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in ninguna explicación a la luz de la lógica y de las normas del
Derecho Internacional,
hay una intervención de varios gobiernos de América en una crisis
política en la República de Honduras donde el Presidente Manuel
Zelaya fue sustituido, dentro de las normas constitucionales, por el
Presidente del Congreso de la República. En torno a este caso se
suscitó un conflicto interno determinado por el capricho del ex
gobernante Zelaya en el sentido de afirmar que fue un golpe de
Estado de las Fuerzas Armadas contra él, cuando lo que ocurrió fue
que todos los poderes del Estado hondureño, en vista de las
pretensiones dictatoriales y antidemocráticas de Zelaya, decidieron
su sustitución. Las Fuerzas Armadas cumplieron órdenes del Poder
Judicial que es el que tuvo a su cargo determinar la salida del
poder de Zelaya por haber violado las leyes y la Constitución de la
República.
La intervención internacional la determinan, fundamentalmente,
gobernantes de varios países del Hemisferio Occidental identificados
con la corriente ideológica que quieren que en América prevalezcan
las normas marxistas-leninistas de la tiranía totalitaria de Fidel
Castro. Y esto es así, aunque no lo expresen con estas palabras,
pero las intenciones son las mismas y los métodos que quieren
implantar tienen por finalidad la vigencia del Castrocomunismo en
esta región del mundo.
El gobernante venezolano, Hugo Chávez Frías, con un despliegue
extraordinario de influencias y de recursos económicos, incluyendo
amenazas militares, ha respaldado con vocabulario agresivo, las
pretensiones correspondientes a instalar en Honduras un gobierno
similar al suyo en Venezuela y al de Castro en Cuba. La intervención
internacional ha llegado a los extremos de que la Presidenta de la
República de Argentina, Cristina de Kirschner, iba a desembarcar en
Tegucigalpa con el Presidente del Paraguay, el ex Obispo Lugo. Se
anunció en su momento que también llegaría a Tegucigalpa el
Presidente del Ecuador, Rafael Correa. Todos estos presidentes son
también jefes de las Fuerzas Armadas de sus países. Y hay que poner
énfasis en todo esto porque se expusieron a una acción militar del
Ejército Constitucional de Honduras en contra de estos gobernantes
que deberían estar en sus respectivos países en vez de estar
interviniendo personalmente, en territorio hondureño, en los asuntos
de ese país centroamericano. Por varios días han estado ausentes de
sus respectivas capitales donde deberes fundamentales demandan su
presencia.
El prestigioso Cardenal hondureño, Oscar Andrés Rodríguez, y los
obispos del país han aprobado lo ... ocurrido y pedido a Zelaya que
no trate de regresar y desatar un baño de sangre en el país.
Lo que pretende el actual gobierno de Honduras es eliminar el
propósito de Chávez y de otros gobernantes de la región de instalar
a Zelaya con un modelo de gobierno a lo Fidel Castro.
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