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""""Pánfilo,
borracho no se vale.""""
Esteban Casañas Lostal
Desde
Montreal |

uevas imágenes del simpático borrachito
cubano invaden las páginas de Internet,
los promotores de esa amplia difusión
son de un canal de televisión miamense.
Hace solo unos meses que Pánfilo fue
detenido y luego recluido en una clínica
para darle tratamiento en contra de lo
que hoy padece como enfermedad, el
alcoholismo. Gracias a una inmensa
campaña desarrollada en el exterior y de
la que se hicieron eco decenas de
cibernautas, Pánfilo pudo escapar de una
condena por un delito que solo existe en
el código penal cubano y regresar
nuevamente al seno de su familia. No
cabe la menor duda de que aquella
campaña fue exitosa, pero detengámonos
hoy ante estas nuevas vistas.
Las primeras imágenes con las que gran
parte del mundo pudo conocer a este
simpático personaje, no dejaron de ser
eso, una simple comedia improvisada ante
cámaras gracias a los efectos del
alcohol. Aquel ¡Jama! Expresado con los
ojos desorbitados, arrancó miles de
simpatías ante el grito desgarrador de
un borracho con las paredes del estómago
heridas por el hambre. La reacción del
gobierno ante el escándalo no se hizo
esperar, Pánfilo aparece en estado
sobrio ante la cámara y muestra un total
arrepentimiento y miedo por todo lo
manifestado en estado de embriaguez.
¡Ahhhhh! Pero aquellas palabras cargadas
de temor no pudieron satisfacer el morbo
de unos cuantos y le cazan la pelea,
saben perfectamente que un alcohólico no
puede cumplir su promesa. Pánfilo cae
con facilidad en la trampa, carente de
dinero y con una ansiedad incontrolada
por tomarse un trago, cede ante un vaso
de cerveza en uno de los sitios por él
frecuentado en el malecón habanero. Se
envalentona y vocifera sus incoherencias
o locuras, dice sus verdades que no
dejan de ser distintas a las de su
gente, pero aquellos solo las piensan y
no se emborrachan. Esta vez cargan con
él y en menos de lo que canta un gallo
es condenado, así funcionan las cosas
allá y eso lo sabían quienes pusieron
los vasos de cerveza frente al negro y
luego lo filmaron.
¡Escapó el negro! Mucho interés por
parte de la prensa cuando el concierto
de Juanes, pudo ser una de las razones
que abrieran definitivamente su jaula.
Prensa movilizada, como era de suponer,
por las presiones que ejercen los medios
disponibles en Internet y que funcionan
como una prensa alternativa allí donde
la oficial muestra indiferencia o
apatía.
¡Qué gran alivio! Pensamos todos los que
de una u otra manera colaboramos en
aquella campaña por la liberación de
este infeliz, ¡pero, no!, parece que
estaba equivocado, esa tranquilidad
siempre es volátil cuando se encuentra
del lado cubano, poco importa de cuál
orilla. Ayer vuelven a sacar otro video
de Pánfilo, pero esta vez más agresivo y
soez que las ocasiones anteriores. Se
encuentra dentro de un bar y el ancho de
la mesa es cruzada por preguntas que
apenas se escuchan y tuvieron que ser
provocadoras. Sus reacciones fueron
violentas y pasó la raya que limita lo
que debe ser y no ser tolerado, sus
palabras fueron mayores, aunque nunca
ausentes de ese discurso incoherente de
cualquier borracho.
Haberlas pasado por un canal de
televisión pudo constituir un éxito para
quienes lo filmaron, ¡claro!, podemos
hablar de precios también. La falta de
escrúpulos de esa gente, y cobardes
también, porque como menciona una mujer
detrás de la cámara, partirían al día
siguiente para la Yuma, no deja otra
opción para pensar diferente. Fueron
precisamente a eso, cazarle la pelea a
este borracho desgraciado y luego
buscarse unos pesitos que compensaran un
poco los gastos incurridos en la
aventura.
No creo que todo sea así tan sencillo,
me inclino por aplicar algo de la maldad
que llevamos dentro cada uno de los
cubanos, la que se aplica para bien y la
más usada, la que se utiliza para hacer
daño. Me inclino por pensar que ese
video tiene objetivos muy bien definidos
y el primero, por supuesto, no deja de
estar enfocado a dañar aún más la imagen
del exilio cubano. Lucrar o utilizar
esta triste comedia con fines políticos
es lo más degradante que se le pudiera
ocurrir al exilio, eso lo saben
perfectamente los autores de ese video y
debió pensarlo mejor Oscar Haza antes de
proyectarlo en su programa, pero el
rating se encuentra por encima de
cualquier sentimiento político, eso está
más que demostrado.
En fin, el daño ya está hecho y ahora
solo cabe esperar por las represalias
que se tomarán contra ese desdichado.
Después, se organizará otra campaña por
su liberación, y luego otra, hasta que
seamos nosotros mismos los que gritemos
que le den paredón porque estamos
ocupados en otras cosas. Pánfilo es uno
de los tantos miles de cubanos que
padecen esa enfermedad, lo que expresa
en estado de embriaguez no representa
absolutamente nada, solo un estado
pasajero que se borra al día siguiente.
Muchos quisiéramos que Cuba fuera un
pueblo que se sumiera en ese estado de
ebriedad para escucharlo, porque
quiéranlo o no, solo los borrachos y los
locos son capaces de decir la verdad en
aquella isla. Los otros, los que se
atreven a decirla, se pudren en cárceles
o son condenados al más cruel
ostracismo. Desgraciadamente, borracho
no se vale.
Y si tenéis por
rey a un déspota, deberéis destronarlo, pero
comprobad que el trono que erigiera en
vuestro interior ha sido antes destruido.
Jalil Gibrán.
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