No derrotaron a Uribe en Unasur


Ciudad de Miami
30 de agosto de 2009
 




s notorio el hecho de que en la reunión de Presidentes convocada por lo que se llama Unasur en el atractivo y famoso Bariloche de la República Argentina,
el Presidente Uribe, a quien trataron de colocar en el banquillo de los acusados y vencerlo con invectivas impropias, antijurídicas y condenarlo, resultó haber sido un expositor acertado y firme en su defensa y dando, si se quiere, cátedra de lo que es la soberanía que tanto se invocó y se manoseó en esa reunión con el propósito de condenar a los Estados Unidos de América y al gobierno de Colombia por haber suscrito un acuerdo para el uso de bases militares colombianas existentes por personal militar de los EE.UU. en función de la lucha contra el narcotráfico.

    El Presidente Uribe, abogado y, sin duda alguna, estadista, orador y patriota defendió la tesis de Colombia y la de su gobierno en forma que, en último análisis, resultó victoriosa en ese debate donde la hostilidad fue el signo principal de la primera etapa de la conferencia. La hostilidad de los que lo acusaban se estrelló contra la solidez de sus argumentos y la firmeza para expresarlos. Fue una victoria para Colombia y, a través de sus argumentos, también para los Estados Unidos de América a los cuales se pretendía acusar de estar instalando bases militares supuestamente agresivas contra los gobiernos del Cono Sur que son, en gran parte, enemigos de los Estados Unidos y aliados de Fidel Castro y Hugo Chávez.

    Por supuesto, es preciso observar y hasta condenar que exista esa conspiración de varios gobernantes de orientación marxista-leninista que se está desarrollando en la región, ya con bases en el Caribe, en Centroamérica y en Sudamérica. Lo lógico es que hayan aprendido algo de esta lección que tuvo como maestro a Álvaro Uribe.

    El curso de los próximos meses indicará cuáles son los resultados de esta victoria – aunque tal vez haya quienes no la consideren así – del Presidente de Colombia en esa conferencia en el lujoso Bariloche argentino. Ojalá que no se siga abusando del concepto de soberanía para amparar conspiraciones marxistas en el actual escenario regional, como se está intentando, indebidamente, en el caso de Honduras cuyo gobierno constitucionalmente organizado es objeto de agresiones de parte de otros gobiernos que, a su antojo, invocan soberanía, democracia y autonomía para decidir los destinos hondureños en circunstancias de emergencia que han sido resueltas a la luz de las normas constitucionales de esa república.