CUBA: TELECOMUNICCIONES   

 

Dr. Manuel Cereijo, P.E.
Desde Miami

 


espues de casi 50 años,
el experimento socialista de los Castro ha llevado a Cuba a la degradacion economica sintomatica de toda economia planificada y controlada por un gobierno: deterioro de la infraestructura ; un deficit habitacional de 1 millon y medio de viviendas, un sistema electrico ineficiente, un sistema de telecomunicaciones no adecuado, acueductos deteriorados, un transporte pesimo, deudas enormes, industrias ineficientes, declive de los indices de vida, y la escasez de los bienes basicos de consumo.

El área o infraestructura de las telecomunicaciones, es no sólo una de las más importantes para el futuro desarrollo de Cuba, sino que a su vez, es una de las más necesitadas. En los últimos 50 años el mundo ha experimentado una verdadera revolución en el campo de las telecomunicaciones, de la cual Cuba no ha sido partícipe.

Cuba contaba en 1959 con un sistema de comunicación telefonica que proveía 15 líneas telefónicas por cada 100 habitantes. Actualmente, en el 2008, existen muchos países latinoamericanos y europeos que no alcanzan este índice. Como punto de referencia, podemos indicar que en Estados Unidos existen 90 líneas telefónicas por cada 100 habitantes, y en España hay 50 líneas telefónicas por cada 100 habitantes. El promedio en países avanzados es de 58%, y en países en vías de desarrollo es de 10%.

Debido al deterioro del sistema, y a la no adquisición de equipos suficientes, Cuba tenia, en el 2007, un índice de 5 líneas telefónicas por cada 100 habitantes. Pero no sólo ha decaído el número de líneas telefónicas, sino que la calidad del sistema, o sea, capacidad, rapidez, seguridad y sensibilidad, no está al nivel de los sistemas modernos de telecomunicaciones.

Cuba cuenta actualmente con 700,000 líneas de acceso telefónico, de las cuales 270,000 están en la zona metropolitana de La Habana.  Existe un sistema de microondas, de origen francés, equipos Thompson, con una capacidad de 960 canales, que interconecta a La Habana con las capitales de provincias antiguas. Este sistema tiene 16 super grupos de 60 canales. El equipo existente en Villaclara, Camagüey, y Santiago es el francés modelo LTT. En Pinar del Río y en otros centros secundarios es el alemán VKM.

También existe un sistema de cable coaxial de 1920 canales, de origen alemán, y que está instalado a lo largo de la autopista «8 Vías» hasta Cabaiguán, y de ahí prosigue paralelo a la Carretera Central hasta Santiago de Cuba. Existen repetidoras cada 6.3 Kms. instaladas en casetas, sobre tierra. Las facilidades coaxiales tienen terminales en las ciudades siguientes: Sancti Spiritus; Cienfuegos; Villaclara, Ciego de Avila; Victoria de las Tunas; Camagüey; Bayamo; Santiago de Cuba; Guantánamo; Holguín; y Cerro Pelado. En esta última, existen 24 canales de comunicación con Jamaica. Esta terminal de Cerro Pelado está conectada a una línea de microondas que se utiliza para el Corredor Aéreo de comunicaciones, AICC.  El sistema internacional de larga distancia comprende el satélite IntelSat, un sistema japonés con 24 canales y el Intel Sputnik, un sistema manual ruso con 60 canales. Existe un cable submarino instalado en 1950 entre Cayo Hueso y La Habana, con dos cables coaxiales para transmisión en cada dirección, y 24 canales de capacidad. Otro cable está instalado entre Cayo Hueso y Cojímar, con 138 canales digitales, instalado por la ITT.

Existen facilidades especiales para la transmisión de datos, utilizadas sólo para asuntos oficiales del gobierno. La red de transmisión de datos tiene tres centros, La Habana, Matanzas, y Villaclara, donde existen sistemas computacionales. La velocidad de transmisión es de 9,600 Bps. Existen también tres redes LAN en La Habana , una en Matanzas, y otra en Villaclara. Moduladores/demoduladores (modems) se utilizan para la transmisión de datos en sistemas de audio de 300, 1,200, y 9,600 Bps.

