Biografia de
Normando Hernández González
Preso de Conciencia (75)


Yaraí Reyes Marín

Camagüey, Cuba
18 de mayo de  2009
 

 


ormando Hernández
González nació el 21 de octubre de 1969 en la provincia de Camagüey, pertenece al grupo de los 75 disidentes que fueron apresados y sancionados en juicio sumarísimo, en la llamada Primavera Negra de Cuba, marzo-abril del 2003, porque ejercían derechos que son inalienables de todos los miembros de la familia humana por el mero hecho de haber nacido, específicamente este camagüeyano fue sancionado a 25 años de privación de libertad por ejercer el periodismo independiente, profesión que estudió de forma autodidacta a través de un curso a larga distancia que imparte la Universidad Internacional de la Florida (Estados Unidos de América).

En 1994 Normando ingresa en el Partido Pro Derechos Humanos de Cuba, en el cual desempeñó el cargo de Coordinador en el Municipio de Vertientes, a finales de la década de los 90, forma parte de la Fundación Avileña Pro Derechos Humanos y en esa misma época es co fundador de la Fundación Cubana de Derechos Humano (FCDH).

El 18 de setiembre del 2000 funda el Colegio de Periodistas Independientes de Camagüey, primera agencia de Prensa alternativa que nace en la provincia después de 1959. Al crearse en el 2001 la Sociedad de Periodistas Manuel Márquez Sterling es invitado a  integrar la misma y es elegido delegado de esta sociedad en su provincia natal.

El 12 de marzo 8 días antes de su arresto hace pruebas de impresión de Luz Cubana, una revista de corte socio-cultural que se editó bajo su dirección.

En la cárcel Normando ha escrito poesías, que se han publicado en numerosas revistas del mundo, continúa defendiendo los derechos de todos los cubanos y cubanas y ejerciendo el periodismo bajo condiciones extremas.

Este prisionero de conciencia ha estado recluido en prisiones de mayor severidad en cuatro provincias del país. En Boniatico, provincia de Stgo. de Cuba; Kilo 51/2 provincia de Pinar del Río, Combinado del Este en Ciudad de La Habana, y Kilo 7 en la provincia de Camagüey. También estuvo internado en el Hospital Carlos J. Finlay, en Ciudad de La Habana, en la Sala de la Seguridad del Estado. Desde su ingreso a prisión es víctima de trato cruel, inhumano y degradante, a manos de los funcionarios penitenciarios y de la policía política. En una ocasión un militar lo lanzó escalera abajo, en otra un guardia de Orden Interior le dio con un bastón de goma, porque salió en defensa de un recluso que había sido golpeado por un carcelero. Ha sufrido y sufre la soledad de prolongados aislamientos en celdas tapiadas y desde el 7 de mayo de 2008, permanece ingresado, también en una celda en la enfermería de la prisión de Kilo 7, en la provincia de Camagüey. En dos ocasiones se vio obligado a realizar sendas huelgas de hambre, exigiendo se respeten sus derechos.

La dignidad, el decoro y los firmes principios de este cubano, son reconocidos por prestigiosas sociedades nacionales  e internacionales, que lo han elegido miembro de honor de sus organizaciones como el PEN inglés, y la Sociedad Internacional de Derechos Humanos, radicadas en Gran Bretaña y Alemania respectivamente.

También le han otorgado diversos premios en los que destacan: el premio Paloma, concedido por la FCDH, el premio Libertad para Escribir, otorgado por el PEN Club American Center, que está integrado por ilustres representantes de las letras de 194 países; el premio Dr. Rainer Hildeprandd entregado por la Sociedad Internacional de Derechos Humanos y el premio Hispano Cubano de Derechos Humanos, dispuesto por la  Fundación Hispano Cubana, con sede en España.

Se piensa que las pésimas condiciones de existencia a que está sometido el disidente desde que entró a prisión provocaron adquiriera múltiples enfermedades gastrointestinales, que progresan día a día por la desidia de sus carceleros que entre otras negligencias y violaciones a sus derechos de preso no le ofertan una dieta médica alimentaria higiénica, balanceada y estricta como exigen las dolencias que padece y lo hacen incompatible con el régimen penitenciario.

El periodista asegura que recibe una asistencia médica a medias y que el sadismo de los que mandan en Cuba, más el saber que antes de estar encarcelado, era una persona que solo padecía de alergia a la humedad, lo hace pensar que las enfermedades que presenta fueron inoculadas y que está siendo asesinado de forma lenta, sutil y premeditada.

A pesar de que la Unión Europea, organismos internacionales, consultores de la ONU y muchos países del mundo han pedido al gobierno de Cuba la libertad de este prisionero de conciencia e incluso le han otorgado visa humanitaria en Costa Rica, el estado cubano permanece renuente por completo ante humana solicitud. 

Mientras el gobierno de Cuba consume su crimen, Normando, cubano de pura cepa desde las tinieblas de su injusto encierro asegura que el amor a Dios, a la Patria y al prójimo son pilares de su ideología y del espíritu que lo sostiene, y sin pensarlo dos veces concluye: “prefiero morir con dignidad que vivir sin decoro”.

 

Esta biografía fue dictada telefónicamente por Yaraí Reyes Marín, esposa de Normando Hernández González.