
ntre esta lista de nombres,
Chantal, Dean, Erin, Félix, Gabrielle,
Humberto, Ingrid, Jerry, Karen, Lorenzo,
Melissa, Noel, Olga, Pablo, Rebeca,
Sebastián, Tania, Van, Wendy... se
podría encontrar el nombre del
responsable del fin del castrismo y no,
no son personas, son los nombres de los
huracanes que se avecinan esta temporada
y al menos cinco de ellos serán de gran
magnitud por lo que podrían constituir
la causa próxima del fin de un infausto
sistema.
A pesar del
ejercicio meteoro, realizado para la
prevención de desastres, a pesar de la
buena voluntad de los cubanos, a pesar
de todos los pesares, los edificios no
entienden de ejercicios y hay una
inmensa cantidad de ellos que no están
preparados para recibir precipitaciones
de centenares de galones o vientos
sostenidos de cientos de millas por hora,
es otro logro del castrismo, la vivienda,
como su comandante, se muere de vieja.
Desconozco si en
las playas de Pinar del Río se siguen
utilizando los campamentos para los
campistas como asentamiento para los
damnificados por los embates de la
naturaleza, se que en Arroyo Naranjo
todavía hay asentamientos de familias
que no han podido ser reubicadas y que
viven en unas condiciones deplorables.
De lo que estoy
seguro es que la paciencia ya ha llegado
a su límite y los recursos del sistema
se agotaron hace tiempo por lo que si
algún infausto huracán se cebara con La
Habana, la magnitud del desastre sería
de colosales proporciones, probablemente
sin pérdidas personales, pero con
irreparables daños materiales.
En una situación de
este tipo se pondría de relevancia lo
que todos ya sabemos, que el desgobierno
castrista no sería capaz de implementar
soluciones a esta tragedia y cada uno
debería resolver por su cuenta su propia
desgracia, esta coyuntura pudiera ser el
detonante de una situación insostenible
por más tiempo para el pueblo. Si a los
habitantes de una sola cuadra destruida
se les ocurriera que un hotel, al que
nunca tuvieron acceso, es la solución al
techo que el huracán se llevo, ya el
bolo comenzaría a rodar cuesta abajo y
sin freno hasta chocar con el palacio
presidencial.
Mientras esperamos
que nuevamente la naturaleza nos ignore,
la sangría de emigrantes continua cada
día más caudalosa su marcha hacia e
exilio. El licenciado Eduardo Matías,
Casa del Balsero y el Migrante Cubano
capítulo México, nos reporta como los
grandes yates siguen descargando cubanos
en Méjico como si fueran vulgar ganado
con la completa displicencia de las
autoridades cubanas, no es ni la única,
ni la mayor vía de escape de los cubanos
que buscan desesperadamente la libertad.
Los
maneras de escapar hacia la libertad
usadas por los cubanos son como turistas,
refugiados o ilegales y todos ellos son
víctimas de los que aprovechado su
desesperada situación se convierten en
comerciantes que hacen negocio con la
imperiosa necesidad ajena de bienestar y
libertad.
Los turistas
cubanos, una minoría, suelen ser gente
que soporta moneda fuerte adquirida por
la derecha o por la izquierda y están
sometidos al corrupto aparato que regula
las salidas del país por lo que si el
viaje no es realmente de turismo es
obligatorio repartir divisas a diestro y
siniestro hasta completar todos los
trámites.
Una vez en el
aeropuerto, encomendándose a vírgenes y
santos para que nada ocurra, parten con
disímiles destinos que les permitan
viajar al destino final elegido. Rusia,
Francia, Italia, España, Venezuela,
Bolivia son los países más elegidos como
escalas para poder viajar luego al
destino final que a veces pudiera ser
incluso uno de esos países.
La pesadilla de los
refugiados políticos es mayor si cabe
que la anterior pues a los abusos que el
sistema somete a quien debe realizar los
trámites pertinentes para abandonar el
país hay que sumarle la arbitrariedad de
los elementos de la seguridad del estado
que pueden aceptar o no que el refugiado
y su familia viajen finalmente.
Los represores no
tienen inconveniente alguno en dividir a
la familia para utilizar esta ruptura
como elemento para quebrar la voluntad
de los refugiados, siendo entonces más
vulnerables al chantaje y que consiste
en convertirse en informantes o agentes
activos. Las promesas de la seguridad
del estado nunca se cumplen y una vez
que estas en sus manos es muy complicado
siquiera vislumbrar una salida y no
digamos emplearla con éxito. Es muy
común que no se permita la salida de la
familia al completo quedándose en la
isla el elemento más útil para que las
maquinaciones de la inteligencia
castrista tengan éxito.
La mayoría de los
refugiados políticos se dirigen a Miami,
en el pasado Europa aceptaba más
fácilmente a los refugiados políticos,
en la actualidad es más infrecuente que
se solicite el asilo debido a la gran
cantidad de impedimentos que suelen
argumentar los europeos para rechazar
las peticiones.
Los que deciden
salir ilegalmente del país, bien por
urgencia o por la imposibilidad de
contemplar otra opción caen en las manos
de gente muy peligrosa y sin escrúpulo
alguno que en la mayoría de las
ocasiones cuenta con la colaboración de
elementos pertenecientes a los distintos
aparatos de seguridad del desgobierno
cubano.
