…Nadie pretende presentar al sistema
electoral en la Isla como un modelo
a copiar por otros países.
Sin embargo, la opción cubana debe
examinarse con respeto, pues ha sido
capaz de asegurar al pueblo su
activa participación en la vida
económica, social y política, y en
los procesos de toma de decisión,
desde los barrios hasta las máximas
instancias del Estado y del Gobierno…
María Julia Mayoral
Cuando lees sandeces como estas que
invaden todo el ciber espacio, no
puedes evitar esa invasión de ira y
enojo tan característica entre gente
de nuestra tierra e idiosincrasia.
Somos de allá, al menos corre un
poco de aquella sangre por nuestras
venas y nuestras reacciones deben
ser en algo similares. Somos algo
gallegos, congos o carabalíes, hasta
de chinos tenemos, no sé de donde
nos llega esa aura de pendejos.
Recorres toda la información
divulgada por las páginas
gubernamentales con los resultados
de las últimas elecciones, y me
vienen varias preguntas. ¿De que
carajo ha servido la muerte de
Tamayo? ¿Vale la pena que se
sacrifique el Coco Fariñas? ¿De qué
sirvió todo el apoyo internacional a
la lucha de esos hombres que se
sacrifican por su pueblo? ¿De qué
sirven las golpizas que reciben un
grupo de mujeres vestidas de blanco
y que solo llevan como arma una flor
y el reclamo de las libertades de
sus familiares? ¿De qué sirve todo
un minuto gastado de nuestros sueños
para apoyar lo que no existe? No
existe, porque no lo han demostrado,
ese deseo de ser libres de una vez
por todas. ¿No será más lógico
desviar nuestras luchas a sacar de
ese infierno a todos esos hombres
que se suicidan por un pueblo que no
lo merece?
Después de ver los resultados de
esas elecciones, solo se me ocurre
mandar a la mierda lo poco que hago,
no vale la pena perder ese tiempo
tan valioso, el que muy bien
pudiéramos dedicar a la familia o
felicidad individual. Nada ha
cambiado, ni aquí, ni allá, somos
los mismos pendejos que movemos el
culito al son de la música que
escuchamos. Los de allá con sus
miedos y los de aquí con los suyos,
los mismos miedos, no nos engañemos
más.
Nadie es sordo absoluto de todo lo
que se mueve, eso es mentira. Por
mucho que bloqueen la información,
siempre hay algo que llega al
pueblo, yo no nací en la luna. Todo
se comenta, se divulga, se rumora
donde quiera, ¿no sabían?, ¿no saben?
Mándales un paquete con ropa y
comida para que veas lo rápido que
se enteran, envíales unos dólares y
luego me cuentas. No, no soy
extremista, ni radical, ni vertical,
ni reaccionario, ni mafioso miamense,
soy simplemente realista. No vale la
pena perder tanto tiempo en quien no
se lo merece, ni en el que acude por
miedo a las urnas, ni en quien debe
pagar tanto dinero para regresar a
su tierra que lo vio nacer.
Después de haber logrado despertar a
esa opinión pública internacional,
tan sorda y muda ante el caso cubano,
es el propio pueblo quien le da una
sonada patada por el culo con esa
asistencia injustificada a unos
comicios hartos conocidos por
nuestra gente. ¡Está bueno ya de
justificaciones! Cada pueblo tiene
el gobernante que se merece y el
nuestro es merecedor de los Castros,
no nos engañemos más. A nadie le
ponen un fusil en el pecho para
asistir a las urnas, ¡basta de
mentiras!
¡Basta de muertos por quienes no se
lo merecen! Inviten a Fariñas a
detener esa huelga o suicidio,
tratemos de sacar a todos nuestros
presos y sus familiares. Medio siglo
es suficiente tiempo para aprender y
despertar. El que eligió ser esclavo
que lo sea, que baile, asista a esas
marchas y las elecciones del
gobierno, que se sigan limpiando el
culo con el Granma, para eso
nacieron. Lo siento cuando
generalizo, pero en ese noventa y
tanto por ciento de asistencia a esa
farsa, allí deben estar comprendidos
parientes míos. Que disfruten su
paraíso, yo voy a disfrutar el mío,
basta de lloriqueos.
Esteban
Casañas Lostal.
Montreal..Canadá.
2010-04-29
Y si tenéis por
rey a un déspota, deberéis destronarlo,
pero comprobad que el trono que erigiera
en vuestro interior ha sido antes
destruido.
Jalil Gibrán.