on muchas las amenazas que enfrentan los
que luchan porque la democracia vuelva a
implantarse en Cuba,
intentaré darles mi opinión sobre
algunas que se ciernen sobre la
comunidad internacional y la disidencia
en el insilio y en el exilio.
Comunidad
Internacional.
Tendremos que arrepentirnos en esta
generación
no tanto de las acciones de la gente
perversa
sino de los pasmosos silencios de la
gente buena.
M.
Luther King
Desde Oscar Arias hasta Ángela Merkel
parecen estar a punto de caer en la
trama urdida por los talibanes cubanos
con conocimiento y aprobación del
hermanísimo.
Yo repetiré hasta la saciedad que el
apaciguamiento nunca servirá para
acercar a los castristas a la
democracia, en privado se ríen a
mandíbula batiente de los que son
víctimas de sus maquinaciones, por
desgracia, han ganado unas cuantas
batallas a los demócratas cubanos y
extranjeros, esperemos que la ultima la
pierdan sin remisión.
Les voy a contar el cuento que la
inteligencia cubana ideó para que Felipe
Pérez Roque y su equipo subyugaran a
Carlos Alonso de Zaldivar y Miguel Angel
Moratinos, hasta el punto de hacer venir
a la Isla al último y que este
defendiera la estrategia española hacia
Cuba ante propios y extraños,
constituyéndose en el interlocutor
privilegiado del castrismo en el
exterior.
En primer lugar diré que como los
primeros principios sobre los que se
basa la fábula, no son ciertos o no
están resueltos todavía, todo es un
castillo de naipes a merced de un
huracán.
El cuento empieza con el deceso del
revolucionario en jefe, como no podía
ser de otra manera, tras el que vendría
el nombramiento oficial como presidente
del hermanísimo, confirmado por la
Asamblea Nacional. Nada de esto está
claro ni siquiera para el propio Raúl y
su inseparable botella.
Tras cumplirse la premisa anterior se
producirían un congreso del PCC en los
que se aprobarían las medidas a nivel
económico, social, laboral y políticas;
estas ya habrían sido debatidas, en
teoría, en los congresos provinciales.
Irían encaminadas a mejorar la capacidad
de producción del pueblo cubano, su
poder adquisitivo y alguna libertad en
el trabajo para los cuentapropistas. En
el plano político se abriría la
posibilidad de que los grupos disidentes
se integraran en el sistema como
corrientes alternativas, pero siempre
dentro del Partido.
Todo este cuento, en el que se continúa
trabajando para hacerlo creíble, se
narró en el indescifrable lenguaje
diplomático que está siempre lleno de
vaguedades y en el que solo se dejan
traslucir algunas conclusiones pero
nunca con claridad ni con aseveraciones
firmes, por lo que el lío siempre está
formado. Tomemos como ejemplo de la
falta de entendimiento que se suele
producir en estos diálogos, el episodio
del Torpe en rueda de prensa negando la
existencia de presos políticos y a
Desatinos afirmando que se tratarán en
comisión los asuntos de los Derechos
Humanos en la Mayor de las Antillas.
Yo creo que lo que se va a pedir por
parte cubana en esa comisión es el
cierre de la base naval de Guantánamo,
la excarcelación de los cinco espías de
la red avispa y las visas
correspondientes a los familiares para
que los puedan visitar con regularidad.
No sabemos si los españoles tragarán con
esto, pero si lo hacen debería ser para
que los derechos que piden para los
cinco los tuvieran también los
prisioneros cubanos y sus familias y una
equiparación en las condiciones de su
encarcelamiento; bien entendido, que los
presos cubanos en la isla tuvieran las
mismas condiciones de las que disfrutan
los cinco en Estados Unidos.
Estas medidas que no constituyen el
establecimiento de la democracia pero se
podrían contemplar como signos
aperturistas desde el exterior y
permitirían darle el oxígeno necesario
al régimen castrista para poder ultimar
su estrategia con la disidencia interna.
Disidencia Interna.
Las personas que intentan hacer algo y
fracasan
están definitivamente mejor
que los que tratan de no hacer nada y lo
consiguen.
