
n menos de 48 horas han secuestrado a tres honorables
ciudadanos sólo en el pueblo larense de Carora. Uno
de ellos, Mario Oropeza productor agropecuario de 83 años,
aparentemente sufrió un infarto mientras estaba secuestrado
y sus captores tiraron su cadáver como si de una alimaña se
tratara. Justo cuando asistía al sepelio de Oropeza, el
joven empresario agropecuario Jesús Eduardo Riera, fue
secuestrado también a plena luz del sol y delante de todos.
La tercera víctima de estos hampones con licencia para matar
y total impunidad garantizada por un régimen de delincuentes
también, es una joven señora que fue secuestrada cuando
conducía a su menor hijo al colegio.
No hace
todavía un mes, también en Carora, fue secuestrada Lourdes
Oropeza de Zubillaga y la liberaron comenzando febrero,
después que sus familiares pagaron un elevado monto por su
rescate. Como pueden ver estimados oyentes, aquí en
Venezuela la vida no vale absolutamente nada y si no nos
convertimos en víctimas del hampa protegida, podemos caer en
una de esas arremetidas del cuatrero que vive en Miraflores
y que decide a su antojo a quien manda a expropiar porque a
él se le da la gana.
Jesús
Eduardo Riera es un brillante joven venezolano, con una
carrera profesional impecable. Heredero de una tradición de
señorío y decencia, condición emblemática de esas antiguas y
honorables familias caroreñas. Todo lo que sin duda aborrece
el cuatrero empoderado y su banda. Muchos estamos orando por
la vida de Jesús Eduardo, por el intenso sufrimiento que
viven hoy sus padres y hermanos y todos sus amigos, entre
los que orgullosamente me cuento.
La vida de
los ciudadanos honestos de Venezuela no es asunto que
interese a esta neo tiranía abyecta. A Chávez sólo le
interesan sus planes, todos aborrecibles. Ser cada vez más
dependiente de los tiranos Castros para que sean ellos los
que lo mantengan en el poder. Financiar a la narcoguerrilla,
al terrorismo internacional. Mantener chulos y mendicantes
como Evo Morales, el incestuoso Daniel Ortega y su
mujerzuela, pagar millones y millones de dólares por los
interesados apoyos de los Kirchner y de Lula, mantener a
Zelaya y a la Rodo que nos cuestan millones a los
venezolanos; en fin, que no hay cabida en esa mente enferma
del milico delírico para los ciudadanos de un país al que ha
traicionado y sigue tasajeando para repartírselo con sus
compinches.
La muerte
resuella detrás de todos en un país donde los malandros son
los dueños de la vida y bienes de quien se les ponga cerca…
No hay lugar en Venezuela que sea seguro, igual se muere en
un barrio que en una urbanización de clase alta. Lo único
democrático que nos queda es la muerte… Y eso Chávez lo
mantiene. Estoy convencida de que es parte de la estrategia
castrista para forzarnos a abandonar lo que ya tienen como
una provincia de la tiranía cubana… No pueden entender cómo
aún seguimos aquí… Necesitan aterrarnos para que nos vayamos…
Quieren nuestras empresas, nuestras clínicas privadas,
nuestros negocios, nuestras fincas y haciendas, nuestros
puestos de trabajo, nuestras casas y apartamentos, nuestros
carros, nuestros enseres domésticos… Lo quieren todo, y
fundamentalmente que no haya gente digna que señala al
traidor y a los invasores, gente honorable que crió hijos
valientes que sacan de quicio al cobarde que en Miraflores
le tiene miedo hasta su propia sombra. A Chávez el repulsivo
gorila le encanta que secuestren, que maten. Eso es
clarísimo.
A Chávez y
a sus esbirros y felicitadores no les importa la tragedia
que vivimos, pero ridículos hasta el infinito, montan unos
“Ataja perros” cada dos por tres y con ellos piensan que
contentan al déspota. Es lo que ahora tienen con la película
“Los prescindibles” (The Expendables), una de las
superproducciones más esperadas por el público a nivel
mundial y que exhibe un reparto tan taquillero como el que
conforman Sylvester Stallone, Mickey Rourke, Jet Li, Bruce
Willis y Arnold Schwarzenegger.
En la
tónica de la fulana invasión del Imperio y los planes de
tiranicidio, esta película les compementa la farsa… Así, en
esa letrina televisiva que es el canal 8 y desde la sucursal
de Prensa Latina, que aquí se llama Agencia Bolivariana de
Noticias, montaron unas comedias ya que según los que allí
opinan, aseguran que la "industria Hollywoodense justifica
la invasión a Venezuela" en esta película filmada en Brasil,
Nueva Orleans y Los Ángeles y cuya trama se desarrolla en un
país suramericano que "después de años de corrupción,
asesinatos de rehenes americanos e incumplimiento de
políticas internacionales, Estados Unidos con la ayuda de
otras naciones envían en secreto un escuadrón con sus
militares mejor entrenados para finalmente derrocar al
dictador que ha causado devastación en Suramérica por más de
20 años"… Un adulador patético llamado Carlos Azpúrua, de la
misma ralea de Román Chalbaud y Luis Brito García, aunque
aclara que no ha visto la película, asegura que "esta
película tiene elementos bien claros y simbologías precisas
que hacen analogía con Venezuela y que el Estado venezolano,
que sin dudas es Chávez, debe "actuar" al respecto… Qué tal…
Ellos mismos se venden, ellos mismos consideran al amo un
tirano cuartomundista, así que a confesión de partes relevo
de pruebas…