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""""MANUEL ZELAYA AL TIBOR DE LA
FAMA""""
Esteban Casañas Lostal
Desde
Montreal |
Manuel Zelaya fue sorprendido en su casa
mientras dormía apaciblemente,
la realización de un plebiscito
declarado ilegal por la Constitución y
que ejecutaría por sus santos timbales
con el apoyo del simio venezolano, le
sirvió de sedante. -Muy pronto me
convertiré en el nuevo dictadorzuelo de
Letrinoamérica.-, soñaría esa noche,
pero se equivocó.
La reacción de este copiador de bravucón
y cambia casaca ideológica, no fue la de
defender con valentía su propósito
perseguido. No tenía una pistola o fusil
para defenderse el infeliz, tampoco
poseía las uñas largas para fajarse a
los arañazos con sus enemigos, solo un
celular para llamar a sus amiguitos. Los
militares lo sacaron en pijamas y lo
expulsaron del país en esas condiciones,
nunca pensaron que ese sería el peor
error cometido en la operación. Lo
correcto hubiera sido que lo
encarcelaran, allí podían filmar las
reacciones de esta cucaracha, perdieron
la ocasión de mostrarle al mundo que la
cobardía de este payaso no se aleja
mucho de las de su homólogo venezolano.
Luego, podían juzgarlo como lo
establecen las leyes de Honduras por
todas las violaciones cometidas durante
su mandato, pero no lo pensaron muy bien
y han dado oportunidad a todo este show
mediático hoy montado. Una salida
elegante para casos como los de
individuos de esta especie y que
ahorraría contratiempos a largo plazo,
hubiera sido sonarle un balazo y
quitarlo del camino de una vez y por
todas. A corto plazo las reacciones
serían violentas, las masas enardecidas
se lanzarían como siempre a las calles,
pero eso solo duraría unos días, las
masas se someten fáciles y tienen mala
memoria. Después, solo quedaría la
existencia de un mártir que enarbolarán
como banderitas en sus protestas, y en
el peor de los casos, sus descendientes
semidesnudos se colgarán una canana de
zanahorias que cubra los pechos y
sustituya las balas para promover una
campaña. Aunque en el caso de Zelaya
sería un poco más difícil por su
adicción a los melones. Lo cierto es que
los mártires no pueden postularse a
presidencia alguna, ni podrán pretender
violar una Constitución, solo sirven a
los usos de políticos y comerciantes
cuando estos son fotogénicos.
La reacción de la OEA, ONU y los
políticos internacionales no puede
causarnos sorpresas. Dos organismos
convertidos desde hace muchos años en
prostíbulos y la mayoría de esos
políticos investidos de presidentes,
proxenetas con ideas izquierdistas en
casi su totalidad, se han pronunciado de
igual manera que en situaciones
anteriores. El comportamiento de estos
capos mafiosos ha sido el de proteger
sus fondillos, pues saben perfectamente
que cualquiera de ellos puede
experimentar idéntica suerte. Se han
cometido errores técnicos en la
aplicación de las leyes o voluntad de
los pueblos, pero se omite
maliciosamente las causas que originaron
esas anormalidades. Lo que interesa es
proteger a esos degenerados que llegaron
al poder por la voluntad popular, aun,
cuando todos sus actos se encuentren
encaminados a eliminar esa democracia
que los llevo a la cúspide del poder. No
conformes con esta gracia concedida por
sus pueblos, sus ilimitadas ambiciones
los conducen a las traiciones ya
conocidas y ejecutadas en nombre de la
“igualdad social” que ofrece el
“socialismo del siglo XXI”. Extraña
mezcla de promesas, discursos populistas,
falsos nacionalismos, futuro, corrupción,
tráfico de drogas, manejo anárquico del
erario publico bautizado como “solidaridad”,
soborno, compra de conciencias, etc.,
logrando como producto final un
embriagador coctel que beben con gusto
los idiotas de este continente y luego
aplauden sin parar durante sus casi
infinitas borracheras.
Manuel Zelaya se presenta ante las
cámaras como lo que es, una verdadera
mariquita que nada excelentemente en el
tibor de la fama junto a sus secuaces.
Llora junto a un viejo chocho llamado
Oscar Arias, aparece abrazado como una
vulgar prostituta al lado del gorila
venezolano, habla como una comadre
maltratada ante un coro de bandoleros
para que le ayuden a recuperar lo que
perdió por sus desenfrenadas ambiciones,
excesos, traiciones a su pueblo y falta
de huevos. ¡Insulza es un pendejo! Gritó
una vez en un discurso el mono
venezolano, creo haya sido una de las
pocas veces que tuvo razón, el tipo es
más que eso, pero será el hada madrina
de la llorona hondureña en su intento
por regresar al poder. Debemos esperar
por la segunda parte de la película.
La inmoralidad ha tomado por asalto las
fértiles praderas de este enfermo
continente, no solo eso, su enfermedad
se trasmite como un virus a otras partes
del planeta. Asistimos a uno de los
peores momentos de la humanidad, donde
la moral nos muestra un agujero negro
mucho mayor que el de la capa de ozono.
Dictadores de regímenes totalitarios
comparten tribunas con individuos
elegidos por la voluntad popular e
irónicamente apelan, como en el caso de
esta marioneta hondureña, por el respeto
a la democracia, es para sentir pánico
por todo lo que se nos viene encima. ¿Qué
carajo pinta Raúl Castro en una reunión
como ésta? Chávez amenaza con intervenir
militarmente en Honduras e Insulza se
mete la lengua en el trasero. Hay que
aclararle de una vez por todas a ese
animal que él no es la reencarnación de
Bolívar y mandarlo de una vez por todas
a estudiar.
Hoy, el mundo se encuentra conmovido por
la muerte de un artista que regaló
durante décadas muchos momentos de
felicidad. Los errores que pudiera haber
cometido Michael Jackson, han sido
perdonados por toda la humanidad sin que
mediara una solicitud, campaña o
plebiscito, el escenario pretende ser
arrebatado por toda esta pandilla de
hijoputas. Por un lado, excelentes
números musicales que pasarán a la
historia, el mundo aplaude. Por otro
lado, excelentes ladrones disfrazados de
benevolentes defensores de los pobres,
solo discursos, una parte enferma de
este mundo aplaude.
Y si tenéis por
rey a un déspota, deberéis destronarlo, pero
comprobad que el trono que erigiera en
vuestro interior ha sido antes destruido. Jalil Gibrán.
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