QUE FELIZ CULPA QUE NOS HIZO MERECER TAN GRAN REDENTOR

 

Dr. Manuel Cereijo, P.E.
Desde Miami

 

 

  
  
  
l motivo de nuestra alegria
es tener la fuerza con la que derrotar el

 mal. La vida indestructible que se revela con la Natividad, y culmina en la Resurreccion de Cristo, se  traga la muerte. La salvacion no solo se enfrenta con el mal en todas las

      formas de su existir en el mundo, sino que proclama la victoria sobre el

      mal.

     

      La obra del Nacimiento y  Redencion es la elevacion de la obra de la Creacion a un

      nuevo nivel. Por eso es que debemos ser personas de alegria y de

      esperanza, personas de la afirmacion fundamental del valor de la

      existencia, del valor de la Creacion.

     

       La creacion ha sido dada y confiada como tarea al hombre con el fin de que

      constituya para el no una fuente de sufrimientos sino para que sea el

      fundamento de una existencia creative en el mundo. El bien es mas grande

      que todo lo que en el mundo hay de mal. El mal no es fundamental ni

      definitivo.

     

      Cual es el sentido del dolor, del mal, y en el caso del pueblo cubano, de

      tanto sufrimiento, tanto crimen, tanta opresion, tanto daņo? El cubano,

      nosotros, debemos percatarnos antes que nada que no es el pensamiento el

      que decide la existencia, sino que la existencia decide el pensar. Entre la Natividad,

      la Cruz, y la Resurreccion esta contenida la certeza de que Cuba sera libre

      pronto. El colapso esta al llegar.

     

       El regimen de Cuba se va a caer como consecuencia de sus propios errores y

      abusos. Ha demostrado ser una medicina mas daņosa que la enfermedad que

      afirmaba existia. Nunca llevo a cabo ninguna reforma social beneficiosa

      para el pueblo. Y se esta desintegrando, diria yo que a pasos agingantados,

      por su propia debilidad interna.

 

Es muy importante que los cubanos sepamos atravesar el umbral de la esperanza, de la transicion. No detenernos en una sucesion retrograda, denigrante, opresora, humillante. Basta ya. El cubano debe pensar, cada uno, mientras vivo, tengo el derecho a vivir. A vivir con derechos. A vivir sin miedo. A vivir en paz. A vivir feliz. A vivir alegre. A vivir en bienestar y prosperidad. El amor a la libertad no es cosa que se aprenda, se lleva bien adentro. Y sin embargo, a pesar de esto, no hay nada que sea mas necesario enseņar.

 

    

       Los cubanos no debemos tener miedo de lo que nosotros mismos hemos creado.

 No podemos tener miedo de lo que hemos producido. La victoria llegara porque poseemos la verdad. Al igual que dimos lugar a este salvajismo, daremos lugar pronto

a una victoria plena del bien contra el mal, de la civilizacion contra el terrorismo, de la dignidad humana contra la existencia indigna. Y que pronto Cuba sea libre.