
reo que en cualquier momento Hugo Chávez no va a
suspender las cadenas de Radio y TV que a diario
impone y las mismas estarán
ininterrumpidamente mostrándonos a un abusivo
déspota que ha decidido lavarle el cerebro a sus
seguidores, manteniéndolos bajo una andanada de
mentiras, de mensajes violentos contra
cualquiera que adverse sus pretensiones, y una
siembra de miedo que nos lo muestra unas veces
aseverando que si el sale del Poder, Venezuela
entrará en una guerra civil, y otras veces
asegurándole a los más necesitados, que si los
partidos opositores llegaran a la Asamblea
Nacional, les suspenderían esos mendrugos con
los que este infame tirano compra a núcleos de
población a los que jamás sacará de la pobreza,
porque sólo así –siendo bien pobres- los
mantendrá sujetos a su voluntad.
Día a día y a cualquier hora, encadena radios y
televisoras obligando a todo un país a
escucharle su arenga que no busca otra cosa más
que lavar el cerebro a algunos, y negar la
pluralidad a otros. Definitivamente Hugo Chávez
está en campaña electoral, campaña donde sólo
está él, mostrando cómo se abusa del Poder, como
se violan derechos, como se irrespeta a un país…
Cuando no aparece inaugurando una “Planta” de
barajitas, lo vemos de “Banquero” asegurando que
en un nuevo parapeto el “Pueblo soberano” tendrá
prestamos, ayudas económicas y verá el fin de
sus miserias… Otras cadenas lo traen de gran
salvador, arrodillado a los pies de un cura
vergonzante que en un show deprimente lo
pretende mostrar como el iluminado, el sucesor
de Jesús de Nazareth, el místico, el hacedor de
milagros.
En fin… Esto, con variantes que como les digo
son sólo del rol que ese día el tropero quiera
escenificar, estamos ante una campaña brutal, en
la cual una sola voz, un solo candidato, un
tirano se dedica a anular cualquier competencia
y nos muestra además, que esta infamia será
hasta el mismo 26 de septiembre, cuando se
realicen las elecciones legislativas, donde una
vez más, el candidato es Chávez… y una vez más
pretende imponer su voluntad…
En la noche de este pasado jueves, un delírico
déspota vuelve a arremeter contra la empresa
privada, vuelve a amenazar, vuelve a insultar…
Chávez acelera la imposición del castrocomunismo
en un país donde los políticos opositores
parecieran anestesiados e imposibilitados para
generar un discurso que responda a tanta mentira,
tanto irrespeto, tanta amenaza… Grasiento, sucio,
sudoroso, envalentonado, reitera ese malsano
odio por la empresa privada y sobre todo por
Lorenzo Mendoza presidente de Empresas Polar. A
Chávez posiblemente lo han convencido los
invasores cubanos que ellos pueden suplir los
alimentos que hoy produce esa empresa, una de
las más grandes de Latinoamérica y la más grande
de Venezuela. A Chávez ya no le importa si puede
o no garantizarle comida al pueblo venezolano.
Está convencido que si reedita aquí la hambruna
que ha impuesto al pueblo cubano Castro durante
medio siglo, logrará reeditar la misma larga y
tenebrosa tiranía.
Este tropero amoral, protector de pillos,
descarado depredador, tiene el cinismo de hablar
de decencia. Este que pretende convertir a
Venezuela en el mismo lupanar en el que
convirtió Castro a Cuba… Anuncia el que necesita
ver de dónde saca más recursos para poder seguir
manteniendo chulos, que “Estudia la posibilidad”
de imponer nuevos impuestos a los licores y
cigarrillos como parte de una campaña que busca
"sanear la moral del país". ¿Este traidor, este
amoral, este destructor, arengando sobre
rectitud e integridad… Todo porque piensa que
además de sacar más dinero de los bolsillos de
los venezolanos, para seguir manteniendo a los
Castro y su tiranía, al pedigüeño Evo Morales,
al incestuoso Daniel Ortega y a los terroristas
y sociópatas que bien financia, puede asentarle
otro golpe a Lorenzo Mendoza, pechando el
consumo de cerveza y también limitando su
distribución.
"Vamos a estudiar incluso los impuestos, los
impuestos a la cerveza, los impuestos a los
licores, los impuestos a los cigarrillos", dice
el pillo de siete suelas que es Chávez. "Vamos a
sanear el país, hasta cuando tanta basura
moral"… Anuncia en su diaria cadena de radio y
televisión que confiscará los camiones
pertenecientes a las cerveceras y que pretendan
expender la bebida en las barriadas del país.
Grita: "Camión que ande por ahí vendiendo
cerveza en los barrios hay que agarrarlos, acaso
que esto es un burdel, Venezuela no es ningún
burdel"… Como si no supiéramos que no es esa
cerveza la que prostituye a nuestro pueblo, que
es él, su maldita robolución, su afán de
convertir a Venezuela en un lupanar copiado de
la Cuba destruida por Castro, paraíso del
comercio sexual, de la droga, de la degradación
humana… El trasgresor que es Chávez sigue
atacando, sigue insultando, destruyendo… Ya cada
vez nos parecemos más a la triste isla de los
hermanitos Castro…