
os chulos y mendicantes,
después del templete se han quedado para recoger lo que
Chávez les dará esta vez. Imagino que la tajada mayor se la
lleva el tirano heredero de Fidel Castro, que llegó desde el
domingo y aún no han precisado cuándo se va él y su numerosa
patota de depredadores, que han estado muy ocupados
inventariando que hay, que se llevan, que ocupan… Toda la tarde
de ayer martes el militarote traidor y el tirano borrachín se
encerraron en el Palacio de Miraflores, e imagino que además de
cargar con más millones, cuadrar negocios donde por supuesto los
beneficiados son los Castro y su banda, fue agasajado como
compete al hermano del “Comandante en Jefe” de Chavezuela… Raúl
Castro y su banda apropiados también del Palacio de Gobierno,
donde por supuesto mandan…
El tirano borrachín Raúl Castro se trajo cantidad de “altos
ladrones” para que chequeen cómo está la colonia… Chávez los
califica como numerosa delegación del alto gobierno cubano,
revisando los convenios de cooperación bilateral. ¿Imaginan
semejante traición a la Patria? En toda nuestra historia ningún
presidente extranjero ha estado con su tren ministerial en
Miraflores revisando qué queda y qué se sigue llevando… Primero
entre Castro y Chávez acuerdan nuevos robos al pueblo
venezolanazo, después entraron los comisarios políticos cubanos
para ejecutar el pillaje acordado esta vez.
La banda estuvo casi completa saqueándonos como parte de la
“Nueva Dependencia”, Cuba, la gran metrópoli, Bolivia, Ecuador,
Nicaragua, San Vicente y las Granadinas, Antigua y Barbuda, y
Dominica, a cada uno le dio lo suyo el gran traidor. Tajada
aparte la de la pilla argentina y también la del habilidoso
Leonel de República Dominicana. Sumamos pérdidas mientras los
chulos suman millones, porque la realidad es que este militarote
cuartomundista siente por Venezuela un odio que no disimula y lo
lleva a tasajearla y repartirla.
Que asquerosa fijación la de este milico enamorado del tirano
Fidel Castro al que adula, endiosa y enriquece a costa del
empobrecimiento de todo el pueblo venezolano. Que patológica
erotización por un asesino que cobró vidas venezolanas en su
eterno plan de adueñarse de este país, y que sólo con el arribo
al Poder de un infame militar traidor pudo conseguir.
En fin, que nos cayó una banda ávida y grande. Una banda
desatada, donde cada forajido se cree un estadista, un
científico, un erudito… No más irse de aquí, Evo la mascota,
llegó ejerciendo de nutricionista y experto en endocrinología… ¡Vaya
indio audaz este malandro! Dando además sesudas opiniones sobre
las causas de la homosexualidad… Según la mascota boliviana de
Chávez "Los pollos tienen hormonas femeninas, por eso los
hombres sufren desviaciones"… Sólo le faltó asegurar que Ricky
Martín comió y come mucho pollo… ¡Que daño terrible está
haciendo esta banda forajida! Se imaginan la distorsión, la
desinformación, el embrutecimiento de esas pobres gentes que aún
les siguen… Evo la mascota de Chávez, igualmente satanizó desde
su “Infinito conocimiento” los transgénicos y por supuesto la
Coca Cola.
Con su lengua de trapo y el mezclote de aimara y castellano que
masculla sustenta sus impactantes conocimientos, no en
investigaciones sino en cosas tan concluyentes como diarreas
padecidas, dolores de barriga y otras descomposturas… Como un
verdadero “Competidor” industrial que habla de un producto a
desplazar del mercado, ataca a la Coca Cola, que además es
emblema del vil imperio “Mesmo”… Quitarle mercados es la cruzada,
mercados que tomará su Coca Colla... Todo por supuesto en la
enferma mente de estos primates empoderados.
Poniendo a temblar a las grandes compañías de productos
cosméticos igualmente la agarró con los calvos, asegurándoles
que haber perdido el pelo es culpa de los europeos y su
gastronomía… Vende su “pelo de choza” como el máximo del glamour
y vaticina que la tierra, exceptuando la “Avanzada Bolivia” será
un planeta de calvos, un mundo de pelones.
Lo que hay que aguantarle a esta banda forajida decidida a
pontificar de lo humano y lo divino… A este atajo de primates
ladrones y alebrestados con el dinero que desde Venezuela paga
sus pretensiones.