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MARIELA CASTRO
Y SU REVOLUCION DE LOS CULITOS
Esteban Casañas Lostal
Desde
Montreal |
…“Quiero llevar la
revolución que mi tío
Fidel y mi padre Raúl
hicieron hace 47 años al
terreno de la
sexualidad”… Mariela
Castro Espín.

a
cruzada emprendida por
la princesa Mariela
gozaría de credibilidad
y fuera loable si no
llevara como equipaje el
peso del tiempo. Los
vicios propios del
régimen al que sirve con
fines netamente
políticos, lo excluyente
de sus pensamientos y
ser precisamente ella,
una figura impuesta para
encabezar una lucha que
todos conocemos y donde
habrá siempre un
vencedor, el gobierno
cubano. Surge entonces
una pregunta, ¿qué
porcentaje de la
población se beneficiará
dentro del país por toda
esa campaña desarrollada
a nivel internacional?
Pudiera interpretarse
como una pregunta
tendenciosa o maliciosa,
pero considero que
tratamos un tema que
pretende mostrar
“cambios” en la política
del régimen a partir del
ascenso de su padre a la
corona. Imagen que no se
tardan en aplaudir todos
aquellos destinados a
esas labores de
desinformación y otros
por simple o profana
ingenuidad. Tal vez no
se comprendió muy bien
la pregunta y me veo
obligado a repetirla en
nuestra lengua, ¿cuántos
maricones y tortilleras
hay en Cuba que se
beneficiarían con toda
esa campaña y qué por
ciento de su población
representa? Las palabras
utilizadas suenan
fuerte, ¿verdad? No se
asombren, ese es el
lenguaje que siempre han
utilizado quienes
ostentan cargos de poder
dentro de la isla, no
importa cual, así se
expresan desde la base
hasta los niveles
superiores. Hoy, como es
costumbre en la isla y
pretendiendo
desconectarse del mundo
exterior, no se les
llama de esa manera,
ellos son LBGT. Mañana
inventarán una nueva
clasificación adecuada a
cada caso específico, o
sea, los que se inclinan
por el sexo oral
recibirán un código, los
del sexo anal contarán
con otro, los
fetichistas tendrán uno
diferente, las lesbianas
formarán otra lista.
Así, cuando un turista
llegue a Cuba a
satisfacer las fantasías
morbosas que lo llevaron
hasta allá, tendrá que
adquirir en el
aeropuerto un
descodificador sexual
que se venderá en moneda
fuerte. A partir de hoy
queda terminantemente
prohibido llamarle
transexual a la persona
que cambia de sexo
mediante una
intervención quirúrgica,
la princesa cita en
varias de sus
intervenciones la
palabra “transgénero”
que ha sido muy bien
aceptada por todos esos
bohemios con
inclinaciones a gauche.
Yo los invito a que se
den un viajecito por el
diccionario Larousse,
sencillamente no existe,
y si se utiliza en el
vocabulario científico,
excuse moi madame,
nosotros vivimos con los
pies sobre la tierra y
andamos nuestros
barrios. ¡Nada! Las
mismas monerías de su
tío y padre pretendiendo
cambiar al mundo,
¡claro!, las
consecuencias de esos
intentos las conocemos
muy de cerca los
cubanos.
La princesa Mariela
acude a armas gastadas
tratando de justificar
sus gastos y cruzada,
aparece nuevamente la
palabra “machismo” de la
misma manera que sus
parientes utilizaron la
de “racismo” en el
momento oportuno.
¿Machismo, hoy? Es razón
suficiente para orinarse
de la risa. ¿Machismo
allí donde el estado se
dio el lujo de separar a
marido y mujer a su
antojo? ¡No jodas,
princesa! Hace muchos
años que los cubanos
guapos se sentaron a ver
novela, hacen los
deberes de la casa y
llevan a los niños a la
escuela. ¡No todos! Pero
la mayoría de ellos,
¿cómo se explica la
presencia de la mujer en
misiones
internacionalistas,
movilizaciones,
constantes reuniones,
etc? La condena de la
homosexualidad en la
isla constituyó una
política de estado
aplicada a todos los
niveles existentes, lo
que pasa es muy sencillo
de comprender, siempre
viviste en una burbuja y
no te enterabas de las
cosas que sufría el
pueblo. De la misma
manera que el pueblo no
se enteró de tu vida
hasta los otros días que
apareces en público y te
yergues como la
liberadora de todos los
mariquitas. Esa gente no
sabe que te has casado
cuatro veces con
extranjeros, ¿con
extranjeros? En Cuba les
llaman jineteras, pero
como eres la princesa
todo está permitido en
la corte, ¿o no?