Las tropas
guardafronteras, el Minint y el Minfar
deben estar al tanto de estos
movimientos y el nivel en que son
aceptadas y coordinadas nos hace
sospechar que la imbricación de estas
mafias de la inmigración en los
distintos aparatos podría llegar muy
alto, otrosí consideremos que todo el
mundo tiene un precio y en las
circunstancias en que se encuentran los
cubanos cada día será más fácil
encontrar a alguien dispuesto, por unas
buenas fulas, a colaborar en las
extracciones.
Esta manera de
salir de la isla es la más peligrosa de
todas pues a la discrecionalidad del
modo de extracción en barcos de
cualquier condición hay que añadir la
voluntad del patrón que en un momento de
apuro puede ordenar el desalojo de la
embarcación abandonando a los náufragos
a su propia suerte, el transporte
terrestre puede no aparecer o multitud
de factores pueden concurrir para que el
destino final no sea alcanzado.
Los ilegales son
contactados en la isla por elementos que
conocen su intención de emigrar a
cualquier precio o puede producirse en
el extranjero cuando un familiar expresa
su voluntad de traerse a su familia.
Los precios son
cada día más desorbitados ya que cuanta
mayor es la seguridad de que todo
acabará correctamente son más los
elementos a los que hay que repartir
para que la salida no sea interrumpida
abruptamente, ya se habla con normalidad
de 10.000 dólares para llegar a la yuma
y no directamente sino vía Méjico.
El precio desciende
si solo se intenta llegar a Haití para
partir luego hacia otros lugares. Si el
destino es Puerto Rico no bajará de 5000
fulas; más o menos las mismas que para
arribar a Méjico, si de esa tierra
quieres que te introduzcan en la Florida
u otro estado el precio se incrementa a
el doble.
Estos métodos son
susceptibles de ser utilizados por la
seguridad del estado cubana para
introducir agentes en el extranjero y
los terroristas de toda calaña podrían
ir camuflados entre pobres inmigrantes
por lo que el asunto debería ser tomado
más en serio de lo que en la actualidad
preocupa a la comunidad internacional.
La sangría de
inmigrantes hace que los datos
poblacionales ya reflejen, no solo el
envejecimiento de la población, sino
incluso un descenso cada vez más acusado
en el censo poblacional.
Yo comprendo a los
que deciden marcharse y a los que
deciden repatriar a sus familias pero
considero que es una solución para unos
pocos y a la que no pueden acceder todos
los cubanos.
La responsabilidad
de los exiliados para colaborar con la
disidencia interna en aras de conseguir
la democracia y libertad para todos los
cubanos es cada día mayor por lo que es
necesario que se instrumenten mecanismos
para elaborar una colaboración que
desemboque en la consecución de los
objetivos perseguidos.
La única manera de
parar la tragedia de la inmigración que
tantas vidas cubanas se ha cobrado es
subvertir el sistema que obliga a la
población a contemplar la salida como
única alternativa a la solución de sus
desgracias. Debemos asumir este deber
como propio y contribuir en la medida de
lo posible a realizarlo, es tarea de
todos los cubanos.
Si tienen dudas
sobre colaborar activamente en esta
tarea, recuerden a sus compatriotas
injustamente encarcelados y torturados a
placer, a los disidentes hostigados y
perseguidos, a los ancianos malviviendo
su ocaso en la vida, a la juventud
escapando de la escuela para jinetear
algún turista que les resuelva, piensen
en esto y en todas las circunstancias
que hacen de la vida en su patria un
autentico martirio y luego tomen la
decisión que les dicte su conciencia.
Yo sigo exigiendo
la libertad de los injustamente
encarcelados y ustedes deben hacerlo
también, hay vidas en peligro que no
merecen ser perdidas por nuestra
inacción ante el atropello de la tiranía.
La disidencia debe
difundir por radio bemba que cambiando
el sistema a uno democrático se
implementarán soluciones a corto plazo
que mejoraran las condiciones de vida de
todos los cubanos y que la inmigración
dejará de ser una necesidad para vivir
dignamente, los planes están ya
dispuestos y solo habría que tener la
capacidad de llevarlos a la práctica;
esta posibilidad está cada día más cerca.
Si la disidencia
fuera tan hábil de hacer entender a sus
compatriotas que además de sus derechos
lo que mejorará en un régimen
democrático es su propio bolsillo hará
que la tiranía imperante y sus adlátares
comience a sopesar con prontitud emplear
la estrategia de salida que tienen
preparada para ellos y sus familias;
cuando el descontento alcanza niveles
como los soportados actualmente aportar
soluciones a los problemas constituye la
mejor manera de recabar apoyos y solo es
cuestión de tiempo que el pueblo cubano
alce la voz al unísono reclamando su
libertad, igualdad y bienestar.
A pesar de que el
régimen cuenta con apoyos procedentes
del exterior para mantenerse en el poder
por una temporada, el desprecio que
profesa al pueblo que dice defender y
representar devendrá en su talón de
Aquiles por no saber valorar en su justa
medida el poder que representan los
cubanos de a pie.
Yo coincidiré, sin
que sirva de precedente, con el gorila
rojo en que el tirano está listo para
usar el traje verdeolivo, pero no para
subir ningún montículo sino par usarlo
como mortaja.
Si, como su
comandante en jefe, la nomenclatura se
dedica a reflexionar sobre cuestiones
planetarias y siguen sin implementar
soluciones para que la carne de res sea
accesible a todo el pueblo y no solo a
turistas y privilegiados por su
sometimiento sumiso a la causa, la
revolución de la carne será el nombre
del huracán que los borrará del mapa de
la isla para siempre y ningún cubano los
echará de menos.
Honestum lucrum illud est per quod nemo
laeditur.
El lucro es moral cuando no daña al otro.