Tras estos pasos se irían liberando a
los presos políticos más molestos bajo
licencia extrapenal y los que no
estuvieran de acuerdo con integrarse
como una corriente dentro del partido
serían enviados al exterior, de grado o
por la fuerza.
Por mucho que lo intento solo veo tres o
cuatro asociaciones o partidos que
estuvieran dispuestos a tragarse esta
rueda de molino por lo que me temo que
la mayoría de los disidentes cubanos
tendrán que elegir entre la carcel o el
exilio.
Ya se han plantado las semillas de esta
conspiración y los españoles les han
pedido a varios partidos políticos y
asociaciones de la disidencia que tengan
paciencia y confianza en que todo se
arreglará. Lo que los gallegos no
quieren ver es que la solución propuesta
será inaceptable para cualquier
demócrata cubano por lo que al consentir
formar parte de este juego los han
convertido en cómplices de la
castrocracia, acaso con buena intención,
pero a la postre instrumentos de una
traición a los ideales Martianos.
En el seno de los apaciguadores se verán
estas medidas como grandes triunfos y un
preludio a una Cuba Libre y Democrática,
los aparatos de propaganda
castrocomunista se encargarán de mejorar
la imagen de la revolución e integrar
estas medidas en los logros
revolucionarios, todo, como siempre,
constituirá una tragicomedia para el
cubano de a pie que verá como se discute
como cocinar a un pescado que nunca
llegará a ninguna red.
Mientras esto ocurre las mafias de la
inmigración continuarán haciéndose ricas
y la nomenclatura cubana seguirá
enriqueciéndose a costa de expoliar los
recursos y el trabajo de los cubanos; el
que puedan se irá y los que no
padecerán. Todo seguirá igual; ¿donde
esta este?, seguirán preguntando al ver
que falta otro de su puesto laboral...
no sabemos, se fue, seguirá siendo la
contestación habitual...
La disidencia, lejos de desanimarse,
ante las constantes pruebas de la
infiltración por parte de la seguridad
del estado en sus filas, ha aprendido a
convivir con los traidores, llegará el
momento en que no podrán continuar su
labor, mientras tanto, pase lo que pase,
se dan pasos hacia delante pues el que
quiera estar dentro del círculo de los
demócratas no puede seguir poniendo
piedras en el camino sin demostrar ser
un instrumento más de la seguridad del
estado, por lo que ya todos colaborarán
en las estrategias comunes.
El hecho de que se haya constituido el
Consejo de Relatores de los Derechos
Humanos, un logro indispensable para
denunciar las torturas y vejaciones que
a diario cometen los castristas, debería
hacer ver a algunos tanto aquí como en
el exterior que los disidentes saben
bien a quien pueden darle la espalda y a
quien no. Intelligenti, pauca; a buen
entendedor pocas palabras bastan.
Disidencia en el exilio.
El valiente solo vive lo que quiere el
traidor.
Todo el cuento intentará demorar,
distraer y engañar a la disidencia en el
exilio hasta que la salida de los
demócratas cubanos residentes en la
Isla, que no acepten la nueva situación,
sea completa. Entonces se darán cuenta
de que todo ha sido una nueva falacia y
solo les quedará el recurso del pataleo
en la distancia.
Ya de hecho hay mucha gente que ha
conseguido salir de la Mayor de las
Antillas, pero el episodio que nos
aguarda se asemeja mucho al de los
marielitos, por lo que no es descartable
que el gobierno estadounidense para
evitar la avalancha de refugiados
llegara a acuerdos puntuales con el
desgobernante de turno, sea quien sea.
Los durmientes de la inteligencia cubana
han sido despertados. Realizan trabajo
de recopilación de información antes de
pasar a la fase activa, que pueden
realizar por poco tiempo pues en seguida
se queman al constatarse que en realidad
apoyan al castrocomunismo, varios ya han
sido descubiertos y asombrosamente se
les permite seguir realizando su labor;
yo creo que deberían mandarles un claro
mensaje, expulsar o encarcelar a unos
cuantos para que los que restan les
conduzcan a la cabeza de la red, si no
lo hacen mandarán el mensaje de que todo
está permitido en democracia, incluso
vulnerar la legalidad.