Voy a cumplir diecisiete
años fuera del país y
hasta donde me alcanza
la memoria, la gente,
nosotros los hombres,
habíamos olvidado
condenar a los
homosexuales, y ahora
llegas tú como tu tío y
padre a recordárnoslo de
la misma manera que
explotaron la existencia
de los negros en una
isla mestiza. Tus
retrocesos hacia ese
machismo de origen
español, carecen de
justificación para el
sufrimiento de tantos
miles de personas
perseguidas y marginadas
por un estado controlado
exclusivamente por tu
familia. En España
fueron reprimidos sin
piedad mientras existió
el Generalísimo, pero
olvidas que los
españoles disfrutan de
un gobierno elegido
democráticamente desde
1978. Después de la
llegada de esa
democracia donde el
pueblo puede elegir a
sus gobernantes, fue
solo después de esa
fecha que se produce el
despelote. Hoy, tu lucha
se encuentra encaminada
al despelote y te
olvidas de otros
intereses que de verdad
beneficiarían a su
pueblo y solo son
posibles alcanzar en un
sistema donde exista la
democracia. El problema
de los cubanos no
comienza con el culo,
creo más bien que es
allí donde termina, pero
tu interpretación de la
vida es muy ajena a los
intereses del pueblo,
¿sabes por qué?, porque
nunca perteneciste a él,
ni pertenecerás por
mucho que insistas en
proyectarte como
defensora de culos,
penes o clítoris.
…Las
organizaciones de
defensa de los derechos
de homosexuales y
transexuales son comunes
en muchos países del
mundo, al igual que la
celebración de fiestas y
desfiles del «orgullo
gay». Pero el gobierno
cubano no permite la
aparición de grupos ni
la realización de
eventos que no estén
bajo su control… Mariela
Castro.
¿Cómo es posible que
hayas viajado hasta
Montreal en el 2006 con
una comitiva de gays
cubanos en ocasión de
una de los mayores
eventos internacionales
organizados por los LBGT
del mundo? ¿De qué
pretendes hablarnos?
¿Defiendes o no
defiendes a los
homosexuales? ¡Princesa!
Los homosexuales tienen
derecho a pensar
también, ellos poseen
ideología y no tienen
que ser las mismas del
gobierno que
representas. En Montreal
existe una comunidad gay
cubana inmensa,
desproporcionada
inclusive a la cantidad
de cubanos que habitamos
en esta ciudad. ¿Hubo
algún intento de tu
parte por establecer
contacto con ella? Por
supuesto que no, ¿sabes
por qué?, porque todos
esos seres fueron
víctimas del régimen que
representas y ellos
pueden expresarse con
libertad. Los que te
acompañaron en esa
oportunidad y todos los
que aparecen en
documentales mostrados
al mundo, son gente
seleccionada, esos
trucos los conocemos los
cubanos de la isla. Como
dijo tu tío en una
oportunidad, “con la
revolución todo”. En tus
manifestaciones no
demuestras lo contrario,
“con la revolución hasta
el culo”, no cabe la
menor duda de ello.
¿Cuántos cubanos se
beneficiarán con esta
supuesta cruzada? ¿Le
cambiaremos el nombre a
la isla? Existe la Isla
Mujeres, ¿cómo
rebautizaríamos a Cuba,
la isla de los
maricones? Tú no podrás
ser nunca la Princesa
Diana, ¡olvídalo!
Y si tenéis por
rey a un déspota, deberéis destronarlo, pero
comprobad que el trono que erigiera en
vuestro interior ha sido antes destruido. Jalil Gibrán.
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