
erias
mortuorias son seguidas de andanadas de insultos,
donde por igual el grotesco déspota
irrespeta al Cardenal de Venezuela y a todos
aquellos que no aceptan rendirse a sus pies. En
horas también monta cómicas negociaciones y se
muestra rodeado de serviles ineptos que junto
con él dan vergüenza tratando de convencer de
una inexistente capacidad y conocimiento de la
economía, frente a un astuto Rafael Correa, que
después de prestarse para el ridículo de la
“Caja Manuela”, ahora lo cobra con creces y se
lleva millones, mientras Chávez juega a genio de
los mercados y el comercio exterior.
Una patética presencia la de este militar
ignorante, adueñado de Venezuela y con sus
recursos, pagándose delirios que arruinan
nuestro patrimonio. Cada día un nuevo templete
es montado por quien sólo concibe mentir y
manipular y así ir pasando el tiempo hasta
lograr imponer definitivamente su tiranía
comunista, copia al carbón de la ruinosa
experiencia cubana.
El lunes, en plena celebración del Día de la
Independencia, como realmente es una ironía
festejarla, pues el déspota decidió insultar e
irrespetar al máximo dignatario de la iglesia
católica, el Cardenal Urosa Savino, al que
endilgó todo tipo de epítetos, enfurecido porque
el prelado fue muy claro al señalar que Hugo
Chávez instaura un régimen comunista. A esto, y
mostrando su calaña de bandido, frente a todo el
cuerpo diplomático y dirigiéndose directamente
al Nuncio de su Santidad acreditado en
Venezuela, Monseñor Pietro Parolin dijo que "Da
dolor ver al cardenal, como un troglodita, meter
miedo con el comunismo. Señor nuncio, no
merecemos un cardenal como ese. Este pueblo
merece respeto. Este pueblo es católico. Es
indigno que se llame cardenal"…
Y simplemente lo que vemos es que este
envalentonado trasgresor, ya no le es suficiente
desmantelar el Estado Venezolano e imponernos
sus caprichos y sus canalladas, sino que
pretende también mandar en el Vaticano y obligar
al Santo Padre a elevar a Cardenal a quien él
decida… Así este vergonzante déspota dijo que se
opuso a Urosa Savino porque sabía que su
antecesor, monseñor Ignacio Velasco, conspiró en
abril en 2002, agregando "Yo cedí, pero tenía un
candidato. Alguien que debía ser el
supercardenal, Mario Moronta; lo merecía. La
Conferencia Episcopal lo envió al exilio en
Táchira. Para mí, aquel es el cardenal, no este
indigno, este troglodita”…
A las pocas horas del asqueante espectáculo el
propio aludido, Monseñor Mario Moronta declaró a
los medios su desacuerdo con el inaceptable
irrespeto hacia el Cardenal Urosa. Criticó a
Hugo Chávez por haber arremetido de esa manera y
fue enfático en expresar su fraterna solidaridad
al señor cardenal, agregando: “Es verdad que uno
puede o no tener la coincidencia de opiniones,
pero en una democracia se debe respetar las
opiniones y las posturas y por eso me parece que
decir que el cardenal es un indigno y un
troglodita, no es propio de la investidura del
presidente", Igualmente desmintió el cuento de
su exilio y aseguró: "Estoy muy contento aquí en
el Táchira, no estoy castigado"
Vamos a ver qué otras barbaridades agrega el
sociópata a esta arremetida contra el Cardenal y
contra la feligresía católica venezolana, no
creo que quede sólo en su baladronada del lunes
cuando berreaba y lo cito… “¡Sépalo” este pueblo
no es manipulable por sotanas". Advirtiendo a
Roma que el Gobierno no acepta la actual
jerarquía eclesiástica. Y sobre todo que más
inventan los invasores cubanos para distraer a
los venezolanos del fracaso de un militar
golpista y traidor que ha dilapidado más de
900.000 millones de dólares sin que el hambre,
el desempleo y las carencias cada vez más
acuciantes hayan sido frenados.
Ni el show de “La caja Manuela”, ni el insulto
al Cardenal Urosa, como tampoco el mal montado
cuento del terrorista salvadoreño que venía a
matarlo, tapan el fracaso de este envilecido
tirano cuartomundista y su mal llamada
revolución que despide un espantoso olor a
podrido, producto de cientos de miles de
toneladas de alimentos descompuestos, que son
prueba fehaciente de su corrupción y su
canallesca naturaleza.