PROCLAMA DEL PEZ y suscribir su adhesión en la siguiente dirección: http://www.conexioncubana.net/blogs/oswaldo/?page_id=28
Osaré sugerir que si el documento tiene que ser debatido y modificado no conducirá más que a los estériles debates que hasta la fecha han tenido los cubanos sin conseguir lo que más falta hace al pueblo cubano, una unión sin fisuras para exigir su libertad, dicho esto, no es óbice para que se establezcan las discusiones que sean necesarias mientras estas no tomen el carácter bizantino que acostumbran, como señaló un buen cubano, discuten como cocinar al pez sin haberlo pescado.
Esta lucha en común, de todos los cubanos, estén donde estén, sean quienes sean, piensen lo que piensen; será la única fuerza que nos hará no desfallecer en la ingente tarea que se nos presenta, la lucha por la libertad de todos los cubanos en el momento idóneo de la historia de cuba para superar la revolución fallida, cuando entierren a su comandante en jefe.
La pregunta que se harán los cubanos que viven en La Mayor de las Antillas cuando les pidan la firma será: ¿Qué es eso?, la contestación no puede ser más simple: ¿Acaso quieres más de lo mismo que tienes hoy?, pues firma ya. Para los que están en el exilio no se solicita más que ayuden a recuperar para ellos y sus familiares los derechos que nunca les debieron ser hurtados.
Los apoyos foráneos serán siempre bienvenidos pues nos ayudarán a entender que la soledad que sentimos en nuestra tarea no es tal y que muchos quieren lo mejor para Cuba y para los Cubanos.
¿Cuantos cubanos creen que hay en la isla contentos con lo que son o tienen?…
La respuesta demoledora es: ninguno.
Esta puede ser la fuerza que nos cohesione definitivamente, la necesidad de cambios que han sido prometidos durante cincuenta años y no han sido más que a peor, todos sin excepción dentro del aparato de propaganda castrocomunista ya se aplican a la tarea de lustrar la imagen del hermanísimo y a pedir tiempo para que pueda hacer su labor.
Compatriotas, debemos rechazar esta falacia revolucionaria con toda nuestra fuerza, el tiempo de la revolución ya pasó hace mucho aunque ellos no sean capaces de reconocerlo, los cubanos ni podemos, ni queremos esperar por más tiempo el vivir en libertad, la ausencia de libertades está ahogando el potencial de un pueblo que brillará con luz propia en cuanto sea capaz de librarse de las cadenas que lo atenazan.
Debo significar que aunque considero que el gobierno de Cuba es completamente ilegítimo, lamentablemente es aceptado por la comunidad internacional pero precisamente por ello debemos de seguir solicitando a la misma y a las personas de toda nacionalidad que presionen con cuanta fuerza les sea posible a este desgobierno de cesión para que dejen el poder en manos del pueblo a través de un gobierno de transición mediante los canales democráticos que Cuba necesita para salir de la ignominia impuesta por el castrocomunismo.
Este es el momento de todos los cubanos, juntos y unidos debemos reclamar de todas las maneras posibles que LA PROCLAMA DEL PEZ sea aceptada y lo mejor que tiene esta propuesta es que no excluye ninguna de las estrategias de actuación que se desarrollan con mayor o menor éxito hasta la fecha, el yo no coopero, la misma moneda, la ruta es la desobediencia civil y otras estrategias no son incompatibles con la firma de este documento y su defensa en todos los foros, cualquier acción pacífica es aceptable si el resultado resulta ser que el pez acaba en la red.
Consesus facit legem.
El consenso público hace la ley.

