La Plaga del Terrorismo
 



Ciudad de Miami
1ro. de enero de 2010
 




s evidente que el terrorismo es una plaga gravísima que está amenazando y agrediendo desde hace ya muchos años la convivencia humana. Prácticamente es necesario perfeccionar conocimientos técnicos para enfrentarse a esa plaga en forma razonablemente efectiva dentro de la relatividad de las cosas humanas. No es fácil la garantía absoluta de que se controle algo que depende de la voluntad suicida de fanáticos empeñados en matar y destruir aun a costa de su propia vida. Y no con riesgo de su propia vida, sino con la seguridad de perderla.

    En muchos campos se manifiesta el terrorismo y, de manera especial, afectando el transporte aéreo. Representa, pues, un grave peligro para la aviación comercial. En estos tiempos prescindir del transporte aéreo, aunque existan otros medios, es casi paralizar un alto porcentaje de las actividades comerciales y sociales del mundo. Es, por lo tanto, necesario perfeccionar procedimientos de seguridad en ese campo y preparar al público en general para que coopere, aunque sea incómoda esa cooperación, con las autoridades para prevenir crímenes de esta naturaleza. Además, es necesario que haya coordinación, casi instintiva, entre los pasajeros para cooperar en la seguridad aportando datos que consideren oportunos para que las autoridades actúen con medidas preventivas. Y, por supuesto, que haya garantía de que cualquier informe que dé un pasajero sobre alguien que viaja junto a él, se mantenga confidencial para la seguridad de ese pasajero que de buena voluntad está cooperando con su advertencia e información.

    Es indispensable crear conciencia colectiva en la lucha contra el terrorismo, fomentando las virtudes cívicas y hasta el instinto de conservación personal, para que todos cooperen en ese empeño con excepción, lógicamente, de los que están en la línea de actuar contra la paz y la seguridad de las personas.

    La técnica moderna puede contribuir en alto grado a simplificar medidas que no son deseables pero que son necesarias. Se ha llegado a los extremos de que se tomen esas medidas en beneficio de la seguridad colectiva. Y esto aumenta el costo del transporte aéreo y multiplica los inconvenientes de las personas para hacer sus viajes que pueden ser de negocios, de familia o de placer en el campo turístico.

    Se ha dicho muchas veces que “en la confianza está el peligro”. Por lo tanto, no hay que abusar de la confianza que puede emanar del tiempo transcurrido sin una tragedia.