RED CUBANA DE COMUNICADORES COMUNITARIOS



Alberto Reyes Morales


Martha Beatriz Roque Cabello

Ciudad de La Habana
 






SANTA CLARA,  VILLA CLARA, cuba
28  de enero de 2010

Un análisis de los festejos navideños hace el señor Inocencio Martínez Ríos, con marcada angustia, me comenta, lo que fueron antes de 1959 y los momentos actuales. El señor Martínez Ríos reside en la calle          51 entre 3ra. y 4ta., La Gomera, Santa Clara, Villa Clara.

“Alberto, recuerdo como si fuera hoy, aquellas “Noche Buena” y los fines de año, también el 6 de enero, Día de los Reyes Magos. Existía una alegría desbordante en cada hogar cubano. Hasta los más pobres hacían fiestas, con motivo de las notorias fechas Cristianas”. 

“Se festejaba sanamente y con control etílico. Abundaban los dulces y frutas alegóricas a la fecha. Eras invitado a la cena en cada lugar que llegaras. El afecto sincero de marcada te detenía en cada hogar cubano”.

“Ya no se observan las nueces, avellanas membrillos, peras, uvas, manzanas, dulces caseros, el grito del cerdo que sería sacrificado para la cena familiar”.

“Ya han pasado por mi vida 72 Navidades, han sido amargas la mayoría de ellas.”

“Recuerdo mi infancia en San Juan de los Yeras. !Qué bueno era mi comportamiento! Si me portaba bien, los Reyes Magos me traían juguetes el 6 de enero. En esta fecha siempre al amanecer aparecía algún juguete como premio a mi comportamiento. La alegría infantil se hacia notoria, en cualquier hogar cubano”.

Recuerdo que en 1969, el Comandante en Jefe le dijera al pueblo que no habrían Fiestas Navideñas, que estas serian celebradas en julio. La mal llamada Zafra de los Diez Millones, era el pretexto para la suspensión de las tradicionales fiestas. “No pretendemos eliminar la vieja tradición”, aseguro el Presidente.”

“Al año siguiente se desmintió él mismo y de forma impopular con tiránicas palabras aseguro: “Somos un país revolucionario que no puede atarse a viejas tradiciones. Y en estos momentos ya en Cuba no quedan ni los más insignificantes vestigios de lo que fueran estas viejas y hermosas tradiciones.”

“Hoy solo observo en estas mal llamadas Navidades, un motivo más para las borracheras, reyertas callejeras y familiares, niños sin juguetes por falta de poder adquisitivo de sus padres, ausencia de arbolitos de Navidad, desencanto, tristeza, frustración. Antiguamente, un saludo obligatorio: Felices Pascuas y Prospero Año Nuevo y hoy ¿Qué?”

 



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SANTA CLARA
,  VILLA CLARA, cuba
28  de enero de 2010

En reiteradas pláticas con Michel Rodríguez Torres, joven vecino quien reside en 4ta. s/n entre D y Final, la Gomera, Santa Clara, Villa Clara, he recibido su testimonio sobre la precaria situación por la que atraviesa la juventud cubana.

“Soy un joven de 23 años, que no he podido disfrutar nada en mi juventud, ya que mi situación económica no me lo permite. Terminé el tiempo de Servicio Militar y posteriormente, me incorporé a laborar en Planta Mecánica aquí en Santa Clara. En esta fábrica devengo un mísero salario que apenas me permite mal alimentarme.

Convivo con mi mujer y mi abuela y sólo entra en mi casa mi salario y una pensión de 150 pesos moneda nacional, de mi abuela.”

“Como joven quisiera poder vestir a la moda pero los precios en cuc o moneda convertible no son asequibles para mis pobres ingresos, para comprar un par de zapatos, pantalón, camisa, etc.”

“No conozco a Varadero, la mejor playa de mi país, nunca he visitado la capital, no he tenido acceso a un cabaret, soy extranjero en mi propia tierra”.

“Realmente si no tuviera compromisos laborales, pudiera dedicarme a otras actividades que me proporcionarían mejores ingresos, pero la presión del Jefe de Sector de la Policía Nacional Revolucionaria (P.N.R), no me permite esta variante laboral.”

“Según he visto en un anuncio de la televisión se plantea textualmente: “El trabajo es un derecho y honor de cada ciudadano cubano. Esto lo recoge un artículo de la Constitución de la República”, pero en mi país el trabajo es una obligación del ciudadano y no puedes obtener con la remuneración recibida, lo más mínimo para una vida decorosa acorde con los propios precios establecidos estatalmente”.

“Los jóvenes de mi edad y aún menores, no contamos con los recursos necesarios que estimulen nuestra existencia y es por esto que nos refugiamos en los vicios.

Estando embriagados escapamos de la difícil realidad. La violencia entre nosotros se hace más notoria, ya es peligroso recurrir a los pocos lugares recreativos que podemos visitar, con mucha frecuencia en estos lugares las reyertas terminan en letales consecuencias”.

“Hay jóvenes que tienen posibilidades económicas, ya que reciben dinero del extranjero o sus padres ganan de forma legal o no legal lo suficiente. Ellos son mirados con envidia por la mayoría juvenil desposeída de mi país”.

 

 
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SANTA CLARA,  VILLA CLARA, cuba
25  de enero de 2010

El señor Idalberto Martínez Fuentes, Administrador del Vertedero Municipal de Santa Clara, hubo de comunicarme que en su centro de trabajo, se efectúan con frecuencia descargues de desechos de alto valor para la población, que carece de ellos por no tener el poder adquisitivo para obtenerlos.

Idalberto, de cincuenta y cuatro años de edad reside en  calle Primera número 7 entre Central y calle A, La Gomera,  Santa Clara Villa Clara.  

“Alberto con lástima y horror, he podido observar como camiones de empresas Estatales, botan en el Vertedero Municipal que administro objetos de alto valor monetario. Como por ejemplo ropas con algún insignificante defecto, flores artificiales, adornos domésticos, efectos electro domésticos, mangueras plásticas, losas de piso y otros incontables objetos”.

“Cuando estos vehículos llegan al Vertedero, por lo general, viene junto al chofer algún funcionario con la responsabilidad de incinerarlos. Cuando se retiran una horda de necesitados ciudadanos, atacan con audacia las llamas para salvar algo y trasladarlos a sus necesitadas viviendas”.

“Numerosas personas de diferentes edades y sexo, frecuentan como perros hambrientos este fétido lugar. Lo obtenido por ellos en esta arriesgada tarea, mitiga en algo su paupérrima existencia”.

“Estos artículos a los cuales hago referencia, son vendidos a altos precios en moneda libremente convertible (CUC) en las tiendas recaudadoras de divisas. Entiendo que al no reunir las condiciones, por algún pequeño defecto, los mismos deberían ser donados o vendidos a bajos precios, a trabajadores y pueblo en general que tanta necesidad tienen.”

“Claro está, que los que ordenan la eliminación e incineración de los mismos, no carecen en lo absoluto de estas mercancías, a ellos seguramente les sobra.

La indolencia, macabro problema de nuestro país, sin lugar a dudas, nos seguirá sumiendo en la miseria creciente que nos consume”.

“No temo dar testimonio de lo que he observado en mi centro laboral. Realmente no perjudico a la Revolución. Entiendo que este problema debe ser resuelto, para que se puedan suplir necesidades de la población y a su vez no perjudicar económicamente a la dirección del Estado”. 

