
uan
Manuel Santos es ya el nuevo Presidente de
Colombia, y tomará posesión del cargo el
próximo 7 de agosto. Con un arrollador triunfo
que muestra más de nueve millones de votos, en
contraste con los 3 millones y medio logrados
por Antanas Mockus y una mayoría de más de un
75% en el congreso, nos muestran a un mandatario
muy bien apertrechado para llevar a cabo planes
y promesas electorales.
De todas partes llegan felicitaciones al sucesor
de Alvaro Uribe que sin dudas con su abrumadora
popularidad que encuestas colocan en un 70%,
logró apuntalar también este triunfo de quien
por derecho se le considera su heredero político.
Y no esperó mucho este hombre recio que es
Santos para enviar un mensaje contundente a los
violentos que organizados en una banda
terrorista con pretensiones de organización
política, saben que a Nariño ha llegado su peor
enemigo…
Juan Manuel Santos el presidente electo de
Colombia, no espero mucho, y en el discurso
posterior a su rotunda victoria ha dicho a la
banda narcoguerrillera FARC que se les agotó su
tiempo, anunciando también, que a partir del 7
de agosto, cuando tome posesión del cargo, será
más contundente en la lucha contra las
guerrillas y los narcotraficantes.
Sin rodeos innecesarios y mostrando desde el
principio su temple, Santos ha dicho: "Que oigan
los terroristas y que oiga el mundo, a las FARC
se les agotó su tiempo. Colombia está saliendo
de su pesadilla del secuestro y la violencia;
mientras insistan en sus métodos terroristas,
mientras insistan en atacar al pueblo colombiano
no habrá dialogo y las seguiremos enfrentando
con toda la dureza, con toda la firmeza”.
Hasta ahora se sabe que Juan Manuel Santos fue
electo con el 70%. Santos que como sabemos fue
el recio ministro de Defensa de Uribe y artífice
de los golpes más duros a las FARC ya prometió
hacer todo lo que esté en su mano por acabar con
ese flagelo. Y de verdad, que el mundo entero y
más sus enemigos, saben que el nuevo Presidente
de Colombia habla en serio. Cito un párrafo del
discurso, que me pone a imaginar la furia que
deben tener ahora Chávez, Piedad Córdoba y la
banda empoderada en pleno… Dijo Santos: "Hemos
sido contundentes contra los terroristas y
contra los narcotraficantes y lo seremos más
todavía, desde aquí les exigimos que liberen a
todos los secuestrados en su poder. Seguirán
abiertas las puertas de reinserción para
aquellos guerrilleros que abandonen las filas
del terrorismo y quieran regresar a la sociedad".
Pero insistió: "a las FARC y a los violentos se
les agotó su tiempo, y los colombianos saben
bien que yo sé como combatirlos".
Horas necesitó el régimen de Hugo Chávez para
elaborar un comunicado desde la cancillería y en
él felicitar al nuevo Presidente de Colombia…
Seguramente fue el tiempo que necesitaron
también para aplacar al déspota que creyó poder
engañar al pueblo colombiano y llevarlos a votar
por quien él consideraba un elemento fácil de
manejar o débil para combatir a los violentos
que Chávez apoya y financia. Y es que no se
pueden negar las razones que el militar
trasgresor que es Hugo Chávez tiene para
detestar a Juan Manuel Santos, quien como
ministro de la Defensa de su país ideó y ejecutó
algunas de las operaciones más contundentes que
lograron golpes letales contra las FARC. No
podemos negar las razones que Santos ha dado a
Chávez para detestarlo… Santos ha atacado un
brazo armado que al abusivo militarote le es
fundamental a sus planes de expansión y control
de Latinoamérica. No podemos olvidar que en
marzo de 2008, Santos fue el artífice de la "Operación
Fénix", donde abatieron al número dos de las
FARC, "Raúl Reyes" cuando realizaron el
bombardeo al campamento guerrillero en
territorio ecuatoriano, donde gozaban del amparo
de un gobierno títeres del plan Castrochavista.
Los colombianos han sido muy claros… Esos más de
nueve millones de votos a favor de Santos lo
dicen todo y a Hugo Chávez no le dejan margen de
dudas: La nación neogranadina no será un
satélite del siniestro plan urdido por los
tiranos Castro y financiado por Hugo Chávez con
el patrimonio del pueblo venezolano del que
dispone a su antojo.
Con una admiración inmensa por ese pueblo, deseo
desde aquí, unir mi voz a esas miles que la
noche del domingo en el Coliseo El Campín, de
Bogotá junto a Juan Manuel Santos gritaron ¡Viva
Colombia!