Dos leyes aprobadas con
"nocturnidad y alevosía" en Venezuela


Ciudad de Miami
17 de agosto de 2009
 

 


a velocidad que lleva la revolución marxista, para él “bolivariana”, de Hugo Chávez es alarmante,
por decir lo menos. Es más que alarmante, porque ya es una agresión abierta a los derechos individuales y a las libertades públicas en lo que es, aunque parece será necesario decir que fue, Republica de Venezuela.

   El jueves 13 de agosto por la noche, e inmediatamente en la madrugada del viernes, se aprobaron, lo que podría decirse en lenguaje popular “a tambor batiente”, dos leyes destructoras de la vida democrática y cultural de los venezolanos. Se trata de la Reforma Educacional, que obviamente es para implantar un lavado de cerebro entre los niños y los jóvenes, y la Ley de Tierras Urbanas, que autoriza la expropiación de edificaciones y terrenos considerados ociosos por el gobierno. Todo eso fue hecho sin la presencia del sector democrático del poder legislativo que, en protesta, se había retirado de la Asamblea cuando se discutía la llamada reforma educativa. No es exagerado decir en modo alguno que hubo “nocturnidad y alevosía”, definición condenada en todos los códigos penales civilizados.

    Todo lo que está haciendo Chávez en Venezuela tiene proyección inmediata en varias naciones del Hemisferio cuyos gobiernos han surgido o se han fortalecido a la sombra de los petrodólares distribuidos alegremente y en cantidades enormes por el dictador venezolano. Desde luego, todo esto tiene como punto de partida la tremenda tiranía totalitaria, marxista-leninista, que desde hace más de cincuenta años y medio sojuzga al pueblo cubano, la de Fidel Castro. Ya se está palpando, en medio de inmensa y justificada alarma e indignación, lo que está haciendo en Ecuador el recién elegido para un segundo período presidencial, Rafael Correa.

    En medio de tanta tragedia cívica y política en Venezuela, hay que reconocer, con aplauso y esperanza, el empeño en que se encuentran muchísimos miles de venezolanos exigiendo libertad y vigencia de instituciones democráticas en Caracas y en distintas ciudades. Se trata de manifestaciones públicas impresionantes, de las cuales queda constancia en fotografías que realmente demuestran la magnitud de esos hechos que ponen en alto los valores del empeño democrático de la Venezuela que se opone a la dictadura marxista – llamada por él “Bolivariana” – del Teniente Coronel Hugo Rafael Chávez Frías.