 
Flores artificiales recogidas en el Vertedero

 

     
Adornos florales recogidos en el Vertedero

     
Otros medios recogidos en el Basurero

     
Ropa y otros objetos
 

 
El entrevistado Idalberto Martínez.


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SANTA CLARA
,  VILLA CLARA, cuba
7
de enero de 2010

Me he relacionado con el señor Felicito Mena Contreras,  que reside en Prolongación de Martha Abreu No.93 A entre B y C, Reparto Virginia, Santa Clara, Villa Clara.

El señor Mena me ofrece una panorámica de lo que ha sido su vida, a partir de 1988, fecha en que partió a lo que él entendía era su deber revolucionario a territorio angolano a cumplir misión internacionalista:

“En ese año, en el mes de julio lleno de fervor revolucionario partí hacia la República de Angola para proteger su integridad territorial, amenazado por el gobierno de Pretoria y otros enemigos internos. Sólo contaba con 23 años, junto a mí con iguales pretensiones, partió un numeroso grupo de jóvenes. Muchos de ellos no regresaron, otros recibieron graves heridas, que dejaron en sus vidas, dolorosas secuelas”.

“Ya en territorio angoleño estuve en diversos lugares en conflicto: Menongue, Kuando Kubando a 80 Kms de Kuito Kuanabale.  Participé en numerosos combates, viendo cerca de mí la muerte, el terror de mis compañeros y el mío propio, cuerpos destrozados por minas y otros artefactos explosivos. Cuando los hechos bélicos perpetuados en Kuito Kuanabale, la cercanía a este territorio nos convertía en blanco apropiado de la artillería y aviación enemiga. Días y noches en constante tensión, el miedo hacía presa de nosotros”.

“Transcurrió poco más de un año y regresé a Cuba el 3 de enero de 1990. Fui recibido en la Terminal Aérea por dirigentes y militares. En mi pecho ostentaba con orgullo una medalla de cumplimiento de primera clase y otra Cuba-Angola”.

“Laboré de forma ejemplar en diversos centros de trabajo, hoy estoy trabajando en áreas verdes, en la Empresa de Servicios Comunales de Santa Clara y devengo 280 pesos en moneda nacional”.

“Actualmente tengo que recurrir a realizar diversas actividades ilícitas, que se hacen imprescindibles para mal vivir en este país. Sin embargo puedo hoy hacer una triste comparación con los actuales internacionalistas. Ellos acuden en misiones que los dotan de envidiables recursos económicos, no corren los riesgos mortales como los que yo corrí un dia cuando partí hacia la guerra”.

“Hoy se disputan por ser aceptados para cumplir misión en diversos países. Cuando regresan los he visto con enormes paquetes de artículos, que en Cuba cuestan una fortuna.  Además devengan salarios altos, que les da la oportunidad de ser una clase social diferente y superior a la mayoría de los cubanos”.

“El internacionalismo en Cuba ha tenido dos matices que se contraponen entre sí. Internacionalistas que al igual que yo viven en la miseria, sin ningún tipo de ayuda estatal, e internacionalistas actuales que ostentan nivel económico superior que el cubano de a pie”.

“Hoy tengo 44 años, la experiencia acumulada realmente me convierte en un hombre mucho más viejo. No me interesa para nada la política, pero realmente si en aquellos tiempos fuera tan experimentado como hoy, no hubiese ido a la guerra a Angola. No quiero para otro pueblo lo que está sufriendo el mío”.



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SANTA CLARA
,  VILLA CLARA, cuba
7
de enero de 2010

El señor Rey Apolonio Solis Faure, alias “La Urraca”, se dirige a mí testimoniando su ejemplar historia revolucionaria. Urraca vive en calle 4ta. No.25 interior entre C y D, Reparto La Gomera, Santa Clara, Villa Clara.

“Convivo con dos hermanos en una choza en crítico estado constructivo, actualmente no tengo vínculo laborar, pues sin compromisos laborales obtengo mejor entrada de dinero, que el que ganaría en un centro laboral. En esta choza diariamente ingerimos cualquier bebida alcohólica, siempre y cuando sea barata. Ya al anochecer nos acostamos a dormir, muchas veces sin haber ingerido alimentos, totalmente ebrios. Es decir nuestras vidas han perdido el motivo de ser.

Tengo 63 años sin esperanza de un retiro. Pienso que con la miseria que me pagarían por mi jubilación tampoco podría resolver mis acuciantes problemas económicos. He visto ancianos de más de 80 años, cargando carretillas de chatarra para venderlas como materia prima. Los he visto involucrados en negocios ilícitos, todo esto para aliviar su miseria. La chequera de jubilado es insuficiente ante el costo de lo imprescindible para subsistir”.

“Esta es mi actual vida a grandes rasgos. Sin embargo, puedo asegurarte que años atrás yo llevaba una vida correcta. Soy simplemente un despojo humano, ni sombra soy de lo que en aquellos tiempos fui”.

“En el año 1962 me incorporé a las Milicias Nacionales Revolucionarias, paticipé hasta el 68 en la limpia del Escambray, estuve bajo las órdenes del teniente Ibrahín González, jefe de compañía. El jefe máximo en aquel entonces era el comandante Víctor Dreke. También en este período participé en un pelotón escolta del comandante Rafael Morazán Limonta.”

“Durante estos años, todo se lo entregué a la Revolución. Expuse mi vida en incontables combates. En el año 1975, nuevamente acudo al llamado del deber, la recién descolonizada República de Angola, solicita al gobierno cubano ayuda militar. Me mantuve durante dos años, cuando la situación bélica estaba mala de verdad. Participé en numerosos combates, lo que me hizo merecedor de varias medallas y condecoraciones, por el cumplimiento del deber”.

“Muchos compañeros que iniciaron esta lucha junto a mi, perdieron sus vidas en tierras angoleñas. Otros regresaron a la Patria mutilados, algunos enfermaron de patologías no conocidas en Cuba. Los que hemos regresados sanos, estamos espantados de tanto horror. Hoy no quisiera acordarme de tanta desgracia, tanta sangre, tanta muerte.”

“De regreso en Cuba me incorporo a las actividades civiles y laboré en varios lugares. Jamás he podido conciliar un sueño placentero. Solo en el alcohol encuentro el sedante para dormir. Pertenezco a la Asociación de combatientes de la Revolución y de nada me sirve, a pesar de haberme arriesgado tanto.”

“Hoy no quiero retiro, de nada me serviría. No tengo hijos. Si algún día las fuerzas me fallan, veremos que harán con este despojo humano”.

 

 

 

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SANTA CLARA
,  VILLA CLARA, cuba
7
de enero de 2010

Un vecino que laboraba en la recogida de basura, en su carretón y su caballo fue despedido de su centro de trabajo conjuntamente con todos los que realizaban la misma labor. También otros, que realizaban tareas profilácticas corrieron igual suerte.

El señor Antonio Miguel Martínez Díaz expone apesadumbrado, a este comunicador, la crítica situación económica y familiar en que se encuentra por habérsele cerrado el contrato: “Durante seis años he laborado en la Empresa de Servicios Comunales de Santa Clara, de forma ininterrumpida, tres veces a la semana pongo los arreos a mi caballo y en horas tempranas he realizado la labor de recoger los desperdicios sólidos, que deposita el vecindario frente a sus casas.

