Solicitud de las Damas de Blanco

Dr. Ernesto F. Betancourt
Desde Washington, D.C.



eseo expresar mi apoyo a la solicitud de Las Damas de Blanco a Amnistía Internacional para que declaren el día 18 de Marzo como Día Internacional del Prisionero de Conciencia. En esta semana se cumplen cinco años de la tristemente célebre Primavera Negra, durante la cual 75 cubanos fueron arrestados por el régimen de acuerdo con la Ley 88. Es indispensable que el mundo tome nota de este hecho.

    Tiene razón Raúl cuando dice que hay demasiadas regulaciones. Eso es resultado del afán de Fidel de controlarlo todo. Si el régimen, bajo el heredero Raúl, aspira a que se le tenga en consideración como más benigno que el de Fidel, esta arbitrariedad debe ser rectificada. Las víctimas de la Primavera Negra eran gente cuyo único delito era discrepar del régimen. Pero un régimen que cuenta en su Código Penal con un delito como el de Peligrosidad, o sea porque una autoridad considere que tus actitudes pueden llevarte a hacer algo que moleste al régimen, te pueden condenar hasta a cuatro años de cárcel, no merece ser aceptado como civilizado. Si Raúl quiere eliminar prohibiciones innecesarias, esa es una de las primeras que debe eliminar.

    Amnistía Internacional ha sido una organización de vanguardia en la lucha por el respeto a los derechos humanos. Por tanto, hace mucho sentido el pedido de Las Damas de Blanco de que declare ese día para rendir honor a los prisioneros de conciencia.

    Hay muchos grupos que piden que se levanten toda clase de restricciones al régimen sin demandar concesión alguna de La Habana. Eso es inaceptable. El llamado más estridente se relaciona con las restricciones en los viajes a Cuba y envíos de remesas. Algunos han convoyado la petición de levantar las restricciones adicionales impuestas a la comunidad cubano-americana por la Administración de Bush, con un pedido general de que se permitan los viajes de turistas americanos a Cuba. Pero siguiendo la posición del régimen, no les interesa el levantamiento total del embargo.

    Lo único que desea el régimen es tener acceso a los cientos de millones de dólares en ingresos turísticos que les generaría el turismo americano. Así, pueden seguir cultivando la imagen de que son víctimas del imperialismo yanqui, al mismo tiempo que financian con esos fondos las compras de alimentos que hacen en la actualidad.

    Me opongo a ese levantamiento unilateral de las restricciones del embargo por Estados Unidos. Creo que, efectivamente, el embargo ya debe ser levantado. Pero hacerlo, sin concesión alguna de la parte cubana, sería darle una tremenda victoria propagandística al régimen. Si Raúl está verdaderamente dispuesto a ceder en algo, lo lógico es que esté dispuesto a hacer concesiones a los americanos. Por eso, creo que hace bien el gobierno americano en utilizar el embargo como arma negociadora para alentar la apertura democrática y de mercado. Hacerlo unilateralmente, y sin condiciones, sería una traición a los que todo lo arriesgan día a día dentro de Cuba.

    Otra actividad en que podemos ser útiles desde afuera a la liberación de Cuba es apoyando pedidos como el de las Damas de Blanco recabando de organizaciones como Amnistía Internacional el apoyo a, y reconocimiento de, los que luchan por la libertad dentro de Cuba.

     Finalmente, los que estamos fuera debemos hacer nuestro apoyo incondiciónal. Esto es, los que deseen eventualmente tener un papel en la Cuba del futuro deben hacerlo desde Cuba, volviendo allá y participando en la lucha por la libertad dentro de la Isla.