¿Qué Hace el Canciller Venezolano
en el “Jeep” con Zelaya?


Ciudad de Miami
26 de julio de 2009
 

 


s sumamente significativo el hecho de que se haya anunciado oficialmente,
con fotografías y todo, que el Ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Nicolás Maduro, cumpliendo órdenes de su jefe, el dictador venezolano Hugo Rafael Chávez Frías, salió de Managua para la frontera con Honduras acompañando en forma calculadamente espectacular al depuesto presidente Zelaya en su intento de regresar a Honduras. Independientemente del hecho relacionado exclusivamente con Zelaya, cabe la pregunta de qué hace la figura máxima de la diplomacia venezolana acompañando a un derrocado Presidente hondureño en un propósito contrario a la normalidad jurídica de su país. El hecho de que el actual gobierno constitucional de Honduras no sea reconocido por el gobierno de Venezuela y otros gobiernos del mundo, no autoriza en modo alguno a esos gobiernos a participar en un acto contrario al orden público en Honduras. Por el contrario, se trataría de una actitud de hostilidad, en este caso contra la soberanía del Estado hondureño. De acuerdo con el Derecho Internacional, la existencia de un Estado es independiente del reconocimiento por gobiernos de otros Estados.

    Que Zelaya entre o no entre a Honduras es una posibilidad que en este momento no se puede confirmar. Sin embargo, el propósito de cruzar la frontera en un vehículo que salió con protección policial del gobierno nicaragüense desde Managua, obligaría al gobierno de Venezuela a no participar en ese intento aun cuando el gobierno de Chávez prácticamente ha conspirado contra la normalidad jurídica de Honduras al apoyar, desde antes de su derrocamiento, los propósitos dictatoriales del entonces Presidente Zelaya. Por supuesto, ya se sabe que el gobierno de Chávez no tiene frenos de ninguna naturaleza en lo que respecta a las normas diplomáticas, a la urbanidad normal y a las normas que el Derecho Internacional informa.

     Aun cuando agencias internacionales de noticias, periodistas extranjeros y líderes políticos de extrema izquierda del continente americano desconozcan intencionalmente la realidad del inmenso respaldo popular que tiene el actual gobierno constitucional de Honduras, es un hecho comprobable que en Honduras, cuyo gobierno preside por sucesión constitucional Roberto Micheletti, no está ocurriendo lo que se dice en muchos países en el sentido de que “las cárceles están llenas y hay abusos de toda naturaleza de parte del gobierno”. Es fácil comprobar esto para los que visiten Honduras en estos momentos o para los que tengan acceso a información correcta de lo que está pasando en la hoy sufrida y noble patria hondureña, que no merece los vejámenes provenientes de gobiernos antidemocráticos del mundo, gobiernos que si no son antidemocráticos, están influidos por la antidemocracia.