Combatir, resistir es un imperativo, dejar la pasividad el salvavidas

Eleonora Bruzual
Desde Caracas
8  de junio de 2010
http://www.gentiuno.com




odría utilizar este comentario de hoy, relatándoles la grotesca intervención del tiranillo cuartomundista Hugo Chávez este domingo pasado. Intervención en la cual nos demuestra que alguien entre sus más “Respetados” asesores le ha convencido de que a más palurdo, más obsceno, más violento, más aumenta su popularidad. Lo de este domingo nos demuestra que su patanería crece y que debe sorprendernos su inagotable abuso del poder.

Pero como les decía, “Podría” utilizar este tiempo y hacer recuento de cada insulto, cada abuso, cada violación de los Derechos Humanos, cada violación de la Constitución vigente, cada extorsión, cada chantaje, en este domingo que vuelve a ser no un día para el reposo, sino, gracias a este infame trasgresor, un tiempo para la angustia, para la ira impotente ante el militar traidor que nos robó el país, lo reparte entre sus cómplices y pretende que pasivos, aceptemos convertirnos en sus esclavos.

Pero al hacerlo, sólo estaré refiriendo hechos que se suman a otras tropelías, a otros abusos. A otras imposiciones de un milico mandante e insolente que avanza envalentonado la misma ruta trágica de Cuba. Porque ¡Ojo! Esa necia expresión de muchos de que Chávez nos llevará a reeditar la pesadilla cubana, es eso ¡Una necedad!... No nos llevará, la estamos viviendo, padeciendo, y día a día podremos vaticinar –sin ser videntes- los espantos que viviremos ese día, esa semana, sólo siguiendo el avatar de un pobre país que de soberano pasó a dependiente de la más asquerosa tiranía y del más traidor de los milicos.

Y como creo que si algo debemos asumir los que de una u otra manera, por oficio y por realidad generamos opinión pública, es hacer de las nuevas tribunas que son las Redes Sociales, vocerías de alerta, de reflexión, de convocatoria a asumir y enfrentar la tragedia antes que ella nos anule… Así les compartiré lo que estas últimas horas he colocado como Tweets en la Red Twitter, red que me está resultando un medidor emocional invalorable, y al que he comenzado a dar la misma orientación que siempre he impuesto a mis programas de radio o a mis columnas y artículos de prensa impresa…

A los pesimistas que dicen que Chávez sigue teniendo gente que lo sigue, les recuerdo en esos cortos 140 caracteres que permite Twitter, que “camino a La Haya, el criminal Milošević contaba con 30% de seguidores. Es torpe esperar que Chávez se quede sin gente”. A esos mismos twitteros les digo que “Si luchamos contra la resignación y contra la cobardía de no defender este país maravilloso que tuvimos, derrotaremos al déspota”

A los apáticos y conformistas que “… lloraremos por el gran país que perdimos, el único donde el emigrante, el refugiado era recibido con brazos abiertos… ¡Pero será tarde!” También participo a los optimistas que desde aquí es imposible irse en balsa. Hay que agenciarse un peñero por lo menos  y desde La Vela de Coro, poner rumbo norte. Y a esos mismos optimistas, que no se olviden que el refugiado hiede… Que una cosa es turista con dólares a desterrado sin un cobre ¡Esto es serio! Que cuando un mal día nos levantemos y encontremos a las puertas de nuestras casas “Brigadas de acción rápida” gritando ¡Paredón y picadillo! ya no habrá nada que hacer… Que vean que Franklin Brito es el Fariñas venezolano, nuestros presos de conciencia los mismos que llenan las mazmorras castristas ¡TODO IGUAL! Y cuando nuestros muertos abonen otras tierras y el exilio sea eterno, pensaremos en los que nos alertaron sobre la necia pasividad… Y cada barbaridad pasa a ser costumbre, cada exabrupto parte de la cotidianidad… Y así pasan los años, y Chávez nos cerca y aniquila y si lográsemos ver nuestras caras cuando pretendemos banalizar, estaríamos viendo los patéticos rostros del Kit Kat Club en la película “Cabaret”.

Y aquellos que creen que vendiendo lo poco que han podido atesorar en una vida de trabajo honesto, será suficiente para afrontar el doloroso exilio, les aseguro que se enterarán en un destierro triste, que si gastas y no logran reponer lo gastado, se termina… Y desterrado y sin dinero ya no será placentero recibirte. El recostado hiede, el desempleado apesta, el iluso da rabia…  Y no hay tiempo, de verdad no lo hay. Pronto nos levantaremos y no habrá Internet, y se acabó el Twitter y los e-mails y esa catarsis que permite a muchos creer que con eso basta… ¡Eso se terminará! No hay mucho tiempo ya los cómplices y estultos le han dado el suficiente para que desmantele el Estado y termine con los venezolanos libres… Por eso les pido con pasión, con emoción, con urgencia que no olviden aquel verso de José Martí, y no sólo no lo olviden, sino que lo pongamos en práctica “¿Del tirano? Del tirano di todo, ¡Di más! y clava con furia de mano esclava sobre su oprobio al tirano”