
odría
utilizar este comentario de hoy,
relatándoles la grotesca intervención del
tiranillo cuartomundista Hugo Chávez este
domingo pasado. Intervención en la cual nos
demuestra que alguien entre sus más “Respetados”
asesores le ha convencido de que a más palurdo,
más obsceno, más violento, más aumenta su
popularidad. Lo de este domingo nos demuestra
que su patanería crece y que debe sorprendernos
su inagotable abuso del poder.
Pero como les decía, “Podría” utilizar este
tiempo y hacer recuento de cada insulto, cada
abuso, cada violación de los Derechos Humanos,
cada violación de la Constitución vigente, cada
extorsión, cada chantaje, en este domingo que
vuelve a ser no un día para el reposo, sino,
gracias a este infame trasgresor, un tiempo para
la angustia, para la ira impotente ante el
militar traidor que nos robó el país, lo reparte
entre sus cómplices y pretende que pasivos,
aceptemos convertirnos en sus esclavos.
Pero al hacerlo, sólo estaré refiriendo hechos
que se suman a otras tropelías, a otros abusos.
A otras imposiciones de un milico mandante e
insolente que avanza envalentonado la misma ruta
trágica de Cuba. Porque ¡Ojo! Esa necia
expresión de muchos de que Chávez nos llevará a
reeditar la pesadilla cubana, es eso ¡Una
necedad!... No nos llevará, la estamos viviendo,
padeciendo, y día a día podremos vaticinar –sin
ser videntes- los espantos que viviremos ese día,
esa semana, sólo siguiendo el avatar de un pobre
país que de soberano pasó a dependiente de la
más asquerosa tiranía y del más traidor de los
milicos.
Y como creo que si algo debemos asumir los que
de una u otra manera, por oficio y por realidad
generamos opinión pública, es hacer de las
nuevas tribunas que son las Redes Sociales,
vocerías de alerta, de reflexión, de
convocatoria a asumir y enfrentar la tragedia
antes que ella nos anule… Así les compartiré lo
que estas últimas horas he colocado como Tweets
en la Red Twitter, red que me está resultando un
medidor emocional invalorable, y al que he
comenzado a dar la misma orientación que siempre
he impuesto a mis programas de radio o a mis
columnas y artículos de prensa impresa…
A los pesimistas que dicen que Chávez sigue
teniendo gente que lo sigue, les recuerdo en
esos cortos 140 caracteres que permite Twitter,
que “camino a La Haya, el criminal Milošević
contaba con 30% de seguidores. Es torpe esperar
que Chávez se quede sin gente”. A esos mismos
twitteros les digo que “Si luchamos contra la
resignación y contra la cobardía de no defender
este país maravilloso que tuvimos, derrotaremos
al déspota”
A los apáticos y conformistas que “… lloraremos
por el gran país que perdimos, el único donde el
emigrante, el refugiado era recibido con brazos
abiertos… ¡Pero será tarde!” También participo a
los optimistas que desde aquí es imposible irse
en balsa. Hay que agenciarse un peñero por lo
menos y desde La Vela de Coro, poner rumbo
norte. Y a esos mismos optimistas, que no se
olviden que el refugiado hiede… Que una cosa es
turista con dólares a desterrado sin un cobre ¡Esto
es serio! Que cuando un mal día nos levantemos y
encontremos a las puertas de nuestras casas
“Brigadas de acción rápida” gritando ¡Paredón y
picadillo! ya no habrá nada que hacer… Que vean
que Franklin Brito es el Fariñas venezolano,
nuestros presos de conciencia los mismos que
llenan las mazmorras castristas ¡TODO IGUAL! Y
cuando nuestros muertos abonen otras tierras y
el exilio sea eterno, pensaremos en los que nos
alertaron sobre la necia pasividad… Y cada
barbaridad pasa a ser costumbre, cada exabrupto
parte de la cotidianidad… Y así pasan los años,
y Chávez nos cerca y aniquila y si lográsemos
ver nuestras caras cuando pretendemos banalizar,
estaríamos viendo los patéticos rostros del Kit
Kat Club en la película “Cabaret”.
Y aquellos que creen que vendiendo lo poco que
han podido atesorar en una vida de trabajo
honesto, será suficiente para afrontar el
doloroso exilio, les aseguro que se enterarán en
un destierro triste, que si gastas y no logran
reponer lo gastado, se termina… Y desterrado y
sin dinero ya no será placentero recibirte. El
recostado hiede, el desempleado apesta, el iluso
da rabia… Y no hay tiempo, de verdad no lo hay.
Pronto nos levantaremos y no habrá Internet, y
se acabó el Twitter y los e-mails y esa catarsis
que permite a muchos creer que con eso basta… ¡Eso
se terminará! No hay mucho tiempo ya los
cómplices y estultos le han dado el suficiente
para que desmantele el Estado y termine con los
venezolanos libres… Por eso les pido con pasión,
con emoción, con urgencia que no olviden aquel
verso de José Martí, y no sólo no lo olviden,
sino que lo pongamos en práctica “¿Del tirano?
Del tirano di todo, ¡Di más! y clava con furia
de mano esclava sobre su oprobio al tirano”