Es necesario poder militar disuasivo de los EE.UU.


Ciudad de Miami
20 de agosto de 2009
 




ara que los Estados Unidos de América sigan siendo el baluarte máximo de la defensa de la libertad en caso de una agresión armada de quien sea,
es preciso que su capacidad militar se mantenga en alto nivel de eficiencia y poderío, porque esas son características indispensables para que dispongan de un poder disuasivo que evite la tentación de los enemigos para agredir la paz mundial y, especialmente, a los Estados Unidos de América. El antiquísimo aforismo de “Si quieres vivir en paz, prepárate para la guerra”, del escritor militar Flavius Vegetius – en tiempos del Imperio Romano – mantiene su vigencia porque ese nivel de preparación desanima a los enemigos que quieran aprovecharse de cualquier circunstancia favorable para destruir lo que representan en todos estos tiempos, especialmente durante todo el Siglo Veinte, los Estados Unidos de América.

    El Presidente Barack Hussein Obama ha declarado, según informan las agencias de prensa, que se opone a planes adicionales del Departamento de Defensa, o sea del Pentágono, para fortalecer militarmente a este gran país. Con respecto a ese tema invoca la necesidad de no gastar dinero en esos propósitos, como si no fuera muchísimo el dinero que se está usando ahora en forma más o menos discutible, en otros proyectos que incluyen presupuestos astronómicos que implican una deuda nacional difícil de calcular sin el auxilio de los ceros a la derecha que la aritmética indica. El Presidente se refiere a las autoridades militares de los E.U. y a miembros del Congreso que respaldan esos proyectos que tienen por objeto mantener en alto grado de eficiencia, de acuerdo con los avances modernos, el poderío militar estadounidense. Inclusive ha dicho que vetaría cualquier ley del Congreso sobre la materia.

    Al mencionar los avances tecnológicos modernos, hay que tener en cuenta, sin duda alguna, que prácticamente de día a día se producen desarrollos en ese campo que no se calcularon antes con la anticipación que era normal en otras épocas. Con espíritu pacifista, pues, hay que mantener la capacidad militar de los Estados Unidos en condiciones de desalentar las pretensiones de sus enemigos para una agresión militar. Desde luego, en el campo político también deben estar alertas los estadistas, coordinados con los estrategas, para demostrar que los Estados Unidos no están, como se dice en frase popular, “pintados en la pared”. Desafortunadamente, en lo político, resulta muy difícil, dada la manera de ser del país, que se produzca la malicia necesaria para que tantas inteligencias, como las hay, sepan enfrentarse doctrinariamente y en materia de tácticas a los enemigos políticos de los Estados Unidos.