El acuerdo militar entre Bogotá y Washington
 



Ciudad de Miami
25 de octubre de 2009
 




uy importante es la firma del acuerdo entre Estados Unidos y Colombia
este viernes 30 de octubre que facilitará el acceso militar de los EE.UU. a siete bases colombianas durante diez años para combatir el narcotráfico. Estas bases incluyen la sustitución de una importante base que había en Ecuador y que debido a la hostilidad del Presidente Correa contra los EE.UU. fue eliminada. Sus operaciones antidrogas ahora se llevarán a cabo desde la base de Palanquero en el valle central del Magdalena en Colombia.

    Dentro de las aberraciones sistemáticas del dictador venezolano Hugo Chávez, se encuentra el ataque sostenido desde hace varios meses con respecto a esta coordinación de las fuerzas armadas de los Estados Unidos con las bases aludidas en Colombia, atribuyéndoles una gravísima amenaza para la soberanía de Venezuela y la seguridad de la región. Y esto lo atribuye a una supuesta actitud violatoria del derecho internacional por parte de uno de los gobernantes más serios del Hemisferio Occidental, el actual Presidente de Colombia, Alvaro Uribe Vélez.

    El acuerdo incluye la cantidad de personal militar y civil estadounidense que operará en Colombia y que no podrá exceder los límites de 800 militares y 600 contratistas civiles fijados por ley de los Estados Unidos. Incluye, además, una cláusula sobre inmunidad diplomática para el personal militar estadounidense. Se ha informado que el texto completo del acuerdo será publicado en el U.S. Federal Record (gaceta oficial de los EE.UU.) dentro del plazo de un mes.

    Es significativa la firma de este documento, especialmente por las antojadizas especulaciones del Teniente Coronel Hugo Rafael Chávez Frías. Esas especulaciones han girado sostenidamente sobre una posible agresión, que él “espera” de parte del gobierno colombiano y posiblemente de los Estados Unidos de América a través de Colombia.

    Ahora falta, como algo indispensable, que el Congreso de los Estados Unidos ratifique el Tratado de Libre Comercio suscrito hace unos tres años entre los gobiernos de Bogotá y Washington. Se considera que es impropia la tardanza en esta ratificación de parte del Congreso estadounidense, especialmente si se toma en cuenta el grado de solidaridad entre el gobierno de Uribe y el de los Estados Unidos.