“Mi trabajo es por contrata de tiempo determinado, es decir cada cierto período de tiempo, tengo que renovar mi contrato de trabajo. Vivo en Calle D entre 4ta. y 5ta., La Gomera, Santa Clara, conjuntamente con mi esposa y una hija que tiene en estos momentos su marido preso. En esta labor que realizo se paga 340 pesos moneda nacional. Tengo que abonar a la ONAT, 25 pesos mensuales por concepto de patente de trabajo, además 132 pesos, moneda nacional, anuales por Licencia Operativa y Seguro. Pese a que pago de forma obligatoria todo este dinero, en 6 años de trabajo no he recibido de esta Empresa, ni ropa para trabajar, ni botas, ni guantes para protegerme de enfermedades y lesiones, absolutamente nada”.

“El viernes 9 de octubre de el año 2009, me comunicaron que mi contrato había terminado, también otros que realizaban esta labor fueron despedidos, corrieron igual suerte los que se dedicaban a el desyerbe de carreteras, labor muy agotadora pero muy necesaria”.

“Como todos los despedidos somos contratados, ninguno pertenecemos al sindicato, puesto que no está establecido. Es decir no contamos con el poco de apoyo que pueda brindarnos dicha organización. Los dirigentes argumentan no existe dinero en la entidad para pagar el mísero salario que devengamos, otras empresas de la provincia han dejado cesantes a miles de trabajadores con el mismo argumento”.

“La situación no puede ser más acuciante, tengo una familia que mantener además de ayudar a mi anciano padre que enviudó recientemente, existen pocas posibilidades de conseguir trabajo, si realizo alguna actividad considerada ilícita tendré problemas con las autoridades”.

“Alberto, actualmente los basureros son excesivamente abundantes, te diría la higiene de la ciudad es deprimente, las plagas de mosquitos, cucarachas, ratones, etc. Incrementaron como nunca antes”.

“¿Qué pasará ahora? Imagino los hierbazales interrumpiendo el paso peatonal y hasta el paso de vehículos automotores, más epidemias, más necesidad para el pobre desempleado. Nada que como decía mi abuelo, lo bueno que tiene esto es lo malo que se está poniendo”.

 

 
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SANTA CLARA
,  VILLA CLARA, cuba
5
de enero de 2010

El joven de 32 años Michel Oliva López, me relata los hechos acaecidos en un intento de salida ilegal del país. Michel reside en Calle 5ta. Entre D y Final, La Gomera, Santa Clara, Villa Clara. “Convivo con mi esposa y 2 niños pequeños, de 2 y 5 años respectivamente. Trabajo en reparación y llenado de fosforera, pagando una patente de 80 pesos mensuales, para poder efectuar legalmente esta actividad. Lo que gano realizando esta función me alcanza de forma restringida para mal mantener a mi familia. Agobiado por la crítica situación establezco conversación con 2 jóvenes vecinos, dialogamos sobre disímiles problemas que comúnmente teníamos, las carencias individuales, la persecución policial que pesaba sobre nosotros por supuestos delitos como por ejemplo, ventas ilícitas, receptación, acaparamiento y otros más que sólo en Cuba son proscritos. Sólo nos quedaba una salida a los problemas dialogados, la emigración, a partir de estas conversaciones comenzamos los preparativos. Contactamos con dos jóvenes camagüeyanos y con un señor mayor que tenía algunos conocimientos de marinería por ser hijo de un pescador.”

“Pusimos todos el dinero necesario para la compra de los materiales que se requerían para la fabricación de una embarcación como: cámaras, madera, encerado, planchas de poli espuma, alimentos, medicamentos de primeros auxilios, etc. El sacrificio fue grande, puesto que todos estos materiales son altamente cotizados en el mercado negro. Nos echamos al mar al amanecer del 8 de abril de 2009. Navegamos unas 70 millas y fuimos interceptados por un guarda costa norteamericanos. Fuimos trasladados a un barco de mayor tamaño y el día 13 de abril de 2009, fuimos devueltos a las autoridades cubanas por la Base de Bahía Honda, en Pinar del Río. Éramos 57 personas en total, entre ellas 7 mujeres y dos niños de 5 y 7 años respectivamente. De allí nos trasladaron a una dependencia de la Seguridad del Estado, enclavada en Carretera del Asilo Casa Blanca, Ciudad Habana, cerca del hospital Naval”.

“Al llegar allí nos reunieron en un parque y nos dijeron que seríamos bien atendidos y que debíamos mantener una disciplina adecuada, que no se tomaría represalia alguna, en cumplimiento de los Acuerdos Migratorios Cuba-Estados Unidos. Seríamos detenidos durante 72 horas en cumplimiento a una cuarentena con fines sanitarios preventivos. Desde que llegamos el señor mayor que nos acompañaba en el intento de emigrar, establece antagonismos con las autoridades que nos retenían. Discute con un Mayor de la Seguridad del Estado de raza negra, que dijo llamarse Camilo, que planteaba la emigración de Cuba era por problemas económicos. Él respondió que la emigración era de carácter político, pues no hay economía sin política y viceversa.”

“Solicitamos el uso del teléfono para todos los retenidos, con el fin de avisar a la familia que nos encontrábamos vivos. Esta solicitud fue rechazada con el argumento, que eran órdenes superiores. Fuimos encerrados tras una reja, según ellos no estábamos presos. La higiene era terrible, las heces fecales nadaban en los baños y fuera de ellos. Un solo

jabón para todos los encarcelados, no había pasta dental ni cepillos (nos los quitaron para quemarlos), ausencia de desodorantes.”

Por todas estas cosas el señor de que hago referencia anunció a las autoridades que no ingeriría ningún alimento. Esta decisión fue secundada por la mayoría de los encarcelados. El señor era diabético dependiente de insulina. A consecuencias de esto, después de ser trasladados hacia Santa Clara y devueltos a nuestros hogares, el señor fue ingresado totalmente descompensado del azúcar. ¿Para que hacerte esta historia Alberto si tu participaste en esta pesadilla? Gracias a Dios has rebasado y hoy estás mejor de salud.”

 

 
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SANTA CLARA,  VILLA CLARA, cuba
5 de enero de 2010

Mi vecino Julio Pérez Herrera me comenta su mísera existencia, vive en Calle 5ta. Entre D y Final, La Gomera, Santa Clara, Villa Clara: “Actualmente trabajo como custodio en la Empresa Constructora ECOI 1, que se dedica al movimiento de tierra, con un salario de 410 pesos moneda nacional, (unos 16,40 cuc). Este trabajo me da cobertura de tiempo, laboro 24 horas seguidas y descanso 72. En el tiempo libre me dedico a realizar cualquier labor que me dé cobertura económica”.

“Mi situación Alberto, no puede ser peor, tengo que mantener una familia compuesta por mi esposa, mi hija -que actualmente tiene a su marido en prisión- y mi pequeña nieta. Lo que gano en mi trabajo más lo que invento en la calle no alcanza para suplir los gastos de una casa. Hoy observo con soberbia como viven los actuales internacionalistas, médicos y otros trabajadores de la salud, personal dedicado a la enseñanza, constructores militares y otros. Cuando regresan después de haber cumplido su misión internacionalista, vienen con la sonrisa en los labios, sus bolsillos llenos de cuc (Peso cubano convertible)  y el equipaje repleto de ropas y otros objetos, que el cubano como yo, no puede tener. Yo también arriesgué mi vida por salvar del capitalismo cruel al hermano pueblo de Angola, en el año 1983 con solo 26 años marché a esta nación para defender a este pueblo de las pretensiones expansionistas de Pretoria y de la contrarrevolución interna, protagonizada por la UNITA. Estuve destacado en Huambo, Kalá, Menonque, Lobito y Mosamede. Todos estos lugares en el sur de Angola. Me enfrenté al enemigo en incontables ocasiones, viendo morir y caer heridos a muchos infortunados compañeros. Se me enfrió el alma al ver tanta sangre regresé a Cuba en 1985 con otra mentalidad, no se aparta de mi mente las calamidades que vi, brazos y piernas desprendidos por minas y otros efectos explosivos ¡Cuánto horror, cuánta muerte! Quien ve estas cosas, no se horroriza al ver la más vil película de horror. Ahora establezco una diferencia entre los actuales internacionalistas y los que como yo, también fuimos internacionalistas. Los de ahora desean serlo y hasta hacen cualquier cosa por ser elegidos. Los de antes no desean sufrir lo insufrible, hoy vivo en una casa de madera en pésimo estado. Apenas puedo mantener mi familia, no tengo ropa presentable para poder efectuar una salida recreativa, tampoco mi esposa y nieta. Estoy seguro que las personas del Tercer Mundo que veo en la televisión, no viven peor que yo.”