Un sistema de microondas fue instalado en 1957 para la transmisión de video y 36 canales adicionales de audio. Este sistema opera entre Guanabo y la Florida. Se compone de tres sistemas de frecuencias radiales, la primera opera a 3 GHz, entre La Habana y Guanabo. La segunda opera en UHF entre Guanabo y Florida City. La tercera opera con 3 GHZ entre Florida City y Miami, con una repetidora en Goulds. En La Habana, el sistema termina en el primer piso del Edificio Masónico, en Carlos III. Los transmisores y receptores son TD-2, así como equipos L-1 de la ya no existente Western Electric.

En Guanabo existen también antenas parabólicas conectadas a sistemas del gobierno. Estas operan con 10Kw y con frecuencias de 629MHz y 740 MHz, junto con dos receptores sintonizados a 840 MHz y 880 MHz. Actualmente, el 75% de las llamadas de larga distancia son con los Estados Unidos.

El 11 de diciembre de 1991 se creó en Cuba la empresa mixta Teléfonos Celulares de Cuba, S.A. – Cubacel. Esta empresa mixta es parte de ETCSA, formada por el gobierno cubana, una empresa italiana de telecomunicaciones, y bancos internacionales. Cuba aportó el uso mobiliario, así como de torres de transmisión, y el uso del espectro radioeléctrico. La empresa de Italia aportó los equipos necesarios para las radiobases de Televilla, del Hotel Habana libre (antiguo Hilton), Guanabo, Varadero, y repetidores, así como todo el equipo necesario para el sistema, con un monto de $5 millones. En Febrero de 1993 se inició la operación comercial entre La Habana y Varadero. Ya para finales de 1997, el sistema abarcaba toda la Isla, con subsistemas en Occidente, Oriente, y Central. Cubacel tiene una utilidad anual, como promedio, de $15 millones. El valor total de Cubacel, en el 2007 era de $41,320,256

La norma para el sistema es AMPS. El espectro de frecuencia es entre 824MHz a 856MHz. El sistema opera en la banda B. En el 2007 habian 18,500 subscriptotes de 2,900 en el 1997.La cuota mensual a los clientes es de $340 US. Cubacel tuvo en el 2007 un flujo de cash de $16,325,000 US.

En Junio de 1993, Cuba decidio formar una empresa mixta con la compañía telefonica de Cuba. En Junio del 1994, la firma Grupo Domos Internacional, de Monterey, a traves de su subsidiaria CITEL, compro el 49% de los sistemas telefonicos de Cuba por un valor de $1.5 billones US. La empresa, ETCSA, Empresa de de Telecomunicaciones de Cuba, S. A. fue separada del Ministerio de Comunicaciones, y se establecio una empresa mixta.

Este fue el acuerdo mayor desde 1959 para la formación de una empresa mixta. En 1995, DOMOS vendio el 25% de sus acciones a STET International Netherlands, N.V.una subsidiaria de Italian State Telecommunications, por $291.2 millones US. Debido a la crisis economica de Mejico en 1995, Domos perdio su liquidez, y como resultado STET controla ahora el 30% de ETECSA, el gobierno cubano el 49%, y un grupo de bancos el resto.

El valor de los equipos instalados en Cuba en el 2008 ha sido calculado en aproximadamente $510 millones, de acuerdo con el valor de los mismos en el mercado actual, y teniendo en consideración los factores de depreciación. El 65% de las centrales tendrán que ser completamente modernizadas, dejando sólo ciertas regiones poco pobladas con algunos equipos existentes. La modernización de las centrales existentes comprende también, dentro de este análisis, todos los equipos dentro y fuera de las mismas, así como los cables de conexión.

El costo necesario para modernizar el sistema telefónico y de telecomunicaciones de Cuba, en cuanto a equipos, edificios, instrumentación, y edificación para las centrales telefónicas, si nos basamos en precios y costos del mercado en el 2008, sería de $3,500 millones en un período de cinco años.

Para la reconstrucción, modernización, y construcción de los sistemas de planta externa, o sea, fibras ópticas, cables coaxiales, microondas y cables regulares, se necesitará un capital de $2,400 millones en los primeros cinco años. Al mismo tiempo, hay que establecer un sistema de comunicación celular, que permita una comunicación interprovincial rápida y estable. Este sistema requeriría un capital inicial de $650 millones. La privatización inmediata del sistema telefónico es esencial en cuanto comience el periodo de transición.