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La pelea entre Chávez y la Exxon-Mobil
Dr. Ernesto F. Betancourt
Desde Washington, D.C. |
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l problema lo inició Chávez al nacionalizar los intereses de las multinacionales petroleras que habían invertido en el desarrollo de la Franja Petrolífera del Orinoco. Uno de los primeros proyectos en que trabajé como consultor fue precisamente un estudio de transferencia de tecnología en Venezuela, nada menos que en 1977, que incluyó la explotación de este inmenso recurso natural disponible en ese país. Es una zona de petróleo solidificado de 375 millas de largo por entre 30 y 40 de ancho que se estimaba contenía diez veces las reservas de petróleo de Arabia Saudita en aquella época.
El petróleo solidificado incluye níquel, vanadio y azufre. En forma sólida no se puede exportar así que las empresas petroleras envueltas en explotar la zona tienen que desarrollar tecnologías para eliminar los residuos sólidos a fin de licuar el petróleo para que pueda ser bombeado. Cuando hice mi trabajo de consultoría, ya la Exxon había logrado desarrollar una tecnología que permitía licuar el petróleo de la zona a un costo competitivo para los precios de aquella época. Supongo que, en los treinta años transcurridos, la Exxon, ahora asociada con la Mobil, habrá hecho desarrollos aún mejores, sobretodo en vista de los altos precios que prevalecen actualmente. Ahí aparentemente surge la diferencia en valoración entre la empresa, que considera el precio actual de las reservas de petróleo como su activo, y Venezuela que solamente incluye, los costos de inversión.
Desconozco los detalles de la concesión actual que se había hecho a la Exxon Mobil, pero sé que esas empresas tienen mucho cuidado al hacer sus inversiones de proteger sus intereses. Por tanto, al intervenir Chávez sus operaciones, la Exxon Mobil optó por hacer un reclamo ante el organismo de arbitraje que ha creado el Banco Mundial para resolver este tipo de disputas. Conociendo la forma arbitraria de actuar de Chávez, la Exxon Mobil presentó pedidos de congelación de activos de PDVSA, la empresa estatal petrolera de Venezuela, ante tribunales de Inglaterra, Holanda y Estados Unidos para asegurarse que hubiera bienes con los cuales pagar la indemnización que, en su momento, apruebe la entidad mediadora. Para sorpresa de las autoridades venezolanas, esos tribunales han aprobado la congelación de 12 mil millones de dólares en activos de PDVSA.
Demostrando su total ignorancia de las limitaciones constitucionales de la presidencia americana, la primera reacción de bravucón de Chávez fue amenazar al Presidente Bush: Si no cesaba esa acción de la Exxon Mobil, Venezuela cortaría los embarques de petróleo a los Estados Unidos. Rafael Martínez, Ministro de Energía de Venezuela y presidente de PDVSA mostrando igual ignorancia de la realidad y lo complejo de la situación que encara Venezuela, dijo que esas congelaciones no afectarían para nada las operaciones de la empresa. Después, se informó que PDVSA cesaría las ventas de petróleo a Exxon Mobil, pero eso está limitado a 50,000 barriles diarios de los 1,500,000 barriles que Venezuela suministra a los Estados Unidos diariamente. Ahora, en su último Aló Presidente, Chávez aclaró que él nunca había amenazado con cortar el suministro de petróleo a los Estados Unidos.
Nada, que el corte de los suministros de petróleo es otra de las bravuconadas que quedarán en el aire. Como la amenaza a España de que si el Rey no daba explicaciones por el ¨¿Por qué no te callas?¨, iba a tomar represalias contra los inversionistas españoles en Venezuela. O, la amenaza a Colombia de que iba a cortar el comercio con ese país, si Alvaro Uribe no lo volvía a encargar de las negociaciones con las FARC. Pobre pueblo venezolano, a merced de un verdadero lunático.
Me imagino la angustia de Fidel. A punto de renunciar a la presidencia de Cuba, por razones de salud, y dependiendo de una fuente tan poco confiable para el financiamiento de su régimen. Tremendo lío le deja a su hermano. |
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