
l miércoles el tropero se tomó siete horas de su
“Valioso tiempo” y encadenó radios y televisoras
por ese lapso, y en el cual como es costumbre,
se dedicó a mentir, insultar, acabar con la poca
educación que aún pueda quedarle a sus incautos
seguidores en algunas barriadas, ya que
mostrando otra de sus farsas empresariales, con
un pote de margarina que según él era producida
por las “Impecables” fábricas de alimentos, se
dedicaba a meter el dedo y lamerlo para después
ofrecerlo empegostado también al vicepresidente
que por supuesto le va perfecto a su ordinariez.
El resentido patológico vuelve en cadena
nacional a agredir, a amenazar al presidente de
Empresas Polar, Lorenzo Mendoza, por quien
definitivamente tiene una fijación que sin dudas
debe ser analizada por especialistas de la
psicología profunda. Un forajido como Chávez le
grita en cadena de radio y TV “Mendoza vamos a
ver quien puede más: tú con tus millones o yo
con mi moral”… esto desde una de las tantas
empresas que este orate al servicio de los
intereses de los Castro ha destruido para que
los invasores cubanos vayan ocupando día a día
posiciones claves en el gran negocio que Chávez
les coloca en las manos para enriquecerlos a
costa del hambre del venezolano y la destrucción
de nuestro parque industrial. Se transforma, se
desfigura del odio… porque Lorenzo Mendoza es
sin dudas todo lo que Chávez jamás podrá ser y
eso lo enfurece… Un déspota que en lo único que
ha triunfado es en traicionar a su patria y
entregarla a los invasores castristas y a las
bandas terroristas tiene que detestar al hombre
educado, inteligente. Al hombre de figura
impecable, sana, joven en contraposición con el
tropero obeso, con su abotargada cara, con su
grasienta piel. Un malandro que traicionó el
juramento que como militar realizó alguna vez y
se dedicó a socavar la democracia para así poder
repartirse con los Castro y la banda el botín
que nos deja ya una tierra arrasada.
Este degenerado, porque sólo un ser transitando
la más abyecta ruina espiritual y moral puede
creerse ejemplo de ética, le dice al triunfador
empresarial, familiar, humano que es el
presidente de Empresas Polar: “Vamos a ver quién
puede más Mendoza te acepto el reto, vamos a ver
quien aguanta más, vamos a pulsear… tú con tus
millones y yo con mi moral Mendoza, porque tú
eres un ricachón, tú vas al infierno, al cielo
no vas”… Lo dice Chávez que con seguridad lo
atenazan los miedos más terribles al saberse con
todos los números para esa paila del averno que
espera por él… A eso siguen calumnias, más
insultos y lo más tragicómico: El déspota
delírico, confuso gritando sudoroso, con
seguridad maloliente “más fácil será que un
camello pase por el ojo de una aguja, a que un
ricachón como tú Mendoza pase por los reinos de
los cielos. Y este es el reino del pueblo, te
acepto el reto Mendoza, vamos a ver quien
aguanta más”… O sea el reino del Pueblo y el rey
es él y él es el pueblo… El gran usurpador.
Pero más bien verá hasta cuando este pueblo
estafado por él, un feriante delincuencial,
aguanta y se convierte en siervo hambriento tras
el mendrugo o por el contrario reacciona, como
lo han hecho muchos y se rebela contra el
traidor, contra el depredador, contra el infame…
Arremetiendo cada vez con más odio, asegura que
Empresas Polar “creen que son imprescindibles” y
esto lo dice quien no ha podido producir ni una
arepa que sea comible en su mamarrachada de las
areperas socialistas. No se cansa el enloquecido
de odio y berrea: “Mendoza acuérdate de RCTV,
mírate en ese espejo”. Recordando así como le
robó a Radio Caracas sus equipos y le quitó la
señal abierta aquel 27 de mayo de 2007… El
acomplejado, el fracasado ante una Venezuela
donde más y más gente no le cree ya sus
mentiras amenaza, fanfarronea diciendo “No creas
que yo soy el pendejo que fui”… Imagino que en
La Habana los dos tiranos, el moribundo y el
heredero se sonríen mientras se alegran de que
siga siéndolo y les siga entregando el
patrimonio de generaciones de venezolanos
asaltados por un tropero traidor.
Bastantes más insultos vomitó… Entre ellos algo
que lo equipara con perdedores históricos… El
delírico fuera de si maldice a Israel
desconociendo que los que lo han hecho a lo
largo del tiempo, han resultado malditos ellos…
Los últimos que maldijeron a Israel fueron
Hitler muerto en su bunker de Berlín, Osama
escondido como una rata en el desierto y Chávez
que tendrá vista ya una cueva en Afganistán o un
albergue en Corea del Norte… Ojalá llegue a
saber que en el Talmud, que es más que un libro,
la tradición oral de un pueblo milenario,
siempre sobreviviendo a sus enemigos se asegura:
"tengan cuidado de nunca maldecir a nadie,
porque hay un momento en que Dios se enoja…”