CHÁVEZ "FIDELIZA"
AL EJÉRCITO VENEZOLANO
 

Por Casto Ocando
Especial para El Nuevo Herald


  Los dramáticos niveles de inoperatividad de la Fuerza Armada Venezolana (FAN), la aparición de una nueva fuerza miliciana en el escenario militar en apoyo a la revolución chavista, y la presencia de asesores cubanos en las principales guarniciones del país, son los signos más visibles de la ''fidelización'' de la fuerza militar venezolana, coincidieron en señalar expertos y autoridades.

    El deterioro del sector militar será el punto de partida para una transformación de la FAN en un ejército revolucionario, cuya principal función es la de defender a toda costa el régimen de Hugo Chávez, de la misma forma como ocurrió en Cuba a principios de la revolución castrista.

    ''No tengo la menor duda de que si Chávez sigue como presidente, el ejército venezolano va a ser destruido y reemplazado por un ejército miliciano'', dijo el general Erneido Oliva, ex alto funcionario de la Guardia Nacional de Estados Unidos y ex oficial del Ejército en Cuba durante los primeros meses de la ascensión de Fidel Castro al poder en Cuba. ''Es como una copia al carbón de lo que sucedió en Cuba en 1959'', acotó el general retirado.

    ''Más que una cubanización'', asintió el analista político venezolano Manuel Felipe Sierra, ``hay una fidelización en las fuerzas armadas venezolanas. Se está aplicando una estrategia concebida por Fidel para dominar la FAN. Junto a los médicos y alfabetizadores, ya hay militares cubanos metidos en Fuerte Tiuna [la guarnición militar de Caracas], y asesores policiales en la DISIP [la policía política], en una operación combinada''.

    Lo que busca Chávez ''no es un simple control de la FAN, sino una sustitución, como ocurrió en los países soviéticos, en Cuba, como ha ocurrido en Irak e Irán con la revolución islámica, en la cual el ejército simplemente se convierte en una milicia'', indicó Orlando Ochoa Terán, consultor de seguridad y defensa basado en Nueva York.

    Esta estrategia, indicó el experto, tiene el doble objetivo de consolidar la revolución chavista, y eliminar el peligro de un golpe de estado.

    Para militares que estuvieron al lado de Chávez y terminaron como disidentes denunciando la cubanización de la FAN, el proceso de transformación del ejército en milicia ya está en marcha.

    ''Chávez intenta quitarnos el uniforme a quienes nos oponemos a su proyecto totalitario, y le da uniforme a elementos extraños y extranjeros, como a los milicianos cubanos que hizo desfilar el pasado 5 de julio, vestidos como si fueran militares venezolanos'', dijo el general de división en activo Néstor González González, ex jefe del Comando de Escuelas del Ejército y actualmente en la disidencia.

   
El oficial aseguró que asesores cubanos están adoctrinando a cuadros del Ejército ''con teorías marxistas y leninistas, para afianzar el proceso castrocomunista'', y al mismo tiempo están relegando a todos los oficiales que no están abiertamente identificados con el gobierno, marginándolos en las listas de ascenso, para colocar oficiales leales en puestos de comando.

    Otro elemento de la cubanización es el quiebre intencional de la autoridad y la moral en todos los componentes de la FAN, aseguran analistas.

    ''El Ejército está sometido a una descomposición moral impresionante: los rezagados en la promoción han sido ascendidos a los primeros puestos dirigenciales. El mejor ejemplo es el general Jorge García Carneiro, ratificado como Comandante General, que fue el número 82 de una promoción de 86 oficiales'', explicó Ochoa Terán. ''Esto envía un mensaje que descorazona a toda la estructura militar'', destacó el consultor.

    ''Hemos llegado al colmo de que un soldado raso armado le pasa revista y desarma a un general de la república que asiste a un acto oficial invitado por el Presidente de la República. Aquí se trastocaron todos los valores militares'', dijo el general disidente González González.

    ''Chávez está utilizando un desplazamiento lateral de oficiales en el Ejército para sustituirlos por milicianos a su servicio'', afirmó el general retirado Manuel Andara Clavier, presidente del opositor Frente Institucional Militar.

    ''Esto fue lo que ocurrió en Cuba'', acotó Oliva. "En 1959, yo era oficial del ejército en Cuba, y vi como Castro primero le prometió a los oficiales del Ejērcito, la Marina y la Fuerza Aérea que serían respetados y que se mantendrían en sus puestos, porque la revolución los necesitaba''.

    ''Pero, paulatinamente, los fue moviendo a todos, retirándolos, hasta que sus hombres tuvieron el entrenamiento suficiente para asumir el control. Un año después, como excusa por lo de Bahía de Cochinos, ya no había ningún militar antiguo en servicio activo. No duró ni dos años el tiempo que se tomó Castro en destruir el ejército cubano para crear un ejército revolucionario. Es lo mismo que está pasando en Venezuela'', detalló Oliva, que fue segundo comandante de la fallida invasión a la isla en 1962.

    En opinión del general Oliva, el gobierno cubano no sólo cuenta con el personal necesario para reorganizar cualquier ejército latinoamericano, sino que además tiene "la experiencia de la escuela soviética, la técnica y los conocimientos militares para hacerlo''.

    La fidelización de la FAN ha tenido repercusiones regionales, especialmente en Colombia, donde se ha levantado una álgida polémica por la vinculación de Chávez con la guerrilla colombiana, una relación que, según observadores, está auspiciada por el gobierno cubano.

    ''Sin duda alguna hay una relación entre Chávez y guerrilla colombiana. Son demasiadas las evidencias y las pruebas como para hacernos de la vista gorda'', dijo a El Nuevo Herald Juan Manuel Santos, ministro de Hacienda y Vicepresidente durante la administración de András Pastrana.

    Santos denunció recientemente que el gobierno venezolano tiene la intención de adquirir 50 cazabombarderos MiG de Rusia, ``para iniciar una carrera armamentista que a Colombia no le conviene seguir''.

    Para el ex alto funcionario colombiano, "Chávez es un problema para Colombia, y Colombia tiene que discutir ese problema''.