El primer grupo se encuentra
integrado por los soñadores, brujos,
numerólogos, optimistas,
cartománticos, babalawos, filósofos,
politólogos, historiadores,
cubanólogos, nuevos profetas,
adulones, vividores, oportunistas,
etc. No quiere decir que una sola
persona o grupo sea merecedor de
tantos adjetivos que lo doten de una
inteligencia sobrenatural. Ellos
predijeron, anunciaron, aseguraron,
pronosticaron, trataron de
convencer, analizaron hasta el
cansancio, aburrieron con sus
teorías, apestaron con sus
filosofías y cuanta acción
desarrollaron durante estos últimos
días. Todas encaminadas a embutirnos
con las brillantes ideas de que en
la isla, se estaba desarrollando un
cambio hacia la democracia
“inevitable”, y allí no se
detuvieron. Corrieron listas y
proposiciones de nombres por todos
los canales televisivos, donde se
aseguraba quiénes eran los nuevos
herederos al trono. Dentro de ese
grupo, existieron algunos con
opiniones que me hicieron dudar si
verdaderamente yo viví en la isla
alguna vez. Nos trataron de vender
una imagen edulcorada del sucesor al
trono, no sin ocultar esa oscura
admiración por su viejo amo. Así, el
viejo alcohólico de Raúl Castro, el
mismo individuo que desafió
micrófonos y cámaras sin poder
esconder su embriaguez. El mismo al
que el Granma no le publicara
textualmente todas las idioteces
manifestadas en público, se nos
presenta en cuerpo y alma por las
voces de esos supuestos
“periodistas”, como el abuelito
apasionado por sus sietecitos, el
hombre que gusta la vida familiar,
el individuo tranquilo y muy,
fíjense bien, muy, exageradamente
humano. Se encargaron de esas
proyecciones algunas personalidades
que en su pasado reciente
escribieron también en aquella otra
orilla y parece que hoy sufren el
síndrome de La Habana. Resulta que
ahora, la momia de turno, es un
hombre pragmático, de corto
discurso, muy preocupado por el
bienestar de su pueblo, por la leche
de los niños y el estómago de sus
habitantes. ¡Asombroso! Lástima que
la técnica no haya adelantado tanto
y se les pueda responder a esos
individuos desde el butacón mientras
se consume el noticiero u otros
programas de televisión como el de
María Elvira.
El segundo grupo que pude
identificar está compuesto por otras
decenas de miles de cubanos, ellos
son los pesimistas, desconfiados,
hombres de barrios que anduvieron a
pie y comieron por la libreta. Los
que no se tragan los cuentecitos de
esos filósofos, periodistas,
politólogos, vividores, arribistas,
oportunistas, etc. Este grupo
siempre anda con los pies sobre la
tierra y se destaca por la
verticalidad de pensamiento y
opinión. No cree en nada que pueda
ser considerado contaminado desde la
otra orilla, yo me encuentro dentro
de ese enorme grupo. Aquí, las
opiniones son muy variadas y se
acercaron mucho más a los resultados
de la comedia pasada. Se oponen
rotundamente a la aceptación del
concepto puesto en circulación sobre
el posible cambio, considerándolo
una farsa o maquillaje aplicado para
suavizar la realidad. Opiniones que
muchas veces fueron expresadas de la
manera más inocente posible y que
solo ocultan una vulgar
manipulación. Para este grupo, Raúl
Castro conserva sus antecedentes de
asesino que, no se pueden suavizar
con simples opiniones de quienes
hace muy poco tiempo formaron parte
de su corte y hoy se encuentra entre
nosotros. ¿Dónde están las pruebas
de ese derroche de humanismo con el
cual desean premiarlo ahora? ¿En
cuál pueblo se presentaron camiones
del ejército repartiendo comida, en
cuál? El pudo expresar palabras
altisonantes en medio de sus
borracheras, pero hay diferencias
entre decir y hacer. Hay por
Internet un video donde el mismo
Raúl Castro acepta ser responsable
del derribo de las avionetas
Hermanos al Rescate. ¿Podrá lavar
las palabras referentes al vaso de
leche esta confesión criminal? ¡Por
Dios! Un poco más de respeto.
El tercer grupo está integrado por
la gente dentro de la isla, grupo
humano que hoy se acuesta pensando
qué va a desayunar en la mañana y
que al despertar, encuentra una
noticia difundida en plena madrugada
sobre la renuncia de su comandante.
Insólito, ¿no?, tuvo que ser
sorprendente. Este grupo carece de
opinión y deriva para donde los tire
la ola. Se encuentran agotados,
falta de fe y esperanzas, y sobre
todo, agobiados por un miedo del que
no se podrán desprender por largo
tiempo. Las poquísimas opiniones
televisadas desde la isla inspiran
lástima, no dicen nada y se limitan
a expresar las palabras del otro yo.
Para ellos, solo queda la
resignación mientras el mundo se
debate en esa lucha establecida
entre falsos soñadores, y pesimistas
que viven la realidad.
Como quiera que sea, el tiempo le
dio la razón al segundo grupo, no se
cumplió ninguno de los pronósticos,
Raúl desempolvó viejas piezas de
museo, jóvenes dinosaurios que lo
apuntalarán en el poder,
incompetentes e incapaces de
resolver los problemas que ellos
mismos han creado. Todas las
palabras de su hermano mayor fueron
falsas, la fracasada revolución no
ha preparado a las nuevas
generaciones para enfrentar y
construir su futuro. Queda
demostrado que solo trataban de
ganar tiempo para mover peones, y
ahora, bueno, tendrán que reforzar
las compras de pampers para el
Consejo de Estado.
¿Y después? Porque ya podemos
comenzar a especular, este nuevo
gobierno tampoco durará mucho, sus
miembros se encuentran en la cola
para comprarse el traje de palo.
¿Quién vendrá después, hijito o
hijitas? Así pasó en Corea del
Norte, y de ser así, los del tercer
grupo sembrarán esperanzas en el
gobierno de Mariela Castro. El
Consejo de Estado se invadirá de
homosexuales que no se reproducen, y
los del tercer grupo que hoy se
encuentran vivos, mañana no lo
estarán y el que sobreviva se
encontrará en Miami. Esta es la
respuesta a las interrogantes de los
muchachos de la UCI, no dejan
espacio para otras, lo demás es solo
cuento.
Ya anticipan grandes éxodos a
partir del verano que viene, y como
me gusta especular también, debería
formarse una comisión selectiva
desde ahora. ¿Firmaste la carta de
apoyo al fusilamiento de los tres
negritos? Hay que sonarle un cuño
que diga, “No clasifica” montarlo en
un avión y mandarlo pa Corea.
¿Escribiste para el Granma? Sin cuño
y directo pal avión. ¿Fuiste Mayor,
General, Embajador, Viceministro?
¿Qué información traes? ¿Videos de
casas, putas, tarros, cuentas
bancarias? El cuño y pal avión, ya
estamos saturados, pa Corea. Sin
piedad, ¿ellos la tienen, por qué
tenerla con ellos? ¡Oye! A ver si se
descontamina un poco Miami. Como
dicen al final de cada novela,
continuará.