Hay contactos entre militares cubanos y
miembros de la nomenclatura con el
gobierno de enfrente y algunas
asociaciones de cubanos en el exilio;
aquí es donde surge una figura poco
entendida por la mayoría pero tan cierta
como que el sol se pone todos los días:
el Síndrome del Sastre de Panamá.
Yo lo denomino así en honor a la novela
de John Le Carré con la que declaró que
quería ser enterrado.
El Síndrome del Sastre de Panamá lo
padecen todos los que tienen relación
con asuntos que provienen de mi patria y
la enfermedad consiste en padecer una
desconfianza desmedida hacia cualquier
información y en sus fases más
avanzadas, el que lo padece, ya no es
capaz de discernir lo posible de lo
imposible, lo probable de lo improbable,
lo real de lo irreal.
Esto es sin lugar a dudas el mayor logro
de la inteligencia cubana, que se
sospeche de todo y de todos e intentar
dejar entrever que ellos están detrás de
todo y de todos.
En este juego de supervivencia hay
cubanos en todas circunstancias por lo
que el juego se convierte en una partida
a tres y cuatro bandas, trataré de
explicarme.
El cuento del talibán al gallego le
podría servir a parte de la nomenclatura
para que los españoles le salvaran el
gaznate si este peligra en el caso de
que el plan fracasara, pero también
tendría la ayuda de los instrumentos del
estado cubano al estar acatando órdenes
del hermanísimo; aún más, su situación
le permitiría salvarse a él y a su
familia utilizando sus propios recursos,
amasados gracias a su posición. El juego
lo gana el que estando con el agua al
cuello no se moja.
Esto es válido para muchos militares,
civiles e incluso ajenos a la
nomenclatura; todos intentan no
ahogarse, el problema es por tanto que
nadie puede fiarse de nadie con lo que
lo más práctico es la inacción, mal que
adolece a la mayoría de los que intentan
ver una Cuba Libre y Democrática; unas
veces por el hastío de no conseguir
logros, otras engañados por gente sin
escrúpulos que usa sus buenas
intenciones para lucro personal, son
disímiles las causas, pero muchos han
desistido ya de seguir intentándolo.
No hay que ser impacientes para separar
la paja del grano, el huracán que se
desatará tras la muerte del uno se
llevará la paja y nos dejará solo el
grano; hay que saber convivir con el
conocimiento de que a nuestro lado vive
un traidor que no podrá impedir lo
inevitable, la caída de la castrocracia
a la muerte de su creador
Deben tener en cuenta que se enfrentan a
un aparato bien engrasado que es un
maestro en retorcer y prostituir la
verdad en beneficio propio, capaz de
usar los intereses ajenos en su favor
sin moverse de su posición más de lo
necesario para no poner en peligro su
situación y que todo continué según sus
intereses sin pararse a mirar cuantos
cadáveres quedaron en el camino.
Considero indispensable que la comunidad
internacional no caiga en la trampa
ideada por el castrismo y adopte una
decisión de máxima firmeza con los
desgobernantes cubanos; si quieren
dialogar deben exigir, como signo
inequívoco de que no les engañan, la
inmediata e incondicional excarcelación
de todos los injustamente encarcelados,
solo entonces se deberían sentar en una
mesa para ayudarles en una transición
incruenta a una Cuba Democrática y Libre,
en la que debería estar representada,
como parte interesada e indispensable,
la disidencia interna y en el exilio.
Es en esa mesa donde el dialogo debe
conducir a los acuerdos necesarios para
conseguir la reconciliación nacional,
sin la cual, es muy probable que
nuevamente la sangre inocente inunde los
caminos de la patria de José Martí.
La revolución castrista puede y debe ser
enterrada junto con el féretro de su
comandante en jefe y nos corresponde al
resto de los cubanos aportar la voluntad
para conducir a nuestra nación a la
situación de la que nunca debió salir;
paz, prosperidad y libertad, por y para
el pueblo.
Cur enim adversus externos tamtum
animorum geritis?
Quia consuestis cum eis pro imperio
certare, adversus hos temptare magis
quam tueri libertatem.
¿Por qué, en efecto, contra los
extranjeros tenéis tanto valor?
Porque contra ellos estáis acostumbrados
a luchar por la supremacía y contra
éstos a tantear más que a defender la
libertad.