Érase una
vez..hace 50 años,
un país prospero. Donde imperaba la paz, la
justicia, la
armonía. Donde sus habitantes eran felices. Un
pueblo campechano, amistoso. Un ingreso per
capita tercero en este hemisferio. Un
pueblo trabajador, una clase media fuerte. Un
país que en solo 56 anos de independencia había
alcanzado grandes logros sociales, económicos.
Érase una vez un país
trabajador, responsable, fiestero, jocoso. Un
país
de inmigrantes, no de
emigrantes.
Un país todavía tratando de
encontrar su equilibrio político democrático.
Pero un país capitalista. Un país donde
el dólar y el peso operaban a
la par. Sin deuda externa. Con un turismo
floreciente. Una industria
agrícola y ganadera moderna y abundante.
Suficiente para alimentar a su pueblo y
exportar.
Una industria ligera creciente.
Donde el capital extranjero, a la par del
capital criollo,
invertían con fe y esperanza
en el futuro.
Érase una vez un país con una
industria televisiva y radial solo segunda
en este Continente. Hacedor
de artistas. Exportador de ritmos. Un
periodismo valiente,
brillante. Arte y cultura sin igual.
Frutas
tropicales, ron, artesanía,
mar, sol, ciudades bellas, con alma, con vida.
Azúcar, caña, sudor, ron,
pueblo, sabor.
Érase un país con valores
cristianos. Tradiciones. Fervor religioso.
Educación al alcance de todos.
Medicina de calidad y con planes
mutualistas que ni existen
todavía en este Hemisferio. Un país de médicos,
ingenieros, arquitectos,
abogados, contadores, físicos, matemáticos,
pedagogos, periodistas,
escritores, empresarios, comerciantes, obreros,
hombres y mujeres capaces,
trabajadores, pero sobre todo, amigos, humanos,
misericordiosos, alegres,
leales.
Érase un país amigo de todos
los pueblos de este Continente. Artistas,
periodistas, escritores,
profesionales, empresarios de todas los países
Latinoamericanos visitaban
este país. Y se les recibía como hermanos.
Ese país se llamaba Cuba.
Y que no ha pasado nada?
Y llego 1959. Y vino Fidel
Castro. La antítesis del cubano. Un
oportunista. Una persona con
una ausencia total de escrúpulos. Sin moral.
Una persona inepta.
Irresponsable. Un pésimo gobernante. Con un
ansia de
poder absoluta. Y se
termino Cuba. La Cuba jovial. La Cuba
trabajadora. La
Cuba donde la amistad era
la norma.
Y comenzó la Cuba de los
fusilados. La Cuba de los presos. La Cuba de la
opresión, de la tortura.
La Cuba de los exiliados. La Cuba de la
separación familiar. La
Cuba de las confiscaciones. La Cuba de la
sumisión
al imperio soviético. La
Cuba de las guerrillas para subvertir a los
pueblos y gobiernos que
antes eran amigos.
La Cuba de las delaciones.
De los comité de defensa, de los chivatos. La
Cuba enemiga de Dios. La
Cuba de intervención en Angola, Etiopía,
Venezuela, Colombia,
Nicaragua, Salvador, Guatemala, Perú, Bolivia,
Honduras, México, y si, Estados
Unidos. La Cuba terrorista. La Cuba con
capacidad para producir armas de destruccion
masiva.
La Cuba de la miseria. La
Cuba donde el Estado, la Revolución, están por
encima del hombre. La Cuba
donde Castro es el Partido, el Estado, el
Gobierno. La Cuba donde se
esta con la Revolución, o contra la Revolución.
La Cuba donde la familia
es controlada por el Estado. La Cuba de
las
depuraciones de jóvenes
estudiantes.
Se truncaron carreras,
oficios, profesiones. Se rompieron noviazgos,
matrimonios, amistades,
filiación familiar. Hubo exilio, dolor,
torturas,
muertos, presos, se acabo
la alegría, el buen humor, la tranquilidad, el
derecho, la justicia, la
prosperidad. Por eso, ya no es, pero volverá a
ser.
La Cuba donde hace 50 años
no hay elecciones libres pluripartidistas,
independientes, con
procesos electorales a ningún nivel. La Cuba
donde
hace 50 años no existen
sindicatos libres. Ni empresarios. Ni propiedad
privada. Ni libertad de
religión.
La Cuba sin fe, sin
esperanza, sin humor, sin amistad. La
Cuba de la
simulación, la
desconfianza, la mentira, la hipocresía, el
crimen. La
barbarie. El salvajismo.
Que no ha pasado nada?