“Hoy me he entregado a la bebida. Cuando estoy en estado de embriaguez logro  borrar de mi mente los horrores vividos. También se minimizan las insufribles penurias actuales. No soy un alcohólico antes de mis 26 años no ingería bebidas alcohólicas. Ahora necesito olvidar no estar presente en este terrible presente. Si hoy pudiera, fuera sin dudas un internacionalista actual, pero sé que no sería elegido, así podría resolver mis problemas de vivienda y alimentación familiar”.

“Pertenezco a la Asociación de Combatientes y no he recibido de ésta ni tan siquiera un saco de cemento ni ayuda alguna. Alberto si en 1983 hubiese tenido visión futurista, sin dudas lo que estoy contando se convertiría en otra historia”.


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SANTA CLARA
,  VILLA CLARA, cuba
29
de diciembre de 2009

La trabajadora Daidy Labastida Muñagorri, de Comercializadora de MINAZ (Ministerio del Azúcar), entidad ubicada en carretera a Planta Mecánica, Sana Clara, Vila Clara, me expone la crítica situación higiénica de dicho centro laboral “Hace poco tiempo, aproximadamente un mes, trabajo en este lugar, no obstante salta a la vista la falta de higiene que impera en el centro. La cocina, si a esto se le podría llamar como tal, mas parece una cochiquera de cerdos; las cucarachas, roedores, hormigas y gusanos hacen acto de presencia en este lugar, tal parece como si fuera su casa. Calderos, bullones y otros depósitos de alimentos están ennegrecidos totalmente por falta de higiene. El estado de este local destinado a elaboración de alimentos para los trabajadores es tan crítico que fue necesario cerrarlo para una reparación capital. En estos momentos habrá que traer el almuerzo desde otra cocina. Desconocemos si la higiene del centro que nos enviará el alimento es buena, pero dice el refrán ojos que no ven, corazón que no siente.”

“En este centro laboral se expende a precios relativamente módicos, algunos alimentos, casi todos los viernes. Tenemos que comprarlos para aliviar en algo las carencias de nuestros hogares. En días pasados me vendieron entre otras cosas una libra de jamón. Contentos mi esposo y mis hijos por tan suculento y barato producto alimenticio, rápidamente dieron cuenta de él. La alegría se borró al poco rato, los tres se discutían el turno para el al baño, el jamón estaba en mal estado.”

“Los baños de mi centro laboral son una copia fidedigna de la situación de la cocina. Las tupiciones son casi permanentes, las heces fecales inundan las tazas sanitarias, conjuntamente con la orina. Los trabajadores prefieren ir al monte para hacer sus necesidades fisiológicas. Alguna medida tendrá que tomar la administración de este centro y entiendo que Salud Pública en sus cotidianas inspecciones tiene los ojos vendados.”
 

            


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SANTA CLARA
,  VILLA CLARA, cuba
29 de diciembre de 2009

Visitando el centro de trabajo de mi nuera, tuve la oportunidad de conocer a  Moisés Abreu González. Al observarle pude ver en él un hombre enfermo, sin apenas deseos de vivir. Establecí una larga conversación, dándome testimonio de su situación actual:

“Tengo 74 años, en estos momentos estoy viviendo en un pequeño cuarto en pésimas condiciones habitables. Puerta y ventana sin seguridad, un pequeño baño sin las más mínimas condiciones para efectuar mis necesidades fisiológicas y el aseo personal. Este inhabitable cuarto está ubicado dentro de una empresa del Ministerio del Azúcar, situada en Carretera a Planta Mecánica. Se me asignó puesto que no tengo familia que se pueda hacer cargo de mí. Trabajé como Operador de locomotora ferroviaria del azúcar, durante muchos años, transportando la materia prima a diferentes centrales azucareros de la provincia de Villa Clara. Tras sufrir un accidente laboral fui intervenido quirúrgicamente de la cadera, ya no pude seguir en mis labores y me jubilaron por incapacidad. Ahora en mi asignado cuarto me siento abandonado a mi suerte. Con el paso de los años diversas enfermedades han hecho presa de mí. Provocado por el accidente se me han efectuado cuatro operaciones de cadera y espero con paciencia o impaciencia ser sometido nuevamente a una intervención quirúrgica. En estos momentos camino auxilándome de un andador.”

“La dirección del centro laboral donde está ubicado el cuarto que habito no se preocupa de mis necesidades. Para trasladarme a un puesto médico, tengo que rogar, humillarme para que alguien se apiade de mi estado. Me he quedado sin almorzar o comer, ya que me es difícil o imposible asistir al comedor debido a mi invalidez parcial.”

“Hace aproximadamente 10 años mi hermano Rafael emigró a Estados Unidos. Gracias a él recibo algo de ayuda económica. He tenido en ocasiones que alquilar vehículos para trasladarme a centros hospitalarios, comprar algo de alimentos, aseo personal, ropa de cama y otros insumos necesarios.”

“Cuando pude emigrar no lo hice, porque creo en la Revolución. Entiendo que mi problema y el de otros como yo, no son del conocimiento de Fidel y Raúl. El tiempo pasa y mis fuerzas se están agotando, el día menos pensado me encuentran fallecido en mi inhabitable cuarto.”
 


 

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SANTA CLARA
,  VILLA CLARA, cuba
29 de diciembre de 2009

El trabajador de la Campaña Contra Vectores, Jorge Luis Rivera Medero, quien labora en esta actividad, fue expulsado de su centro laboral, por motivos no convincentes, según su testimonio a este comunicador.

“En días pasados te comenté sobre los problemas crecientes de la Campaña Contra Vectores en nuestra provincia de Villa Clara. Dichas inquietudes fueron transmitidas a compañeros de trabajo y a dirigentes afines a la actividad que realizamos.”

“Yo también tengo mis inquietudes políticas, no obstante no pertenezco a ninguna organización antigubernamental, pertenezco a los CDR (Comité de Defensa de la Revolución), al Sindicato de la Salud, antes de expulsarme, mantengo buenas relaciones humanas con vecinos y compañero de trabajo. Es decir no soy un ciudadano desafecto al proceso, por lo menos lo aparento.”

“En días pasados, fui llamado a la oficina de la Dirección de la Campaña Contra Vectores del Policlínico Marta Abreu, por un funcionario llamado Roque, quien me planteó que no podía continuar como obrero de la Campaña, por indisciplinas consistentes en haberme ausentado durante tres días de mi trabajo, además refiere que habían detectado cuatro focos vectoriales en el área que inspecciono.”

