No fue la tan esperada entrevista que
sería realizada por el servil moderador
de la Mesa Retonta, Randy tuvo que
limitarse a mostrar una sonrisa
interminable y peor, reír ante lo que
solo él entendió resultó simpático. El
tiempo transcurrido fue utilizado para
hablar de su nuevo romance con el
dirigente vietnamita y la dirigencia de
aquel país en tiempos pasados y
actuales. Sobresale el hecho de que casi
nada de lo expresado en esa agobiante
hora frente a la pantalla, fueran
palabras originadas por su mente. Entre
casi incomprensibles balbuceos de viejos
atacados por una aguda chochera, la
momia viviente y con una convalecencia
que comienza a envejecer junto al
paciente, dedicó todo su tiempo a
resaltar los logros obtenidos por Viet
Nam después de la guerra.
Creo hayan sido esos detalles
presentados sin un profundo análisis y
basados en las lecturas de un libro al
parecer de geografía, el error más
grande cometido por el esperpento
durante toda su carrera política. ¿Por
qué lo manifiesto? Por una muy simple
razón, Viet Nam fue casi desbastada
durante su última guerra, puedo contarme
entre los testigos oculares, hablemos de
un país que sufrió varias guerras. Si en
esas condiciones, aquel país supo
renacer de sus ruinas como ave de Fénix,
podemos reafirmar sin temor a
equivocarnos que el sistema cubano ha
sido un total fracaso. ¿Por qué? Porque
en Cuba nunca ocurrió la guerra tan
anunciada y que aún hoy no se cansan de
pronosticar. Paradójicamente, la isla se
encuentra en un estado de destrucción
solo comparable con lo ocurrido en Viet
Nam por los efectos de los constantes
bombardeos. Sin embargo, el sistema
cubano se impuso desde el 1959 y en Viet
Nam se impuso la paz en 1975, o sea, la
isla contaba con una ventaja de 16 años
que muy bien pudieron dedicarse a una
supuesta reconstrucción en el orden
político, económico y social. Pero nada
de eso ocurrió, increíble, ni contando
con el apoyo y financiamiento de todo el
campo socialista.
Es una verdadera vergüenza que el
futuro y destino de un país dependa o
traten de hacerlo creer, de la imagen
deteriorada y una mente incapaz de
generar, porque esa es la apreciación
que debió tener gran parte del mundo.
Creo que en la isla exista suficiente
inteligencia y talento para subordinar
el destino de tantos seres a lo que no
deja de ser una macabra y maltratada
marioneta. Indigna, molesta, y como
decimos en buen cubano, encabrona
bastante de que nos traten como unos
estúpidos espectadores. Ese viejo no
sirve para más nada, nunca sirvió, y hoy
más que nunca, su sola existencia es un
estorbo a los anhelos de todo el pueblo
cubano. Poco importan las
manifestaciones de algunos de sus
ciudadanos recogidas por las cámaras
extranjeras, ¿pueden manifestar lo
contrario? Nosotros sabemos que no.
Su comparecencia ante las cámaras en
ese monólogo tan extenso como aburrido,
no dejó espacio a las dudas aunque
insistan en presentarlo como el líder
que fue. Es solo un fantasma que no se
respeta a sí mismo y se aferra a sus
recuerdos en los lapsos de su casi
infantil lucidez. Si tuviera el honor,
la dignidad y el decoro de un solo
hombre de esa tierra, reconocería que su
tiempo ha pasado y se retiraría de la
vida pública. Una vida que solo ha
servido para sembrar el odio y la
destrucción de nuestro país. Randy es
joven y le sobra tiempo para continuar
oliendo culos de dirigentes hasta un día
en que todos esos parásitos desaparezcan
de nuestra historia.