
on un
cierre de Campaña multicolor, alegre,
democrática, Colombia se prepara para
estas elecciones del próximo domingo 30 de mayo,
donde todos tienen sus ojos puestos en los dos
candidatos que acaparan mayor número de adeptos.
Todos hemos leído cientos y cientos de noticias,
artículos de prensa, análisis políticos que nos
describen las personalidades de estos dos
candidatos: Juan Manuel Santos y Antanas Mockus.
Ambos tienen 58 años. Los dos publicitan si
intención de mantener la posición de mano dura
frente a la narcoguerrilla guerrilla de las FARC
y el ELN y no variar significativamente las
tácticas que han permitido al gobierno de Alvaro
Uribe logros de seguridad y defensa de la
democracia colombiana frente a
desestabilizadores apoyados por gobiernos
extranjeros y por terroristas internacionales.
Tanto Mockus como Santos han dejado claro que
rechazan la propuesta de “intercambio
humanitario” de las FARC, y a esto, oponen la
exigencia de una liberación sin condiciones de
todos los secuestrados por esa banda terrorista.
Para muchos, en terrenos de la economía, ni
Santos ni Mockus muestran diferencias evidentes.
Sus programas en materia económica son bastantes
similares. No puede decirse que estas
condiciones sean las que colocan, a menos de una
semana de las Elecciones Presidenciales, a
Mockus y Santos en un empate técnico en la
primera vuelta el 30 de mayo, con uno u otro a
la cabeza según el Instituto de Sondeos, pero
ambos con más del 30% en intenciones de voto. Lo
que si parece un hecho es que los dos tendrán
que volverse a medir el 20 de junio.
Pero vale la pena volver a refrescar la memoria
al respecto de los rasgos de cada uno de ellos.
De Juan Manuel Santos todos conocemos que es
descendiente de ex-presidente, primo del actual
vicepresidente y pertenece a esa oligarquía
colombiana tan coherente y tan comprometida con
la historia de su país. Santos es miembro de una
de las familias más influyentes de Colombia,
tres veces ministro en diferentes
administraciones, Santos que para muchos es el
tecnócrata perfecto, para sus ambiciones
presidenciales se nos mostró como político,
para poder competir por primera vez a un cargo
de elección popular. Muchos desde que se supo
que sería el candidato presidencial del Partido
de la U creyeron que era suave para él transitar
el camino electoral y captar todo el caudal de
popularidad de Alvaro Uribe, después que a éste
la Corte Constitucional le impidiera un tercer
mandato. Todo se perfilaba fácil para Juan
Manuel Santos hasta que la llamada “ola verde”
liderada por Mockus lo puso en aprietos.
Porque Antanas Mockus ha sido un fenómeno
electoral impredecible… Si recorremos el lapso
en el cual su arrolladora presencia echó por el
suelo predicciones y planes, tenemos que desde
el reconocimiento que hizo del padecimiento que
lo aqueja, ha sido un vendaval… A pesar de
reconocer que sufre de Parkinson y de llegar a
la contienda sin una verdadera maquinaria
partidista porque ese Partido Verde hasta hace
muy poco no eran otra cosa que siglas sin
militantes reales Mockus destruyó muchos planes
y muchos sueños… Las seguridades que tenían
algunos quedaron vueltas polvo ante este hombre
que iniciando una campaña electoral con muy
pocos recursos económicos basada más en
movilizaciones individuales y en esas nuevas
redes sociales como Facebook y Twitter, se
disparó en todos los sondeos en sólo cuatro
meses, tanto que leemos que su cuenta en
Facebook tiene 611.762 seguidores y 41.284 en
Twitter, Esto hasta hace sólo una semana, quizá
ya haya acumulado más…
Juan Manuel Santos con su lema “Prosperidad
democrática” se bate en reñida competencia este
próximo domingo 30. Santos, economista graduado
en la Universidad de Kansas con Máster en la
London School of Economics. Representante de
Colombia ante la Organización Internacional del
Café antes de cumplir 30 años, ministro de
Comercio Exterior en 1991 con excelentes
resultados en opinión de los expertos y ministro
de Hacienda en 2000 en plena crisis económica,
también con notable desempeño y después ministro
de Defensa de Alvaro Uribe, logrando asestar
golpes espectaculares a las FARC, entre ellos la
conocida “Operación Jaque” con la que liberaron
a 15 secuestrados uno de ellos, Ingrid
Betancourt y también la eliminación de Raúl
Reyes, número 2 de las FARC son parte del
impactante curriculum de quien busca desbaratar
el “Mito” Mockus y ganarle al hijo de
inmigrantes lituanos de reducidos recursos
económicos. Mockus un brillante alumno del
Liceo Francés de Bogotá y de la Universidad de
Dijon en Francia. Diplomado en filosofía en la
Universidad Nacional de Colombia, el “profesor
Mockus” es un contendor difícil de vencer con
sus excentricidades y su carisma que atrapa a
jóvenes y a románticos.
No soy colombiana, pero como venezolana viviendo
la destrucción de mi país por un militar
cuartomundista casado con lo peor del
pensamiento antidemocrático, me fascina ver como
en Colombia se practica la democracia y se da
clase de libertad… Voy a Santos, me da confianza,
me identifico con él, pero eso no impide
respetar la figura de Mockus. Debo decir que
admiro a un pueblo que cuenta con candidatos
decentes, que se baten en la certeza de unas
elecciones claras y legales. Dios los ilumine
para elegir al que pueda garantizar derrotar a
los favoritos del diablo.