El « compañero » Jack Lang hacia Cuba como « emisario especial ».


Félix José Hernández
Desde Francia
25 de febrero de 2009
                                                                                                                     


Mi querida Ofelia,


l Sr. presidente Nicolás Sarkozy nombró al ex ministro de cultura y educación socialista, Jack Lang como « emisario especial para Cuba», para tratar de relanzar el diálogo político y la cooperación entre Francia y Cuba.

    El portavoz del gobierno galo declaró que Lang fue nombrado por sus « competencias, sobretodo en materia internacional ».

    El « compañero » Jack es un gran admirador del régimen de los hermanos Castro y junto a la « compañera » Danielle Mitterrand  (ex primera dama de la República), gran defensor de los « éxitos de la revolución cubana en cuanto a la medicina y la educación».

    En una de sus visitas anteriores a Cuba, siendo ministro socialista de educación, declaró : « los objetivos de la educación en Cuba son los mismos que en Francia. » ¿ Estaría el « compañero » Jack bajo los efectos combinados de una indigestión de langostas y de una insolación cogida sobre las arenas blancas y dulces de Varadero?

    Durante la visita a París del Coma-Andante en Jefe, invitado por la « compañera » Danielle, el « compañero «  Jack se mostró muy solícito y le sirvió de guía turístico, durante el recorrido del déspota cubano por la Ciudad Luz.

   Según la prensa gala, el « compañero », « lleva un mensaje del señor presidente ». Durante su estancia en la Isla de su admirado Dr. Castro, tendrá una serie de entrevistas con altos responsables del régimen, incluso muy probablemente con Raúl Castro.

    La secretaria del partido socialista francés, Martine Aubry, declaró a propósito del nuevo papel de su camarada de partido  que :  « se utiliza el talento y los contactos de Jack Lang, para que Francia esté presente en el momento en el que los U.S.A., desean retomar los contactos con Cuba ».

    Y así van las cosas por estos lares.

    Un gran abrazo,

 

 Félix José Hernández