
lías
Jaua un desestabilizador confeso,
encapuchado durante las acciones de la extrema
izquierda para atentar contra la democracia
venezolana, es ahora el vicepresidente ejecutivo
de Chavezuela o Cubazuela… Y este extremista
confeso, casado con las tácticas comunistas más
retrógradas ahora anuncia que la inflación
brutal que tortura a todos los venezolanos no es
culpa de las estúpidas medidas asumidas por un
régimen que recibe órdenes de la tiranía cubana
que por más de medio siglo ha destruido esa isla
mártir y sumido en el hambre y la desesperanza a
generaciones de cubanos. No, como siempre las
culpas se las achacan a miles de fantasmas que
van desde el cruel Imperio, a una cacareada
“Oligarquía” inventada por ellos mismos, y hasta
a una actitud consumista del ciudadano al que se
impone reeducar.
Por eso este encapuchado, este Elías Jaua,
también de origen árabe y por supuesto como
otros, vinculado a organizaciones
fundamentalistas islámicas que libremente operan
en Venezuela, anuncia ya recurrir a un sistema
planificado de consumo en los sectores de
población de menos ingresos y una distribución
directa de los alimentos. Traducido, anuncia de
acuerdo a lo dicho por expertos economistas, que
no sólo se fijará el precio de los alimentos
sino que el Estado asume las redes de
intermediación comercial y establece cuotas de
compra por familias. "Se recurre al modelo
cubano de la Junta Central de Planificación que
impone cuánto debe ser la oferta y la demanda
para cada hogar".
Los economistas José Guerra y Gustavo Rojas, nos
explican como en Cuba se habla de consumo
normado de bienes, y se rige mediante el uso de
una libreta de abastecimiento como un
instrumento en el cual el Estado provee los
bienes y determina las cantidades. Lo mismo que
impusieron en la Unión Soviética: un mercado
planificado que le imponía a la familia qué y
cuánto debía comer en función de las necesidades
nutricionales".
Y frente a esto, para nuestro asombro y
desesperación, los venezolanos tenemos un
liderazgo opositor, obsesionado sólo con las
elecciones parlamentarias fijadas para el 26 de
septiembre, y actuando como si viviéramos en un
país con un gobierno democrático y no en esta
fusión intolerable con la Cuba de los tiranos
Castro.
Ante esto y otras muestras evidentes de que
transitamos ya una tiranía comunista ha sido tan
pertinente lo organizado este pasado lunes por
la Cátedra Pío Tamayo Centro de Estudios de
Historia Actual de la Universidad Central de
Venezuela, y donde Guillermo Heredia, Gonzalo
Himiob Jesús María Zaá, moderados por el
historiador Agustín Blanco Muñoz, han presentado
y discutido lo que titulan: Venecuba: ¿un
proyecto montado por y para la traición a la
Patria? y cuyos objetivos son adelantar el
debate sobre los rasgos que caracterizan la
situación venezolana, y fijar la atención en un
tema fundamental: el Proyecto Venecuba que se ha
puesto en vigencia por parte de la ‘revolución
bolivariana’ y la cubana. Proyecto que muy bien
aseguran “se ha constituido en el arma básica
para mantener y consolidar la unión de dos
procesos, dos realidades, dos
patrias-naciones-repúblicas en una sola y única
revolución”
Segura de la importancia que tiene dar a conocer
los análisis de personas capacitadas que
demuestran científica e irrefutablemente como ya
nuestra Patria ha sido puesta bajo la bota
castrocomunista comparto con ustedes algunos
puntos de esa presentación de ayer. Dejó aquí
algunas interrogantes y respuestas… Los
analistas preguntan ¿Y sobre qué idea-base se
levanta este Proyecto? La respuesta es historia
reciente: El 11 de abril de 2002 queda al
descubierto la profunda debilidad del programa
autoritario-militarista que encabeza el
golpista-presidente. Aceptar la “ayuda
incondicional” cubana se planteó como una
necesidad impostergable. El año 2003 se inician
las misiones, como un instrumento para penetrar
en la población con los estandartes del
populismo. El triunfo del Golpista Presidente –como
bien lo llama el Dr. Blanco Muñoz- el 15 agosto
de 2004 le debe mucho al instrumento político
establecido bajo la dirección de Fidel Castro.
Muchas más pruebas de la entrega nos presentan
estos analistas, y hacen énfasis en que “Esta
‘unión’ se basa en la teoría marxista-leninista
de que no es posible el desarrollo de
revoluciones aisladas y en la propia tesis del
internacionalismo proletario que obliga a las
revoluciones a expresar y realizar su
solidaridad.”
La última interrogante ¿No es evidente la
traición a la Patria que ha cometido Hugo Chávez
al ceder nuestra soberanía a la Tiranía cubana?
¿No es estultez –pregunto yo- seguir actuando
como si aquí existiera una democracia?