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empobrecido, arruinado, hediondo… Ese es
el gran logro de estos 11 años de un militar
traidor que se ha adueñado de Venezuela y la
entregó a los tiranos Castro y su nomenclatura,
para que así le garanticen la eternidad en el
Poder. Un país donde seudo líderes no se
conectan con la realidad y sólo les preocupa un
hipotético triunfo en las elecciones
parlamentarias, que no se sabe si Chávez
decidirá suspender o desconocer y cuya campaña,
se convierte en un lapso para que los Castro y
Chávez ganen tiempo y terminen de imponer una
tiranía comunista.
Ir al mercado en Venezuela es dramático… Una
inflación incontenible hace sal y agua el
presupuesto de cualquiera, pero lo más dramático
es la resignación… Desde el cambio de nombre del
país, hasta esas arbitrariedades e ilegalidades
que día a día impone el milico traidor, sirven
para constatar la perruna resignación de un
pueblo al que le queda grande el mote de
“Bravo”. Individualidades gallardas y valientes
las hay sí, pero que sólo confirman la regla y
una estultez y banalidad que se ven con más
precisión en seudo líderes y prohombres de una
oposición de comiquita…
Me divierte Twitter porque en esa red constato
lo que he percibido siempre… y cuando digo
siempre, es que existió desde aquellos coqueteos
de mal llamados demócratas con delincuentes y
desestabilizadores, hasta el destape de salir
como adolescentes enamorados a elevar al
golpista traidor Hugo Chávez a los altares de la
heroicidad y convertirse en sus cómplices y los
cómplices de Fidel Castro y su tiranía. Ahora,
están allí, en sus combates donde el arma letal
que esgrimen es un BlackBerry y donde consiguen
aplacar sus conciencias que en algún momento de
soledad les muerde… Consumen horas twitteando
pendejadas y creyéndose valientísimos, acertados,
temibles… Son las mismas horas que los invasores
cubanos utilizan para terminar de saquearnos el
país, para concluir nuestra conversión de
ciudadanos a siervos. Para constatar que somos
mansos borregos, bocones hasta el infinito pero
inofensivos… Que siendo ya una colonia castrista,
nos regodeamos imaginándonos ¡Bravos patriotas!
El conformismo y la estultez deprimen… Una amiga,
esposa de un “Aguerrido” opositor, twitteros
militantes ambos, me escribe: ¡Los hermanos
Castro están reviejos, el enemigo no vive para
siempre!!
La leo y se me activa la rabia… No pierdo tiempo
en responderle personalmente… Lo hago por esta
vía, esta Trinchera que gracias a la solidaridad
de cubanos como Armando Perez Roura poseo para
decir sin mordazas verdades. Verdades que por
igual molestan al tropero y sus amos como a esa
insulsa “Oposición”. Por esta vía le digo a ella
y a los que piensan así, que no, ¡No viven para
siempre! sólo viven el tiempo necesario para
arruinarle la vida a tres generaciones. Para
convertir sus países en hediondos burdeles, a
sus mujeres en jineteras y a sus hombres en
míseros chulos de una prostitución miserable.
Viven lo suficiente para matar la gallardía, el
coraje… Para convertirnos en sobrevivientes…
Para obligar al exilio a los que les significan
un peligro, y fusilar y encarcelar a los
combativos… Viven lo suficiente para convertir a
todo un pueblo en zombis pasivos, resignados,
miserables…
Como sé que les gusta ir a Miami, como tienen
casas allá y pasan temporadas, no les caería mal
una visita a los cementerios… Allí verán miles
de tumbas donde las lápidas muestran como esos
difuntos nacieron en una Cuba que no volvieron a
ver… A los que se creen acertadísimos cuando
dicen zoquetadas, les digo que “Los hermanos
Castro están reviejos, el enemigo no vive para
siempre” pero si el tiempo necesario para haber
puesto a morir fuera de Cuba a miles de hombres
y mujeres que prefirieron el exilio antes que la
esclavitud a un tirano… Hombres y mujeres que lo
dejaron todo y llegaron al exilio sólo con sus
ideas de libertad…
Chávez ya lleva 11 años saqueando, repartiendo y
destruyendo Venezuela. 11 años en los que hemos
demostrado que es una broma de mal gusto que en
el himno nacional nos tilden de “Bravo Pueblo”
cuando bravos son pocos, y están presos,
perseguidos y algunos –muy pocos- forzosamente
desterrados… Chávez ya lleva 11 años y esa misma
persona que se resigna porque ya los Castro
están “Reviejos”, escribe tranquilamente que ¡Es
lo que tenemos!
No, que se prepare, porque aún no ha visto todo
el espanto… Aunque sea de lejos, porque cuando
esto arrecie se irán a seguir hablando
zoquetadas fuera, a venderse como los más
aguerridos, y a consolarse de la pérdida de la
Patria en cualquier Mall que quede cerca…