Chávez y las Armas Suecas Descomisadas a la FARC


Ciudad de Miami
6 de agosto de 2009
 

 


o se trata de exigir pruebas absolutas, químicamente puras – por decirlo así – para llegar a la conclusión de que las armas suecas que compró Venezuela son las mismas que han aparecido en Colombia en manos de los terroristas de las FARC. Asimismo, no se necesita de una extraordinaria facultad imaginativa para saber que esas armas llegaron a las FARC enviadas o vendidas por el gobierno venezolano que encabeza en forma absoluta el Teniente Coronel Hugo Rafael Chávez Frías. No hay que entrar en detalles de cuántas armas fueron, una, cuatro o quién sabe cuántas más. Lo cierto es que son armas especiales que Suecia le vendió al gobierno de Venezuela que no está considerado oficialmente como gobierno terrorista. Esto confirma una grave crisis de orden público internacional en esta región del mundo, concretamente en cuanto a los países que están bajo la influencia del régimen de Chávez.

     Con respecto a este caso, las explicaciones dadas en declaraciones públicas por el gobernante venezolano no son concluyentes, ni cosa por el estilo. Dentro de su manera peculiar de hablar y atacar, no ha podido producir una explicación razonablemente aceptable para Suecia, el gobierno afectado, ni para la opinión pública internacional. En una forma sumamente rara, como muy raras son sus manifestaciones, ataca al Presidente Uribe de Colombia por las pruebas de la existencia de estas armas de procedencia venezolana vinculándola a ataques al gobierno colombiano por unos acuerdos internacionales con el gobierno de los Estados Unidos de América permitiendo a militares estadounidenses permanecer en bases en territorio colombiano en función del narcotráfico. Ese es el punto de partida de acusaciones de una supuesta guerra contra Venezuela de parte del gobierno de Washington en coordinación con el de Bogotá.

    Por supuesto, estas acusaciones no tienen base sólida alguna y, por consiguiente, no encuentran resonancia en el campo internacional porque nadie que seriamente las analice encuentra en ellas base para una acusación como la que formula Chávez.

     Con respecto a este caso de las armas que Suecia vendió a Venezuela, sea cual fuese el año que lo hizo, que ahora aparecen en manos de las FARC, hay que comentar que parece ha hecho bajar la intensidad inmensamente agresiva de los ataques verbales, políticos y económicos de Chávez contra el actual gobierno constitucional de Honduras, que preside Roberto Micheletti.