“No estando de acuerdo con la medida disciplinaria que se me impuso, le refuté que esto no era cierto. Las tres ausencias fueron justificadas por problemas de salud, presentándole un método médico el cual justifica mi incapacidad temporal para realizar mi trabajo. Le aseguré que la aparición de los focos vectoriales era falsa. Lo conminé a acompañarme y que me presentara los citados focos.”

“Ante las claras evidencias, la turbación en su rostro se hizo notable, como único escape a su injusta decisión argumento: “Te expulso porque no eres trabajador fijo, eres contratado”.

“Actualmente existe en mi provincia un déficit notable de oportunidades laborales. Muchas empresas han reducido sus plantillas, han quedado muchos obreros en la calle en espera de alguna opción laboral.”

“La persecución del Jefe de Sector de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) llamado Carlos Durán se volcará de nuevo sobre mí, si es que no consigo trabajo. Hay pocas opciones laborales, construcción, agricultura u otro trabajo de mala muerte”.

“Lo sucedido conmigo tiene numerosas víctimas entre otros trabajadores que no gozan de la simpatía de los Jefes de nuestro país. No puedo realizar actividad laboral por cuenta propia, si no poseo autorización del órgano de trabajo. ¿Con qué sostengo mis necesidades? Nada Alberto, caer mal es una desgracia.


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SANTA CLARA
,  VILLA CLARA, cuba
19
de diciembre de 2009

vivo en un edificio ubicado en Doble Vía y calle 4ta., Reparto Vigía, Santa Clara, Villa Clara, Cerca de mi vivienda se encuentran enclavados los siguientes hospitales: Hospital Infantil José Luis Miranda, Hospital Materno Mariana Grajales, Hosital Clínico Quirúrgico Arnaldo Milián Castro, Policlínico Chiqui Gómez y la Clínica de Estomatología Docente Especializada.

Manifestó el señor Celestino Hernández Gutiérez, su preocupación por las críticas condiciones higiénico sanitarias que rodean estos centros de salud.

“El río Cubanicay pasa aledaño a estas dependencias de la salud, en este río se vierten abundantes desperdicios de estos centros y además, de la población circundante.”

“Puedo asegurar también con elementos de juicio, que existen en este barrio varios basureros. Por doquier se detectan tanques de basuras llenos a su alrededor, se depositan los desperdicios de la población, ya que la labor de los vehículos destinados a recoger la basura no es buena”.

“He visitado todos estos centros de salud y he observado en ellos la abundancia de vectores dañinos para la salud humana. Existen diversas propagandas por los medios de difusión masiva que exhortan a la población a extremar las medidas de higiene. ¿Cómo es posible que se pueda plantear dicha situación, si los organismos estatales que deben velar por estas irregularidades no cumplen?”

“Se hace necesario, concretar las medidas a tomar por los diversos factores, crear condiciones propicias para una buena higiene y entonces se le podrá exigir al pueblo una correcta disciplina higiénica.”
 

      


          






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SANTA CLARA,  VILLA CLARA, cuba
7
de octubre de 2009

La señora Maricel Acosta Raimundo, vecina de Calle Central No.216 entre 4ta. Y 5ta., Reparto Osvaldo Herrera, Santa Clara, Villa Clara, me comunica su intranquilidad y la de sus vecinos por el incremento desmedido del alcoholismo en los alrededores del lugar donde reside.

Desde horas tempranas se reúnen en los alrededores de su casa un grupo cada vez mayor de ciudadanos que se pasan todo el tiempo bebiendo bebidas alcohólicas. No creo que tengan ocupación laboral, no ganan salario alguno y sin embargo siempre tienen el dinero para comprar la bebida. Toman cualquier cosa, entre ellas, alcohol que se suministra en tiendas de víveres, contaminado con queroseno. Me han dicho que otras veces, consiguen en farmacias medicamentos que contienen este detestable producto. Bebidas obtenidas por fermentación de miel de purga, procesadas por medio de fuego, a través de un serpentín que condensa la mezcla señalada”.

“Estos ciudadanos cada vez más numerosos, molestan a las mujeres con obscenidades que me avergüenzan mencionarlas. Gritan a toda voz, se ofenden entre ellos, a veces llegan a pelearse escandalosamente. Ponen música insoportable a un tono tan alto que molesta nuestros oídos. Hasta altas horas de la noche todos los días se repite esta pesadilla. Hay veces que me pregunto ¿Quyé hace la policía ante situación tan denigrante?”

“Tememos mucho por estas personas, han llegado a la pérdida total de sus condiciones humanas. Son capaces por satisfacer su perniciosa adicción, hasta de perpetuar robos y delitos aún mayores o más peligrosos. La vida está dura, ellos intentan escapar por medio de la embriaguez de esta dura realidad, lo cierto es que no resuelven sus problemas, se hunden cada vez más en la inmundicia y amenazan a las personas que los rodean con la comisión de aberrantes delitos”.


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SANTA CLARA
,  VILLA CLARA, cuba
7
de octubre de 2009

La señora Mileidy Ascuaga López, se dirige a mí para relatarme su preocupación por la pésima alimentación que dan a sus hijos en la escuela donde cursan estudios.

“Tengo dos hijos que tienen trece y catorce años de edad, ambos van a la Secundaria Básica Héctor Martínez Valladares, escuela que se encuentra situada en Carretera Central Km 293, Antón Díaz, Santa Clara, Villa Clara. Dicho centro estudiantil dista de mi casa tres kilómetros aproximadamente, ya que la situación del transporte en la zona donde residimos es extremadamente difícil, esta distancia la recorren a pie. La ruta de ómnibus que debe circular, aunque tiene un horario muy distante una de otra, suele fallar con mucha frecuencia. Se ha elevado esta queja a las diferentes instancias que deben responder por esta irregularidad en el horario de los ómnibus”.

“Las respuestas no son convincentes: falta de combustible, falta de piezas de repuesto, ausencias ocasionales de choferes, etc. También pretenden convencernos con el cruel y genocida bloqueo que nos impone el Imperialismo Yankee”.

“Lo que sí es una realidad, es que mis dos hijos y sus compañeros de estudio tienen que caminar una larga distancia para asistir a sus clases. Agrava esta problemática, la crítica alimentación a que se les oferta en la escuela. Sólo se les da como alimento un pan con embutido de dudosa procedencia y un vaso de yogurt. Estos estudiantes se encuentran atravesando una edad en desarrollo, que exige una alimentación adecuada que satisfaga sus necesidades”.

“Soy una madre divorciada  que me encuentro desocupada laboralmente, como puedes ver, para reforzar la dieta de mis hijos se me hace casi imposible”.


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SANTA CLARA
,  VILLA CLARA, cuba
7
de octubre de 2009

“Alberto, lo que se está viendo en estos tiempos es una verdadera pesadilla. El exceso de alcoholismo ha tomado matices sin precedentes. Es poco usual ver a un hombre que no ingiera bebidas, hasta mujeres y niños de once a quince años están tomando”

“Nací en San Juan de los Yeras, municipio de Ranchuelo, Villa Clara, vivo actualmente en calle D no.51, La Gomera, Santa clara, me llamo Inocencio Martínez Ríos, tengo 72 años de edad”.

“Los tiempos han cambiado terriblemente para mal, los valores humanos de la gente de mi época, ya es un recuerdo del pasado, se divisa borrosamente en la mente de los que peinamos canas”

“Recuerdo mi infancia en San Juan de los Yeras, éramos felices, rodeados de gente buena y campechana, Recuerdo la Noche Buena, los fines de años, prácticamente era la única época en que se bebía, sin excesos por supuesto”.

