
oy
quiero informarles de un general valiente y
decoroso, al que Chávez y los invasores
castrocomunistas no pudieron patearle el honor.
Quiero que sepan de un militar que dentro de una
Fuerza Armada con olor a traición y servilismo,
pudo emerger gallardo, incólume ante tanta
podredumbre y no importándole el precio por su
valentía, hacernos sentir orgullosos de él;
quizá “Raro espécimen” de un componente armado
vergüenza nacional…
Quiero que conozcan el nombre de este general,
de este hombre decente, de este ¡VENEZOLANO DE
PRIMERA! Se llama Ángel Omar Vivas Perdomo. Es
General del Ejército venezolano, que como ironía
siniestra, es de las fuerzas militares más
arrastradas a los tiranos Castro, siendo alguna
vez llamado “Ejército Libertador”. Componente
plagado de “traidores a jornal fijo” que han
cambiado el honor por prebendas que no lavan su
felonía…
La historia de este General valiente se remonta
al año 2008, cuando se conoció que se había
negado a vocear la consigna impuesta por los
invasores cubanos, para ser coreada por el
estamento militar, en clara obediencia a su
mando y dictámenes. Por ello fue detenido por
esbirros de la Dirección de Inteligencia Militar
(DIM), al formalizar ante eso que dice ser un
“Tribunal Supremo de Justicia” se eliminara de
la Fuerza Armada Nacional el lema "Patria,
socialismo o muerte. ¡Venceremos!". El 15 de
mayo del año 2008, el general introdujo una
demanda para pedir el cambio de lema,
ejerciendo un derecho constitucional, ya que es
y ha sido siempre un militar eminentemente
institucionalista. Esa solicitud la volvió a
realizar el mes de junio del mismo año ya que la
primera vez sólo tuvo como respuesta acoso y
violación de sus derechos constitucionales.
Comento también, que en ese momento y por
creerlo importantísimo para desenmascarar a
tanto militar cómplice de la traición a la
Patria y la aceptación de la invasión
castrocomunista, el General Ángel Vivas dijo
considerar que el ex ministro de la Defensa Raúl
Isaías Baduel fue junto con Chávez y todo el
Alto Mando, responsable del uso del lema en
cuestión y que no generó en él resistencia ni
reacción institucional y cuando se publicita la
declaración a destiempo de otro general que
hasta hace pocos días guardaba complaciente
silencio, quiero que conozcan a este otro
militar digno, un verdadero patriota víctima,
como Oswaldo Álvarez Paz, María Lourdes Afiuni y
otros venezolanos resistentes, de una
persecución por motivos políticos. Ahora, dos
años después de las mencionadas declaraciones,
al General Ángel Vivas un tribunal militar le
abrió juicio acusándolo de los delitos militares
de insubordinación, desobediencia y falta al
decoro, por oponerse al lema cubano "Patria,
Socialismo o Muerte, Venceremos" impuesto a la
Fuerza Armada Nacional venezolana por Hugo
Chávez. Por esto, y para llenarnos de orgullo el
General Ángel Omar Vivas Perdomo, General de la
República de Venezuela frente a ese organismo
indigno, ha expresado:
“Buenos días ciudadano juez y miembros del
tribunal: Entendiendo que la causa de mi
presencia en este tribunal, en esta audiencia y
en este día es mi posición de rechazo y mis
acciones por la vía legal en contra del lema
extranjero “Patria, Socialismo o Muerte,
Venceremos” impuesto a la Fuerza Armada Nacional
Venezolana en violación a nuestra Constitución y
demás leyes y reglamentos militares vigentes
para la fecha. Y considerando que la acusación
de la cual estoy siendo objeto es consecuencia
directa de ello. Y considerando, y, más bien,
recordando, que en la tarde del día viernes 7 de
Julio de 1978, en la Cubierta Principal de la
Escuela Naval de Venezuela, cuando me gradué de
oficial del Ejército, yo, hice un juramento,
junto con mis compañeros del Ejército, la
Armada, la Aviación y la Guardia Nacional; de
“Defender la Patria y sus Instituciones hasta
Perder la Vida”.
Y considerando que “El más Santo” de los deberes
militares es “El amor a la Patria y el Respeto y
Admiración constante hacia sus Libertadores” y a
nadie más. Yo, Ángel Omar Vivas Perdomo, General
de la República de Venezuela Acuso:
• Acuso a aquellos quienes, desde el poder y por
la vía de hecho IMPUSIERON; y a aquellos quienes
portando sobre sus hombros las más altas
jerarquías de la institución armada y ocupando
las más altas posiciones de comando PERMITIERON,
que ese lema extranjero, cubano, “Patria,
Socialismo o Muerte, Venceremos” penetrara en la
Fuerza Armada nacional, viéndose obligados
nuestros oficiales y soldados a usarlo,
humillándose de esta forma los estandartes de
guerra de nuestras unidades, deshonrando sus
símbolos y lemas, de los cuales, muchos de ellos
datan desde nuestra guerra de independencia,
tienen sangre de nuestros libertadores y están
cargados de gloria y honor militar venezolano y
que son muchos de ellos más antiguos que la
República de Cuba misma, donde este lema,
sinónimo de opresión y muerte en su propia
tierra fue creado, el 5 de marzo de 1960 por el
dictador Fidel Castro.
• Acuso a quienes me acusan, a aquellos quienes
debiendo estar de mi lado, defendiendo lo que yo
estoy defendiendo, que no es otra cosa que la
Constitución, la Institución y nuestros valores
patrios más sagrados sobre los cuales fue
fundada nuestra nacionalidad, cumpliendo el
juramento que hicimos todos, incluyendo los que
nos encontramos en esta audiencia vistiendo el
uniforme militar venezolano; ahora amenazan mi
libertad con la intención de doblegarme, no lo
conseguirán. Podrán meterme preso, podrán
asesinarme, en todo caso tendrán solo el cuerpo
del General Vivas pero nadie tendrá al General
Vivas, nadie logrará que este soldado se rinda
ante intereses extranjeros o ante aquellas
personas que están entregando la patria y
rindiendo sus armas a esos intereses extranjeros.
Yo los acuso a todos de traición, los acuso de
traicionar el juramento que hicimos ante Dios y
en presencia de la Bandera. Espero que algún día
no muy lejano la patria se los demande, como
claramente reza el juramento. Permítanme
finalizar mis palabras con el lema con el cual
nació Venezuela:
¡MUERA LA TIRANÍA VIVA LA LIBERTAD!
Generalísimo Francisco de Miranda
2 de febrero de 1806
Muchas gracias ciudadano Juez, ciudadanos
miembros del tribunal y a todos los presentes.”
Y yo cierro, diciendo: ¡Muchas Gracias! General
decoroso