Las fiestas eran familiares, el lechón asado, la invitación sincera a comer y beber de los amigos del barrio. Todo se desenvolvía en un ambiente sano y familiar, no había peleas entre amigos, todo era alegría y felicidad”.

“La pobreza en que vivíamos no quitaba la sonrisa de nuestros labios. En mis primero años de vida, allá en mi pequeño barrio, puedo asegurarte que habían dos alcohólicos, ¡pobres hombres!, sin amigos, sin familia, sin decoro. Hoy, que horror, en este mismo lugar en que pasara tan feliz infancia y juventud y que frecuento visitando amistades y familia, he podido observar con espanto que quizás solo hay dos hombres que no toman”.

Niños que toman, quizás influenciados por el comportamiento de sus progenitores. Mujeres irresponsables que comparten borracheras con el compromiso de turno. Hombres que lo pierden todo por el indeseable flagelo del alcoholismo. ¿Hasta dónde llegaremos? Me siento espantado”.

 
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SANTA CLARA
,  VILLA CLARA, cuba
7
de octubre de 2009

Me comenta la joven madre, Yanisleidy Trujillo López, su crítica situación para surtir de leche a sus dos hijos, una pequeña de tres años y un niño de doce años de edad.

“Mi casa se encuentra ubicada en calle 2da. No.184 entre C y D, Reparto Vigía, Santa Clara, Villa Clara. Desde hace cuatro meses aproximadamente el abastecimiento de leche a la tienda de víveres a la cual pertenece mi núcleo familiar, se ha visto afectado en su horario y calidad”.

“Regularmente el citado e imprescindible alimento, llegaba muy temprano en la mañana, para su posterior venta a la población. Esto me permitía alimentar a mis hijos antes de salir a cumplir mis obligaciones laborales, pero la situación ha cambiado, la leche en estos momentos está llegando muy tarde. En ocasiones ha llegado a altas horas de la tarde. No obstante esta demora, para mi injustificada, lo peor es que casi siempre este producto se descompone. Para mi pequeña de tres años, que no puede comprender la falta de su acostumbrada leche, es motivo de llanto. Para mi hijo mayor la situación no es menos grave. En su escuela solo le suministran un pan con embutido y un vaso de yogurt desde las 8 am en que comienza, hasta las 5 pm que terminan las clases”.

“No hay respuestas de los organismos que tienen que ver con esto. Al menos no convencen a la población las explicaciones que se nos suministran. Sólo devengo 270 pesos moneda nacional, en mi centro laboral, cantidad de dinero que no alcanza para comprar en el mercado negro la leche y otros alimentos necesarios para mis hijos y para mi misma”.

“Las quejas por la mala calidad de la leche, son numerosas. Otros padres se encuentran en iguales condiciones. Mis hijos y otros niños padecen de desnutrición. Los hijos de otras familias pudientes pueden saborear a cualquier hora del día el alimento al cual hago alusión”

 
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SANTA CLARA
,  VILLA CLARA, cuba
5
de octubre de 2009

“Alberto, la calle en que se encuentra enclavada mí vivienda, es algo parecido a un callejón de siglos atrás. No creo que a esta calle se le pueda dar el número de 5ta. Es una vía totalmente intransitable para persona alguna. Mucho más aún, para vehículos automotores. Si alguna vez, viéramos el tránsito de algún equipo de transporte por esta calle, te puedo asegurar que sería sin lugar a dudas, un helicóptero. Mí nombre es: Mileidy Oliva López. Vivo en calle 5ta. No.32 entre D y Final, La Gomera, Santa Clara, Villa Clara”.

“El nombrado camino en que se encuentra ubicada mí vivienda, no está pavimentado, es una vereda que en tiempo de lluvia, los huecos (casi lagunas), son tan numerosos que es poco usual divisar tierra firme”.

“Soy trabajadora de la salud donde me desempeño como Secretaria de Sala en un centro para el internamiento de pacientes siquiátricos. Esta responsabilidad exige de mí presencia. Para salir de mí casa todas las mañanas, tengo que hacerlo sin zapatos, hasta llegar a tierra firme, lavar mis pies en casa de algún vecino, para poder calzarme y continuar camino a mí centro de trabajo. Convivo con mí hermano y su familia, además mí hija de ocho años. Tenemos que navegar prácticamente, para salir cada mañana a cumplir con nuestras obligaciones laborales y estudiantiles. Además, agrava la situación, la carencia total de alumbrado publico. Todas las viviendas, no poco numerosas están en pésimo estado constructivo. Esta situación de la calle en que vivimos tantos núcleos familiares,  no es única en mí barrio. Puedo decir, que frente a la vivienda de la que fue delegada de la circunscripción hasta hace dos años, existe hueco enorme el que ni ella como delegada pudo lograr se reparase”.                 

 

                                      

 

                 


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SANTA CLARA
, cuba
5 de octubre de 2009

El señor Michel Oliva López, expone a este comunicador los problemas higiénicos y constructivos de centros hospitalarios de la provincia Villa Clara.

“En mí provincia, he visitado la mayoría de los centros hospitalarios. En todos, sin excepción existen serios problemas de higiene, construcciones en mal estado, carencia de insumos, deficiente alimentación, etc. Problemas estos, que el Gobierno Provincial (Poder Popular), debe tener en cuenta y resolverlos de forma inmediata. Que nuestro sistema de salud sea gratuito, es un orgullo que enarbolan todos los revolucionarios de Cuba, pero entiendo que es justa la gratuidad, no obstante, la quisiera con calidad”.

“A continuación, relaciono los problemas que he detectado en diferentes centros hospitalarios, en visitas necesarias efectuadas a los mismos.

“Hospital Materno: Mí hijo pequeño, nació el veinte y nueve de noviembre, del año dos mil siete. En este hospital, observe pésimas condiciones higiénicas sanitarias. Por ejemplo, en los cubículos de las recién paridas, hay un solo baño, una sola llave de agua, donde se lavan pañales, se recoge agua para descargar las tazas sanitarias y para bañarse. Además, en este mismo lugar se efectúa la higiene bucal. También pude observar en este hospital, la carencia total de sábanas, toallas y otros insumos. Tupiciones varias y frecuentes. Es decir, todo un desastre”.

“En el Hospital Provincial he efectuado necesarias visitas en reiteradas ocasiones, percatándome que existen las mismas carencias anteriormente enunciadas sobre el Hospital Materno. La comida es pésima, la escasez de agua es común, las frecuentes tupiciones y la higiene, hacen de este lugar un verdadero infierno”.

“Hospital Arnaldo Milíán Castro, popularmente le dicen Detrás de la Fachada: La misma situación. En este centro es peligroso ser intervenido quirúrgicamente. Conozco varios casos de operados infectados por bacterias, las que han puesto en riesgo sus vidas, por ejemplo la sala de Angiología es un infierno, puesto que tienen que convivir pacientes con ligeras afecciones, al unísono con aquellos que desgraciadamente padecen gangrenas y otras patologías que ponen en riesgo a todos en el medio que los circunda”.

“Estos son algunos de los centros principales en la cabecera provincial. Imagínese en que condiciones se encontraran los hospitales de los municipios de mí provincia. Por todas estas razones expongo, ingresar en estos hospitales, es un verdadero desafío”.                                


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SANTA CLARA
, cuba
19
de septiembre de 2009

Ana María García García  residente en Carretera a Unidad Militar entre Unidad Militar y Carretera Central, Las Minas, Santa Clara, Villa Clara, expone a este comunicador su difícil situación económica ya que tiene dos pequeños niños, un varón de dos años de edad y una pequeña de siete meses. Su esposo se encuentra actualmente preso, su casa es una choza en deprimente estado y para mayor agravante no posee Libreta de Racionamiento.

Refiere ella, que al no poseer dicha libreta, no puede comprar a precios asequibles los pocos productos alimenticios que el citado documento autoriza.

“Solamente, la leche que consumen mis pequeños, tengo que comprarla a sobre precio. No poseo el dinero necesario para pagar trescientos pesos mensuales que me importaría el imprescindible alimento para mis niños”.

“Otros alimentos me son negados como es el caso de la carne que ofertan para niños, pues en Cuba no se puede adquirir este producto como en otros países, y tengo por esta causa una paupérrima situación que me imposibilita la nutrición de mis niños y la mía propia”.

Ana María me comunica que han efectuado incontables gestiones para adquirir la necesaria libreta. Las diversas instancias le piden como requisito imprescindible la propiedad de su vivienda.

“Mi casa, fue fabricada de forma ilegal para el criterio de los funcionarios del Instituto de  Vivienda, por lo que me es negado el documento que me adjudica como propietaria.

Estoy al borde de la locura expresa Ana María. Estos señores no son capaces de apiadarse del sufrimiento de una madre”.  “Cuando voy a visitar a mi esposo en la prisión puedo observar el sufrimiento del mismo ante la precaria situación que presentamos. Se agrava este crítico estado anímico por la impotencia que siente al no poder hacer nada”.

Me comenta esta señora, que desea que su caso sea conocido, ya que lamenta que otras personas sufran las mismas calamidades que padece su familia al no poseer Libreta de Racionamiento.

 

Text Box: Ana María y sus dos niños

                                   

Text Box: La libreta de racionamiento que no le dan a Ana María



 

 

                                 


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SANTA CLARA, cuba
19
de septiembre de 2009

La señora Yesmy Elena Mena Zurbano vecina de calle 12 y Prolongación de Marta Abreu, Reparto Virginia, Santa Clara, Villa Clara, me comunica diversas dificultades respecto al comienzo del nuevo curso escolar. 

“Tengo dos niños en edad escolar, el estudio es necesario para su futuro profesional y además para una buena formación ciudadana. Ahora bien, las condiciones para comenzar este curso no están creadas totalmente, mis hijos están ubicados en una escuela que dista de mi casa cuatro kilómetros. Las difíciles condiciones del transporte me dificulta la puntualidad. Es necesario levantarse muy temprano para poder llevarlos a tiempo a la escuela”.

También señaló que la comida, que se les oferta es pésima e insuficiente, continuó diciendo: “Me veo obligada a prepararles merienda que en ocasiones me veo apretada económicamente para comprar los productos alimenticios que son sumamente caros. En mi caso, puedo asegurar, que cada vez que tengo que comprar los uniformes paso mil vicisitudes, ya que nunca he podido obtener las tallas de ropa que le sirvan. Mi hijo mayor tiene trece años y su tamaño es sumamente grande, la talla de pantalón es treinta y ocho cada vez que comienza un curso, son muchas las dificultades para vestirlo de uniforme. En el caso del menor pasa algo similar, las tallas de ropa casi nunca se corresponden. Yo entiendo que se pudiera analizar todas estas problemáticas, para poder crear las condiciones mínimas para un correcto inicio de curso escolar”. 


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SANTA CLARA
, cuba
19
de septiembre de 2009

La señora Niurka López López  me expone su indignación, por lo que entiende ella es una injusticia haber detenido a su esposo y haberle revocado la causa que extinguía de forma condicional. Ella planteó:

 “Mi esposo Frank Hurtado Fabelo, fue detenido el 16 de abril del 2008 por el delito de “Peligrosidad”, según el criterio del jefe de sector de Hatillo, localidad de Villa Clara.

Fue a cumplir su sanción al Campamento Correccional de Vernia, municipio de Ranchuelo. En dicho campamento de reclusos laboró en tareas agrícolas, manteniendo un buen comportamiento. Por su buen comportamiento, se solicitó la liberación condicional por dos veces, ambas fueron rechazadas”.

“Con fecha 1ro. de abril de 2009 efectué una solicitud de súplica al Tribunal, acudiendo a los servicios de la licenciada Yenis Mary Zamora Cruz, quien tramitó su libertad logrando este objetivo el día 4 de Mayo de 2009. Cuando fue liberado, no teníamos casa y fuimos a vivir a la casa de mi hermano en Hatillo. Rápidamente, con la mejor intención de integrarse a la sociedad, quiso comenzar a trabajar”. 

“Se dirigió al Órgano de Trabajo de Ranchuelo, el jefe de este órgano le asignó un trabajo en labores agrícolas en una finca estatal de la localidad y en nuestra presencia llamó a la Jueza de Ejecución informándole que lo había ubicado laboralmente.

La mencionada finca dista de la casa donde residíamos 10 kilómetros. Dicha distancia la recorría diariamente, sin faltar un día. A la semana de estar trabajando el Jefe de Sector de Hatillo llamado Delvis lo citó al sector aplicándole una multa de veinte pesos por estar ilegal en su localidad”.

“Él indignado le dijo en su cara, que cuándo lo dejarían tranquilo. El jefe de sector le insinuó que eso sucedería cuando comenzara a laborar como informante  para la policía.

El 10 de agosto de 2009 lo detienen nuevamente para revocarle la causa. Según la Jueza que dio la orden, él no se había presentado ante ella para informar su estado laboral. Por lo cual lo declara ilocalizable”. “Esta Jueza tenía conocimiento que él estaba trabajando”.

“Cuando fui a la visita el día 4 de septiembre de 2009, el reeducador llamado Neury me informó que lo habían trasladado a la Prisión de Manacas. Una persona bien informada, me aseguró que aún no se había efectuado el traslado. Volví al reeducador diciéndole que yo sabía que no había sido trasladado. Se rió en mi cara volviéndose sin dar respuesta alguna. Mi esposo Frank Hurtado Fabelo ha sido sancionado cinco veces por el delito de Peligrosidad. ¿Hasta cuándo será victima del pésimo trabajo de oficiales inescrupulosos, los que no vacilan en cometer una injusticia por lograr un acenso?”     

 

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SANTA CLARA
, cuba
19
de septiembre de 2009

La señora Daidy La bastida Muñagorri reside en calle 4ta. Km. 295 D y Final,  La Gomera, Santa Clara, Villa Clara; esta joven, me comenta los inconvenientes que existen en su localidad por la carencia de médico y enfermera en el consultorio de familia al cual pertenece.

“Hace más de tres años, la Doctora que laboraba en mi consultorio se marchó a cumplir Misión Internacionalista a Venezuela y su ausencia no ha sido suplida por médico alguno. Los pacientes de diversas patologías tenemos que trasladarnos a otro consultorio más distante cuando necesitamos los servicios médicos”.

“Otros consultorios, presentan la misma carencia de galenos, por lo que se originan aglomeraciones de pacientes en el único que esta prestando el servicio a la comunidad.

Tengo dos niños, uno de dos años y otro de cinco. En ocasiones se enferman y me veo obligada asistir al único consultorio que está funcionando. Hay días que el doctor no se encuentra. Cuando se halla tengo que hacer colas interminables. Ocurre algo similar o peor, con un consultorio de estomatología que se inauguró en nuestra comunidad. Para extraerme un molar con no pocos dolores, he ido en incontables ocasiones y no he podido lograrlo. “No vino la doctora”, me plantean; “no hay agua”; no hay anestesia para la extracción”; y yo diría, no hay vergüenza”.

“Se ha planteado esta problemática al Delegado de La Circunscripción y no ha podido encontrar una respuesta satisfactoria”.

                                 

El Consultorio del Médico de la Familia, en estado de abandona, al igual que la mayoría y la basura en la cerca, que es una muestra de cómo se atiende la salud.


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SANTA CLARA
, cuba
19
de septiembre de 2009

Disturbios en Centro Recreativo causa preocupación de vecinos de este Comunicador. Calixta López Bombino, preocupada por la seguridad de hijos y nietos, me expone sus fatídicas inquietudes respecto a las visitas al Círculo Social de Antón Díaz. Ella reside en calle 4ta. No. 31 entre D y Final, La Gomera, Santa Clara, Villa Clara.

“Cuando veo salir, los fines de semana a mis hijos y mis dos nietos mayores hacia el Circulo, mí preocupación es tal, que no duermo hasta que no hayan llegado ellos. En este preocupante lugar recreativo, es raro el día que no existan reyertas entre los jóvenes que lo frecuentan. Semanas tras semanas, hay que lamentar hechos de sangre, que derivan en lesiones y hasta muertes, entre los jóvenes que supuestamente acuden a este lugar a recrearse”.

El Círculo de Antón Díaz está ubicado en Carretera Central Km. 294.

“Entiendo -manifiesta Calixta- que deben existir por moneda nacional, otros lugares opcionales donde la juventud pueda recrearse sanamente. He observado, que los lugares recreativos donde se paga en divisas, en muy pocas ocasiones se presentan disturbios, salvo algunas excepciones”.

“También emito mí opinión, que si en este lugar, existiese la presencia de Agentes de la PNR, (Policía Nacional Revolucionaria) que controlen la disciplina, fuesen menos las tragedias a lamentar. Por cierto, también puedo asegurar, la presencia de policías en otras actividades, menos prioritarias, es exagerada”.

Recojo el testimonio de Michel Rodríguez Torres, residente en calle Cuarta entre D y Final: “Los jóvenes cuando van al Circulo, único lugar recreativo de la zona donde resido, muchos de ellos, llevan armas blancas y otros objetos punzantes. He observado muchos problemas que han derivado tragedias personales y económicas, por jóvenes ingerir estupefacientes. No quisiera frecuentar tan nefasto lugar, pero sólo tengo veinte y dos años y este es el único lugar recreativo en esta localidad”

Text Box: El Círculo Social

 

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SANTA CLARA
, cuba
19
de septiembre de 2009

Iván Pérez Machado reside en calle 5ta. entre C y D, La Gomera Santa Clara; Villa Clara. Me narra las malas condiciones en que se encuentra su vivienda:

“Vivo aquí en La Gomera hace 17 años, aproximadamente, mi casa se encontraba en muy mal estado, ya que era totalmente de tabla y estaba podrida. Decidí construirla de mampostería, dando apertura a la obra diez años atrás. Comencé con entusiasmo la tarea constructiva y logré la mitad de mi vivienda. Cuando hube levantado partes de las paredes se acabaron los recursos constructivos. Ahora tengo la mitad de casa de madera en pésimo estado, y la otra mitad de mampostería sin terminar”.

“Laboro como jefe de brigada de Mantenimiento y recibo un salario de cuatrocientos pesos. Realmente con este salario no me es posible comprar los materiales de construcción excesivamente caros”.

“En reiteradas ocasiones me he dirigido al delegado del Poder Popular en la circunscripción, el que me ha planteado que el país no cuenta con los recursos para  resolver todas las necesidades. Sin embargo he podido observar como, a otras familias que llevan poco tiempo viviendo en esta localidad, se les ha suministrado materiales a precios asequibles para la reparación o construcción de sus viviendas”.

“En mi centro de trabajo he dialogado con la administración y el sindicato al cual pertenezco y tampoco he logrado una solución a mi caso”.

“¿Qué tiempo soportara mi vivienda antes de caerse?  Quizás si esto pasara, las distintas organizaciones de masas, a las cuales pertenezco me podrán brindar ayuda, o quizás seamos trasladados yo y mi familia  hacía un albergue”

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SANTA CLARA
, cuba
15
de septiembre de 2009

El ciudadano Idenio  Vázquez Rodríguez de 67 años, residente en calle 5ta.entre D y Final, La Gomera  Santa Clara, Villa Clara, me trasmite su preocupación financiera.     

“Soy un retirado y solo devengo doscientos cuarenta y dos pesos moneda nacional (unos10 cuc) no me alcanza para mantenerme y a mi esposa. Producto de mis escasos recursos, me he visto obligado a practicar disímiles actividades ilícitas, según el criterio del Jefe de Sector, Javier Bermúdez”.  

“En días pasados, fui interceptado por el mentado Agente del Orden quien me ocupó –aproximadamente- seis litros de leche que yo pretendía vender. Por esta actividad, me aplicó una multa de veinte pesos.  Este producto, yo lo compro a pequeños agricultores, propietarios de ganado vacuno y tengo que andar grandes distancias  y revender a personas necesitadas el alimento”.

“También he deambulado por los basureros para encontrar materia prima, como: cobre, aluminio, chatarra ferrosa y otros. Estos productos los vendo o los cambio por latas de refrescos a la Empresa de Materias Primas de la provincia. Con el resultado de la venta o el canje logro una pequeña suma de dinero para amortiguar la critica situación económica que presentamos familiarmente”. “Soy un hombre de buena conducta social y legal, laboré durante muchos años aportando a la sociedad y a la Revolución el fruto de mi trabajo. No entiendo por qué soy perseguido si no robo, tampoco daño a nadie”.

“Me indigno porque no me permiten completar el dinero necesario para mi subsistencia.

Por mi estado de cólera ofendí con verdades tangibles al mencionado Jefe de Sector. Le recordé su oscuro pasado de delitos continuados, le espeté en su cara que si tuviera vergüenza no reprimiera a los que no hacen nada en comparación con lo que él hizo en el pasado.  ¿Cómo es que tienes la desvergüenza de acosar a quienes te conocen? Tú  eres nacido y criado en este barrio”. “Mi situación es esta, no tengo salida o vivo con un mísero salario, o seguiré pagando multas”, concluyó.
 

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SANTA CLARA
, cuba
24
de agosto de 2009


La solución del traslado de pasajeros ha traído consigo un mal mayor que el problema que se pretendía remediar. El Señor Alcides Riberas Rodríguez actualmente se encuentra ubicado como responsable de una de tantas piqueras para coches de tracción animal, dentro de la ciudad de Santa Clara, provincia de Villa Clara. Dicha piquera radica en la calle Martha Abreu entre Alemán y carretera Central.

Alcides, plantea a este comunicador que ha recibido incontables quejas, pronunciadas por los vecinos de la citada piquera donde labora. Las heces fecales, la orina y el sudor de equinos crean un ambiente totalmente fétido y a su vez son transmisores de disímiles enfermedades infecciosas. También se puede observar como situación agravante de la circulación de estos coches tirado por caballos, el entorpecimiento de la capacidad de movimientos de otros vehículos automotores.

En estos tiempos, el transporte por autobús y taxis no suple ni tan siquiera un diez por ciento de las necesidades del transporte de la población. Por lo que el Gobierno Municipal autorizó un notable número de propietarios de caballos y coches a suplir dicha carencia, manifestó Alcides y continuó diciendo: “¿Cuál de los dos problemas que se plantean seria más perjudicial? La carencia de transporte o la transmisión de diferentes enfermedades y otras molestias”.